8 de agosto del 2020, estábamos regocijándonos en el maná fresco que el Señor da cada día en nuestra familia; y allí estábamos tocando, mi esposo y yo, yo le estaba contando el sueño que el Señor me había dado esta madrugada, el gran significado que tiene; y él me estaba contando un sueño, muy corto, que el Señor le dio, pero con un significado también muy grande. Ya, el sueño que yo tuve de madrugada, este 8 de agosto 2020, ya lo dejé dicho, así que ustedes lo van a escuchar, pero yo quiero comentarles del [sueño] que mi esposo tuvo esta madrugada también. {Daisy Escalante Testimonio: 08-08-2020 #02, p1}
El Señor le habló a mi esposo acerca de siete cosas que debía hacer, para vencer; y que cuando éstas fueran implementadas, iban a llevar a dos resultados, pero que no se debía de temer, porque el reino estaba asegurado para estas personas, y que así se acordará de que se lo hicieron a los de antaño, y que lo iban a hacer también en este entonces pero que no debía temer. En el sueño él me cuenta que él escucho esas siete cosas pero al despertar se le olvidó; así que despierto, en la mañana, me comenzó a contar; me dice: pero lo he olvidado. Así que yo le dije: bueno, pues en lo que tú te acuerdas, yo voy a escribir lo que el Señor me dijo porque tengo que comunicarlo al pueblo. {Daisy Escalante Testimonio: 08-08-2020 #02, p2}
Así que él comenzó a preguntarle al Señor: Señor, ¿cuáles son esas siete cosas? sé que es muy importante, tú me lo dijiste, pero yo no lo recuerdo, déjame saber. Y el Señor no se hizo esperar, y le dijo: esas siete cosas, más las dos consecuencias que vendrán, más la promesa que te di al final, se encuentran en Mateo 5:3-12; allí están las bienaventuranzas, léelas y entiéndelas. {Daisy Escalante Testimonio: 08-08-2020 #02, p3}
Vemos allí que en Mateo 5:3-12, primero quiero leerles 3 al 9, que allí vemos las siete primeras. {Daisy Escalante Testimonio: 08-08-2020 #02, p4}
Bienaventurados los pobres en espíritu porque de ellos es el reino de los cielos. Bienaventurados los que lloran porque ellos serán consolados. Bienaventurados los mansos porque ellos heredarán la tierra. Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia porque ellos serán hartos o saciados. Bienaventurados los misericordiosos porque ellos alcanzarán misericordia. Bienaventurados los puros de corazón porque ellos verán a Dios. Bienaventurados los pacificadores porque ellos serán llamados hijos de Dios. {Daisy Escalante Testimonio: 08-08-2020 #02, p5}
y vemos aquí amados, que hay un patrón donde no dice nada, de que nadie le va a hacer nada por esto, sencillamente es como propio, es como personal; son pobres de espíritu, lloran, son mansos, tienen hambre y sed de justicia, son misericordiosos, son puros de corazón, son pacificadores. Pero vemos un cambio cuando entramos ya al versículo 10. Aquí ya no es nada más de nosotros, sino que está poniendo en el panorama a otras personas. {Daisy Escalante Testimonio: 08-08-2020 #02, p6}
Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia porque de ellos es el reino de los cielos. Bienaventurados hoy cuando los vituperen y los persigan y dijeren toda mala palabra contra vosotros por mi causa, mintiendo. {Daisy Escalante Testimonio: 08-08-2020 #02, p7}
Aquí ya, en estos dos versículos 10 y 11, ya no está hablando a nivel personal sino que ya entraron otras personas al escenario; y esto es a lo que vamos, o muchos ya lo estamos experimentando; pero el Señor dio una promesa, como un englobalizador de todas las promesas anteriores que dio, porque en cada una de ellas dice que vamos a ser consolados, que de ellos es el reino de los cielos, que ellos heredarán la tierra, porque ellos serán hartos, porque alcanzarán misericordia, porque ellos verán a Dios, porque ellos serán llamados hijos de Dios, porque de ellos es el reino de los cielos; porque a pesar de que hablen mal, mintiendo, el Señor va a estar ahí, y dice, ahora englobalizando todo esto: regocijaos y alegraos porque vuestro galardón es grande en el cielo, porque así persiguieron a los profetas que fueron antes de vosotros. {Daisy Escalante Testimonio: 08-08-2020 #02, p8}
Así que no teman, no teman, porque así hicieron con los antepasados y van a volver a hacer con ustedes, o lo están haciendo con muchos, me incluyo. Pero no debemos temer sino que sigamos confiados en Él. Así que tenía que contarles esto porque ha sido muy grande para nosotros, siempre hemos leído esto; como adventistas del séptimo día siempre hemos sabido de las bienaventuranzas, pero cuando el Señor nos dice algo, y nos lo vuelve a repetir aunque ya lo sepamos, es porque no le hemos dado a lo mejor la atención necesaria, y es bien importante que atendamos cuando el Señor nos pone el dedo en algo, porque tenemos que prestarle mucha atención. Dicho esto amados hermanos, que quería comentarles, este testimonio, dejo con ustedes lo que el Señor me dictó hoy a las 12:30 de la tarde, el Señor me dijo escribe y comunica a mi pueblo, así que cumpliendo con este cometido, les dejo saber lo que el Eterno me ha dicho que debo decir al pueblo: {Daisy Escalante Testimonio: 08-08-2020 #02, p9}
Trompetas, mes 9, día 19 de nuestro calendario del año 2020; ese día, [es] luna nueva. En el calendario del Eterno es el mes séptimo, día primero, es día de reposo, con reunión del pueblo, con toque de trompeta, con una ofrenda de un corazón contrito y humillado ante Él. Eso lo encontramos allí en levítico 23: 23 al 25. Y así dice el Señor: que cada persona que este día, tan solemne, le toque exponer palabra de Dios, dé el toque certero; no buscando congraciarse con el hombre sino con Dios; sean temas claros, con características de vida y salvación para todo aquel que le escuche, y deje que el Espíritu Santo toque su corazón; dad maná celestial, con rocío del Espíritu Santo, ante los testigos angelicales y ante los hombres y el universo; que vuestros registros en el cielo se encuentre la palabra aceptado al lado de cada uno de sus nombres y así trabajaréis para el reino celestial; gran responsabilidad pesa ante vosotros, así que no sean como los demás, sino velen y sean sobrios; porque esto les será por antesala de lo que vendrá; orad pues en todo momento, y levantad manos santas ante el Eterno, y el Dios de paz y verdad y justicia y amor os dará luz celestial para así alumbrar a otros; muchos gustan de lumbreras en el camino y no desean que la lámpara les alumbre sus pies, más una sin la otra pierde valor; lámpara es a mis pies tu palabra y lumbrera a mi camino; lámpara a mis pies, lumbrera a mi camino; puedo ver a lo lejos un camino iluminado, pero si no veo dónde voy a poner mis pies para poder llegar a ese camino alumbrado, nunca llegaré; necesitamos la lámpara como guía para nuestros pasos diarios, momento tras momento, para que así gocemos de la lumbrera del camino; cada porta antorcha debe tocar la nota certera, no más leche adulterada con suposiciones humanas; Dios demanda un pueblo de norma elevada que camine hacia la santidad, y esto demanda de cada uno de nosotros morir a nuestros deseos y preferencias, a nuestro orgullo y vanidad; morir al yo, es la clave en todo esto. {Daisy Escalante Testimonio: 08-08-2020 #02, p10}
Por eso amados hermanos, no podemos ser como los demás, como el montón, sino [que] tenemos que velar y ser sobrios como nos manda nuestro Señor; así que debemos prepararnos con temor y temblor, sintiéndonos como lo que somos, incapaces de nada, y sólo depender totalmente del príncipe Emmanuel y así obtendremos su aprobación, dando el toque certero. {Daisy Escalante Testimonio: 08-08-2020 #02, p11}
También me dejó saber el Señor, que debo decir al pueblo: luego nos llega el día de expiación, mes 9, día 28 de este calendario 2020. {Daisy Escalante Testimonio: 08-08-2020 #02, p12}
Sabemos que cada día que tenemos se compone por 24 horas, primero la parte oscura y luego la parte clara, es decir, primero noche y luego el día. Así que ahí también sabemos que El Eterno nos ha educado, y hemos aprendido que cada día que comienza con la parte de oscuridad o noche, comienza cuando se ven las primeras estrellas, esto ya lo debemos haber aprendido y no olvidar que el Señor nos está volviendo a las sendas antiguas, a salir del montón para enfilarnos en la pequeña manada; así que el mes 9, del día 28, del calendario actual que tenemos; es el día 10 del mes séptimo en el calendario del Dios eterno, como lo vemos allí en levítico 23:26-32. Pero vemos allí en el verso 31, capítulo 23 de levítico, que esto es estatuto perpetuo por vuestras edades o generaciones en todas vuestras habitaciones; es decir, donde nos encontremos. {Daisy Escalante Testimonio: 08-08-2020 #02, p13}
Debemos afligir nuestra alma ante Dios ¿y por qué?, porque tenemos dos problemas mayores, entre todos los menores que están ahora y seguirán frente a nosotros; primero y más importante, ser o no ser aceptados en Dios y tener nuestro nombre en el libro de la vida; segundo, decreto de muerte frente a nosotros; salvación espiritual, salvación física, y ambos dependemos sólo de ser propiedad de Dios; y con nuestra actitud de sabérnoslo todo, la prepotencia, el orgullo, la conveniencia propia, no lo lograremos. {Daisy Escalante Testimonio: 08-08-2020 #02, p14}
Los que venzan estarán desaparecidos ellos, porque estarán fusionados con Dios; como cuando hay un padre grandote y fuerte, y su hijo se para detrás y es chiquito y flaquito y no se ve, a sí mismo será la situación del que venza; Pablo dijo: más no vivo yo, sino que Cristo vive en mí, todo lo viejo pasó, he aquí todo es nuevo, ya no vivo más yo en la carne sino en el espíritu. Y sólo así, amenaza de muerte, desprecio, tortura, intimidación y manipulación no nos podrá mover del camino porque lampara es a mis pies tu palabra y lumbrera a mi camino; y así, ya estamos con el amado juntamente crucificados, y no vivimos más nosotros sino que Cristo en nosotros; esto es lo que nos dará la victoria, el Espíritu Santo en nosotros. {Daisy Escalante Testimonio: 08-08-2020 #02, p15}
Este día de expiación, día de solemnidad ante Dios, que ninguno, es mi ruego y oración, se dé el permiso de tomarlo a la carrera, y deje de no aprovechar esta grande y solemne oportunidad de echar suerte de lealtad absoluta con Dios, por medio de una entrega total; pasando por estos pasos tan necesarios para ser aceptados en Cristo Jesús: primero reconocer nuestras faltas, reconocer que le hemos fallado a aquel que nunca nos ha fallado; y luego confesar al Rey de reyes y Señor de señores, nuestro creador, redentor, nuestro sumo sacerdote, nuestros pecados; el Espíritu Santo nos traerá, a vuestra memoria, aquello que aún no ha sido confesado y entregado de corazón al Señor; luego enmendar, si al acordarle el Espíritu Santo alguna falta que debe enmendar con su prójimo, deje todo y hágalo, para que su sacrificio no quede sin aceptación, pida perdón de corazón, vaya en paz entonces donde nuestro Dios; si al que usted le pide perdón no le desea perdonar, usted hizo su parte, ya usted libró su alma; luego entonces pase al siguiente paso, entregue su vida en sacrificio vivo ante Dios, jure lealtad solo a él aunque se desplomen los cielos; pídale que lo mantenga agarrado de su mano y que no le suelte, y usted prometa no soltarse de Él. El siguiente paso amados es creer, crea que ha sido perdonado, si lo hizo usted de corazón, con humildad de espíritu en penitencia ante Dios reconociendo su culpa; luego de esto pase al siguiente paso, trabaje día a día su amistad con Dios; ore, háblele como un amigo, lea sus cartas de amor, su palabra, escuche sus palabras en el silbido del viento; en ese momento cuando usted está solo, en ese momento cuando es de noche, que usted está tranquilo en su cama meditando en las palabras del Señor, escúchelo, haga silencio, y pídale que le diga que más necesita para seguir caminando tras sus pisadas; vea al Señor en su naturaleza, saque tiempo para estar entre los árboles, entre el canto de los pajaritos, en su naturaleza; viviendo así estaremos rodeados de la atmósfera celestial, y viviremos su vida de triunfo en triunfo; no triunfo humano, porque eso no es lo que buscamos, sino triunfo espiritual y triunfo eterno; luego pasemos al siguiente paso, testifiquemos, testifiquemos con nuestros hechos, con los actos, lo que El Eterno hace a diario en la vida de cada uno de nosotros, y si es necesario digamos alguna palabra que sea de gratitud hacia el Eterno; viviendo así, ninguna potestad tendrá el maligno en nosotros, lealtad solamente a Dios. El Señor nos mandó en este día de expiación, leer el libro de Malaquías. {Daisy Escalante Testimonio: 08-08-2020 #02, p16}
Sed sobrios, porque es vuestra vida la que está en juego, se me dijo, para que comunicara al pueblo. Apartaos y no toquéis lo inmundo; así estaréis ya listos para permanecer regocijados en el Señor, y os regocijaréis unánimes el mes 10, del 3 al 10 de este calendario 2020, que en el calendario del Eterno es el mes séptimo desde los 15 días hasta el 22 de dicho mes séptimo, del calendario de Dios; y agradeceréis por las misericordias del Eterno hacia vosotros cada día, así su ley estará presente como sus estatutos y sus pilares de fe y sus mandamientos; sabiendo que en dicha festividad, tanto el primer día y el octavo de este mismo mes, de esta fiesta solemne, que sabemos que es por ocho días, tanto el primer día de la fiesta solemne de los tabernáculos como el octavo, aclaro para que no haya confusión, son solemnes, solemnidad es ante Dios, también son sábados de reposo ante el Eterno, ninguna obra servil haremos, solamente nos dedicaremos a los negocios del maestro, a saber cuál es su voluntad en la vida de cada uno de nosotros. {Daisy Escalante Testimonio: 08-08-2020 #02, p17}
Así que terminando estos ocho días de regocijo ante el Eterno, dos días luego, en el calendario de este año 2020; que en el calendario del Eterno es el 24 del séptimo mes. El Señor convoca a su pueblo en ayuno y silicio por estas 24 horas. Repito y aclaro, dos días luego de la fiesta de los tabernáculos, que en nuestro calendario vendría a ser el 12 del mes 10; en el calendario de Dios es el 24, el día 24 del mes séptimo; el Eterno convoca a su pueblo en ayuno y silicio por esas 24 horas; el me citó Nehemías 8 y 9; y según el pueblo de antaño levantó la muralla alrededor de la ciudad de Jerusalén, así su ley, sus mandamientos, sus estatutos, junto a sus fundamentos de fe, estarán levantados ante el pueblo que le sigue por donde quiera que Él va; y Él pide estas 24 horas en súplica y ruego, que toda voz de sus escogidos se levante en plegaría y súplica ante Él, por qué tiempos extremos de gran dificultad es desatado, así que rogad unos por los otros para que vuestra fe no falte; es día de luto, llanto y ruego por aquellos que estuvieron y ahora no están; es día de tristeza y consolación en Cristo Jesús, leyendo así su ley una cuarta parte del día, y la otra cuarta parte del día para confesar y adorar al Señor; día de voto de consagración ante Dios, aunque eso signifique estar solo humanamente hablando en este caminar; recordando sus misericordias pasadas a nuestros padres en el desierto, y las maravillas de su poder para con ellos, y no olvidándolas así nunca, porque así la paz reinará y perdurará en nuestro corazón, en estos días de grande tribulación que están ante nosotros; ciertamente días de carácter altamente solemnes nos llegan, y sólo una norma a la altura de tal evento es la que nos sostendrá en pie. {Daisy Escalante Testimonio: 08-08-2020 #02, p18}
Ruego a Dios, amados hermanos, con gran anhelo, que así sea en la vida de cada uno de sus hijos. Que la paz del Eterno esté con cada uno de vosotros. Bendiciones. {Daisy Escalante Testimonio: 08-08-2020 #02, p19}
"3Bienaventurados los pobres en espíritu; porque de ellos es el reino de los cielos. 4Bienaventurados los que lloran; porque ellos serán consolados. 5Bienaventurados los mansos; porque ellos heredarán la tierra. 6Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia; porque ellos serán saciados. 7Bienaventurados los misericordiosos; porque ellos alcanzarán misericordia. 8Bienaventurados los de limpio corazón; porque ellos verán a Dios. 9Bienaventurados los pacificadores; porque ellos serán llamados hijos de Dios. 10Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia; porque de ellos es el reino de los cielos. 11Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo. 12Regocijaos y alegraos; porque vuestro galardón es grande en el cielo; porque así persiguieron a los profetas que fueron antes de vosotros." {Mateo 5:3-12}
"23Y Jehová habló a Moisés, diciendo: 24Habla a los hijos de Israel, y diles: En el mes séptimo, al primer [día] del mes tendréis sábado, una conmemoración al son de trompetas, y una santa convocación. 25Ninguna obra de siervo haréis; y ofreceréis ofrenda encendida a Jehová." {Levítico 23:23-25}
"26Y habló Jehová a Moisés, diciendo: 27También el décimo [día] de este mes séptimo será el día de la expiación: tendréis santa convocación, y afligiréis vuestras almas, y ofreceréis ofrenda encendida a Jehová. 28Ninguna obra haréis en este mismo día; porque es el día de la expiación, para reconciliaros delante de Jehová vuestro Dios. 29Porque toda persona que no se afligiere en este mismo día, será cortada de entre su pueblo. 30Y cualquiera persona que hiciere obra alguna en este mismo día, yo destruiré la tal persona de entre su pueblo. 31Ninguna obra haréis: os será por estatuto perpetuo por vuestras generaciones en dondequiera que habitéis. 32Sábado de reposo [será] a vosotros, y afligiréis vuestras almas, comenzando a los nueve [días] del mes en la tarde; de tarde a tarde celebraréis vuestro sábado." {Levítico 23:26-32}
"1Y se juntó todo el pueblo como un solo hombre en la plaza que está delante de la puerta de las Aguas. Y dijeron al escriba Esdras que trajese el libro de la ley de Moisés, que Jehová mandó a Israel. 2Y Esdras el sacerdote, trajo la ley delante de la congregación, así de hombres como de mujeres, y de todo entendido para escuchar, el primer día del mes séptimo. 3Y leyó en el libro delante de la plaza que está delante de la puerta de las Aguas, desde el alba hasta el mediodía, en presencia de hombres y mujeres y entendidos; y los oídos de todo el pueblo estaban atentos al libro de la ley. 4Y Esdras el escriba estaba sobre un púlpito de madera, que habían hecho para ello; y junto a él, a su mano derecha, estaban Matatías, Sema, Anaías, Urías, Hilcías y Maasías; y a su mano izquierda, Pedaías, Misael, Malquías, Hasum, Hasbadana, Zacarías y Mesulam. 5Abrió, pues, Esdras el libro a ojos de todo el pueblo (porque estaba más alto que todo el pueblo); y como lo abrió, todo el pueblo estuvo atento. 6Bendijo entonces Esdras a Jehová, Dios grande. Y todo el pueblo respondió: ¡Amén! ¡Amén! alzando sus manos; y se humillaron, y adoraron a Jehová con el rostro a tierra. 7Y Jesúa, y Bani, y Serebías, Jamín, Acub, Sabetai, Odías, Maasías, Kelita, Azarías, Jozabad, Hanán, Pelaías, levitas, hacían entender al pueblo la ley; y el pueblo estaba en su lugar. 8Y leían en el libro de la ley de Dios claramente, y ponían el sentido, de modo que entendiesen la lectura. 9Y Nehemías el Tirsata, y el sacerdote Esdras, escriba, y los levitas que hacían entender al pueblo, dijeron a todo el pueblo: Día santo es a Jehová nuestro Dios; no os entristezcáis, ni lloréis: porque todo el pueblo lloraba oyendo las palabras de la ley. 10Luego les dijo: Id, comed grosuras, y bebed vino dulce, y enviad porciones a los que no tienen nada preparado; porque este día es santo a nuestro Señor; y no os entristezcáis, porque el gozo de Jehová es vuestra fortaleza. 11Los levitas, pues, hacían callar a todo el pueblo, diciendo: Callad, que es día santo, y no os entristezcáis. 12Y todo el pueblo se fue a comer y a beber, y a enviar porciones, y a gozar de grande alegría, porque habían entendido las palabras que les habían enseñado. 13Y al día siguiente se reunieron los príncipes de las familias de todo el pueblo, sacerdotes, y levitas, a Esdras escriba, para entender las palabras de la ley. 14Y hallaron escrito en la ley que Jehová había mandado por mano de Moisés, que habitasen los hijos de Israel en cabañas en la fiesta solemne del mes séptimo; 15Y que hiciesen saber, y pasar pregón por todas sus ciudades y por Jerusalén, diciendo: Salid al monte, y traed ramas de olivo, y ramas de pino, y ramas de arrayán, y ramas de palmas, y ramas de todo árbol frondoso, para hacer cabañas como está escrito. 16Salió, pues, el pueblo, y trajeron, y se hicieron cabañas, cada uno sobre su terrado, y en sus patios, y en los patios de la casa de Dios, y en la plaza de la puerta de las Aguas, y en la plaza de la puerta de Efraín. 17Y toda la congregación que volvió de la cautividad hicieron tabernáculos, y en tabernáculos habitaron; porque desde los días de Josué hijo de Nun hasta aquel día, no habían hecho así los hijos de Israel. Y hubo alegría muy grande. 18Y leyó Esdras en el libro de la ley de Dios cada día, desde el primer día hasta el postrero; y celebraron la fiesta por siete días, y el octavo día fue de solemne asamblea, según lo establecido." {Nehemías 8}
"1Y el día veinticuatro del mismo mes se reunieron los hijos de Israel en ayuno, y con cilicio y tierra sobre sí. 2Y la simiente de Israel ya se había apartado de todos los extranjeros; y estando en pie, confesaron sus pecados, y las iniquidades de sus padres. 3Y puestos de pie en su lugar, leyeron en el libro de la ley de Jehová su Dios la cuarta parte del día, y la cuarta parte confesaron y adoraron a Jehová su Dios. 4Luego se levantaron sobre la grada de los levitas, Jesúa y Bani, Cadmiel, Sebanías, Buni, Serebías, Bani y Quenani, y clamaron en voz alta a Jehová su Dios. 5Entonces los levitas, Jesúa y Cadmiel, Bani, Hasabnías, Serebías, Odías, Sebanías y Petaías, dijeron: Levantaos, bendecid a Jehová vuestro Dios desde la eternidad hasta la eternidad: Bendito sea tu glorioso nombre, el cual es exaltado sobre toda bendición y alabanza. 6Tú, sólo tú, oh Jehová; tú hiciste el cielo, y el cielo de los cielos, y todo su ejército, la tierra y todo lo que está en ella, los mares y todo lo que hay en ellos; y tú has preservado todas estas cosas, y el ejército del cielo te adora. 7Tú, eres oh Jehová, el Dios que escogiste a Abram, y lo sacaste de Ur de los caldeos, y le pusiste el nombre Abraham; 8Y hallaste fiel su corazón delante de ti, e hiciste pacto con él para darle la tierra del cananeo, del heteo, y del amorreo, y del ferezeo, y del jebuseo, y del gergeseo, para darla a su simiente: y cumpliste tu palabra, porque eres justo. 9Y miraste la aflicción de nuestros padres en Egipto, y oíste el clamor de ellos en el Mar Rojo; 10Y diste señales y maravillas en Faraón, y en todos sus siervos, y en todo el pueblo de su tierra; porque sabías que habían hecho soberbiamente contra ellos; y te hiciste nombre grande, como en este día. 11Y dividiste el mar delante de ellos, y así pasaron por medio de él en seco; y a sus perseguidores echaste en las profundidades, como una piedra en turbulentas aguas. 12Y con columna de nube los guiaste de día, y con columna de fuego de noche, para alumbrarles el camino por donde habían de ir. 13Y sobre el monte de Sinaí descendiste, y hablaste con ellos desde el cielo, y les diste juicios rectos, leyes verdaderas, y estatutos y mandamientos buenos: 14Y les hiciste conocer tu santo sábado, y por mano de Moisés tu siervo les prescribiste mandamientos, estatutos, y leyes. 15Y les diste pan del cielo en su hambre; y en su sed les sacaste aguas de la roca; y les prometiste que entrarían a poseer la tierra, por la cual alzaste tu mano y juraste que se la darías. 16Mas ellos y nuestros padres hicieron soberbiamente, y endurecieron su cerviz, y no escucharon tus mandamientos. 17No quisieron obedecer, ni se acordaron de tus maravillas que habías hecho con ellos; antes endurecieron su cerviz, y en su rebelión pensaron poner caudillo para volverse a su servidumbre. Pero tú que eres Dios perdonador, clemente y piadoso, tardo para la ira, y grande en misericordia, no los abandonaste. 18Además, cuando hicieron para sí becerro de fundición, y dijeron: Éste es tu Dios que te hizo subir de Egipto; y cometieron grandes abominaciones; 19Tú, con todo, por tus muchas misericordias no los abandonaste en el desierto. La columna de nube no se apartó de ellos de día, para guiarlos por el camino, ni la columna de fuego de noche, para alumbrarles el camino por el cual habían de ir. 20Y diste tu buen Espíritu para enseñarles, y no retiraste tu maná de su boca, y agua les diste en su sed. 21Y los sustentaste cuarenta años en el desierto; de ninguna cosa tuvieron necesidad; sus ropas no se envejecieron, ni se hincharon sus pies. 22Les diste reinos y pueblos, y los distribuiste por regiones: y poseyeron la tierra de Sehón, la tierra del rey de Hesbón, y la tierra de Og rey de Basán. 23Y multiplicaste sus hijos como las estrellas del cielo, y los metiste en la tierra, de la cual habías dicho a sus padres que habían de entrar a poseerla. 24Y los hijos vinieron y poseyeron la tierra, y humillaste delante de ellos a los moradores del país, a los cananeos, los cuales entregaste en su mano, y a sus reyes, y a los pueblos de la tierra, para que hiciesen de ellos a su voluntad. 25Y tomaron ciudades fortificadas y tierra fértil, y heredaron casas llenas de todo bien, cisternas hechas, viñas y olivares, y muchos árboles de comer; y comieron y se saciaron, se engordaron y se deleitaron en tu gran bondad. 26Pero fueron desobedientes y se rebelaron contra ti, y echaron tu ley tras sus espaldas, y mataron a tus profetas que protestaban contra ellos para convertirlos a ti; e hicieron grandes abominaciones. 27Y los entregaste en mano de sus enemigos, los cuales los afligieron. Pero en el tiempo de su tribulación clamaron a ti, y tú desde los cielos los oíste; y según tus muchas misericordias les diste libertadores para que los librasen de mano de sus enemigos. 28Pero una vez que tenían reposo, volvían a hacer lo malo delante de ti; por lo cual los abandonaste en mano de sus enemigos, que se enseñorearon de ellos; mas cuando se volvían y clamaban otra vez a ti, tú desde los cielos los oías, y muchas veces los libraste según tus misericordias. 29Y los amonestaste para que volviesen a tu ley; mas ellos fueron soberbios, y no oyeron tus mandamientos, sino que pecaron contra tus juicios, los cuales si el hombre hiciere, en ellos vivirá. Pero ellos dieron la espalda, y endurecieron su cerviz, y no escucharon. 30Los soportaste muchos años, y les amonestaste con tu Espíritu por medio de tus profetas, mas no escucharon; por lo cual los entregaste en mano de los pueblos de la tierra. 31Mas por tus muchas misericordias no los consumiste, ni los desamparaste; porque eres Dios clemente y misericordioso. 32Ahora, pues, Dios nuestro, Dios grande, fuerte, terrible, que guardas el pacto y la misericordia, no sea tenida en poco delante de ti toda la aflicción que nos ha alcanzando a nuestros reyes, a nuestros príncipes, a nuestros sacerdotes, y a nuestros profetas, y a nuestros padres, y a todo tu pueblo, desde los días de los reyes de Asiria hasta este día. 33Pero tú eres justo en todo lo que ha venido sobre nosotros; porque rectamente has hecho, mas nosotros hemos hecho lo malo: 34Y nuestros reyes, nuestros príncipes, nuestros sacerdotes, y nuestros padres, no pusieron por obra tu ley, ni atendieron a tus mandamientos y a tus testimonios, con que les amonestabas. 35Y ellos en su reino y en tu mucho bien que les diste, y en la tierra espaciosa y fértil que entregaste delante de ellos, no te sirvieron, ni se convirtieron de sus malas obras. 36He aquí que hoy somos siervos, henos aquí, siervos en la tierra que diste a nuestros padres para que comiesen su fruto y su bien. 37Y se multiplica su fruto para los reyes que has puesto sobre nosotros por nuestros pecados, quienes se enseñorean sobre nuestros cuerpos, y sobre nuestras bestias, conforme a su voluntad, y estamos en grande angustia. 38A causa, pues, de todo eso nosotros hacemos fiel pacto, y lo escribimos, signado de nuestros príncipes, de nuestros levitas, y de nuestros sacerdotes." {Nehemías 9}