Amados, 08 de marzo del 2020. Volví a dormir, y me vi en una pequeña cama de plataforma elevada con un mosquitero sobre ella. Miré y vi como en el suelo, en una sala, había dos damas. Éstas estaban mondando (quitar la cáscara) tubérculos y vegetales para cocinarlos. Vi que una era hacendosa, muy esforzada, y avanzaba en su trabajo. La otra era lenta, su trabajo se acumulaba. Y a la otra le tocaba más que hacer en la preparación de estos alimentos por la lentitud de la otra dama. La lenta sólo hablaba y hablaba, y sus manos se movían con la lentitud de un caracol cuando camina, y la otra era veloz como un pájaro. Más la que estaba en el suelo le decía a la otra dama: no llego a los alimentos, pásamelos. Miré y vi que los alimentos estaban a dos pies de distancia de la dama que los pedía, y a diez pies de distancia de la dama que era hacendosa y ligera. Ésta se paró rápidamente y le pasó los alimentos a la dama lenta, la dama lenta se rio y continuó su trabajo con extremada lentitud. Entonces, se me dijo: hay camino que al hombre parece provechoso pero su camino es de muerte; muchos excusan este mal proceder con un sinfín de palabras, pero su negligencia está siendo contada; sed pues enérgicamente laboriosos porque el tiempo es corto. Entonces pregunté: ¿por qué estoy en esta cama con este mosquitero?. Me dijo: observa. Vi como en la casa había muchas arañas, mosquitos grandes, y hasta pájaros que ahí anidaban. {Daisy Escalante Testimonio: 08-03-2020 #03, p1}
Desperté y seguí meditando en esto. Y volví a dormir. Y vi como en una casa había dos cuartos. Estos cuartos tenían camas cómodas y amplias, y muy bien arregladas. Vi luego en una esquina de la casa una pequeña cama, era muy pequeña, y me hacían como que me dirigiera a ella. Me dijeron: siéntate en ella. Y me senté, la sentí suave y cómoda. Me dijeron: acuéstate. Lo hice y me sentí muy bien y reconfortada con la comodidad de la pequeña cama. Entonces me dijeron: observa. Miré a los cuartos, veía dos damas ir a las grandes y cómodas camas que se veían que estaban muy bellamente arregladas. Les vi acostarse como princesas en aquellas camas. Pronto vi bajo las camas dos enormes escorpiones que salieron y las picaron en el pecho, y éstas ni se enteraron, y ahí fue su descanso de muerte. Me asusté, miré bajo la pequeña cama, más me dijeron: no temas, esto que has visto es la suerte que correrá todo aquel que en esta hora de premura está cómodo; el verdadero hijo de Dios siempre estará en incomodidades, penurias, vicisitudes, pues sólo así su fe crecerá y su confianza en El Eterno será completa; ahora ve a los tuyos y cuéntales lo que has visto, y de lo que has sido testigo; pues muchos son acusados de dilación y gran letargo, y hay de aquel que no se ha apartado de esto, porque ciertamente morirá y no será contado en el libro de los vivientes. {Daisy Escalante Testimonio: 08-03-2020 #03, p2}
Amados, ahí desperté con gran angustia en mi pecho, pues este mal es prevaleciente por todo lugar. Quiera Dios que su verdadero pueblo, pueda en el nombre del Señor, deshacerse de esto. Que el Señor les bendiga. {Daisy Escalante Testimonio: 08-03-2020 #03, p3}