Mes 10 en el calendario del ETERNO; mes 1, día 8, del 2023. En sueños, yo veía varias familias que vivían en sus respectivos lugares. Éstas decidieron viajar porque, según ellas, iban a un lugar mejor y más próspero. Salieron, pues, en avión ―de aquella isla―, y llegaron a un continente. Allí, al llegar cerca del aeropuerto un temblor terrible los dejó despavoridos a todos. Y, acto seguido, una montaña cercana al lugar comenzó a disparar fuego y lava por todos lados. Este volcán, según ellos 'milenariamente dormido', explotó y sepultó a muchos; y todo a su paso. {Daisy Escalante Testimonio: 08-01-2023, p1}
Vi las personas que llegaron al lugar, allí, porque estaban buscando más prosperidad. Ellos estaban corriendo, despavoridos, tratando de llevar sus maletas Pero estas estaban tan pesadas que iban dejándolas poco a poco en el correr del caminar. Les vi subir a una colina y resguardarse de la corriente de lava, ¡pero el calor y el olor del azufre era [muy] intenso aún donde ellos estaban! {Daisy Escalante Testimonio: 08-01-2023, p2}
Miraron más allá de donde estaban y vieron un complejo de muchas habitaciones; un edificio alargado en la cuesta de una montaña. Y, los que pudieron, avanzaron a dicho lugar. No tenían nada consigo, sólo lo que tenían puesto. Se les indicó ocupar cuartos y poner, con un papel y un lápiz ―en la cama del cuarto― su nombre, para que otros no tomasen su lugar. Vi que así hicieron. Estaban exhaustos y con deseos de bañarse y descansar; más, ni para esto tenían. Un solo cambio de ropa era lo que tenían, el que tenían puesto; y otro que les proveyeron en el lugar. No había agua en el lugar, tampoco. {Daisy Escalante Testimonio: 08-01-2023, p3}
Pasada esa noche y llegado el amanecer, [a] muchos les vi familiarizarse con el lugar y encontraron un río cerca, y un manantial ―proveniente de una roca―. Allí, algunos se bañaron y tomaron del precioso líquido; [a] otros, les vi bajar al área del infortunio y buscaban algo, ropa o provisiones, con qué cargar agua y comer. Así, comenzaron a arrastrar cosas a su lugar, ¡y luchaban por comenzar de nuevo! {Daisy Escalante Testimonio: 08-01-2023, p4}
Los dueños del complejo, quienes permitieron a estos allí alojarse, pasados unos días, consiguieron maíz, lentejas y muchas bebidas embriagantes; cigarrillos, un equipo de música por pila y gente que tocaba instrumentos; mujeres desvergonzadas. Y clamaron: "¡aquí, nuestro regalo para todos ustedes, para que se olviden un poco del infortunio que han vivido! ¡Alegrémonos y celebremos la vida!" Vi que algunos de los que estaban allí eran creyentes; y, al principio, muchos se resistieron. Pero terminaron cediendo, pues decían: "¿a dónde está DIOS que no nos provee?" {Daisy Escalante Testimonio: 08-01-2023, p5}
Vi, entonces, una familia que resistía. Y, al acabar aquella tertulia, salió y fue a caminar más lejos del lugar donde se alojaban, por caminos de tierra encumbrados. Estos, seguían caminando y mirando todo a su alrededor cuando, en un momento, le salieron al encuentro tres hombres, dos provenientes de un lugar y uno, de otro. Estos bajaban de su lugar y traían consigo bolitas de harina de maíz, que le dieron a este caminante, y le dijeron: "conocemos el infortunio que ha pasado, más nosotros estamos bien. De vez en cuando, cuando vemos a alguien acercarse, venimos a darle de comer. Pero nos han dejado, aquí, este basurero. Te pagaremos por llevártelo, si deseas". Así, el caminante aceptó y cogió el bote de basura y lo fue sacando de aquel lugar. También regresó con algo de alimento que encontró en el lugar que lo albergaba. Y, así, el trueque comenzó entre ellos. Estos le dieron algo de madera, ya lisa, y este caminante ―muy diestro― hizo una cama amplia para él y su esposa. Buscó todo lo que podía servir y, con un martillo, clavos y cincel, se arreglaba él [para] hacer su trabajo y los de aquellos que necesitaban. {Daisy Escalante Testimonio: 08-01-2023, p6}
Pronto, consiguió un destornillador y un alicate de presión; y pudo desmontar piezas ―de cosas― y arreglarlas y ponerlas útiles. Así, este caminante y su esposa, les vi progresar más que todos los demás, que sólo dependían del albergue y lo que allí les proveían. El talento, inspiración y empeño de este hombre y su esposa se oyó en todo aquel lugar. Y, un día, mientras caminaban, se encontraron con los de las montañas que les invitaron a ir consigo. Ellos se sorprendieron, ¡y no sabían qué decir!, sobrecogidos por la emoción. Estos, de las montañas, les dijeron dos cosas: "si aceptas, hay tres condiciones. Deberéis traer sólo sus herramientas, no digáis a nadie dónde vais, sólo podrán salir ―luego de venir―, hasta este lugar que siempre nos hemos visto". Estos esposos se miraron y, con gran alegría, aceptaron. Fueron por las herramientas y estuvieron allí, listos, a la hora acordada. {Daisy Escalante Testimonio: 08-01-2023, p7}
Comenzaron el ascenso con alegría, y conversando con los que les hicieron esta invitación. Pronto, sin echar casi a ver, ya estaban tan alto que no podían ver lo que había abajo, porque las nubes cubrían el lugar. Así, desde la mañana hasta la tarde, caminando, llegaron al lugar. Y allí, diminutas cabañas se veían, resguardadas ―lejos, una de las otras― por frondosos árboles. ¡Un huerto hermoso!, con todo tipo de vegetal codiciable a la vista, frutos en cada árbol circundante. Así, [veían] en cada lugar de cabaña. Rostros hermosos en salud, de los que allí vivían; y dos cascadas de agua de donde buscaban su agua ―para sus necesidades―. {Daisy Escalante Testimonio: 08-01-2023, p8}
Todo era orden, paz, productividad y, sobre todo, amor a DIOS; entre todos era claro, no por las palabras solamente, sino por su vivir. {Daisy Escalante Testimonio: 08-01-2023, p9}
Les vi, [a] esta pareja, estar felizmente sorprendidos. Pronto, uno de los que les invitó, se les acercó y les dijo: "seguidme". Así lo hicieron. Pronto, en un llanito no muy grande, les vi que medían un predio. Escuché la medida: "100 pies por 100 pies" [aproximadamente, 30 por 30 metros]. Y le dijeron: "éste será su lugar. Aquí construirás y sembrarás". ¡El hombre y la mujer brincaron de alegría! Les asignaron, con marcas, qué árboles podían cortar; y dos ayudantes con sierras manuales les asistieron. {Daisy Escalante Testimonio: 08-01-2023, p10}
Así, día y noche, era arduo el trabajo mientras se alojaban en un rancho, cerca del lugar, con provisión de ropa, comida y abrigo. Les dieron de tiempo por dos meses, según escuché [en] la conversación; tiempo suficiente para prepararse. Les dieron un bolso de semillas y siete árboles frutales en tiestos; tiestos de, más o menos, de 25 galones [aproximadamente, 94 litros]; ya paridos, pero pequeños. Ciertamente, eran injertos. Así, mientras el esposo y sus dos ayudantes se encargaban de la construcción, la esposa preparaba la huerta, asistida por dos damas lugareñas que ya tenían la experiencia ―pues ya habían hecho su huerto―. No eran agricultoras, les escuché decir ―antes, cuando llegaron allí―; más allí continuaron día tras día hasta que aprendieron. Escuché la medida de la cabaña: "10 pies por 20 pies [aproximadamente, 3 por 6 metros] de tamaño". Así, terminaron en tres semanas su cabaña. Y ya, en el huerto, en tres semanas, crecían lechugas, arúgula, y otros tipos de hojas que habían sembrado. {Daisy Escalante Testimonio: 08-01-2023, p11}
Al terminar su cabaña, aún tenían un mes y una semana de tener ayuda. Así que lo dedicó a cercar el predio del huerto y [de la] casa, con la madera sobrante que cortó en la luna especial que escuché: la menguante ―para que las varas horizontales estuvieran bien―, y en la luna creciente, las varas que iban enterradas de poste. Esto le tomó dos semanas, quedando así tres semanas, aún, a su favor. Así que sembró todo lo que pudo. Le trajeron tres carretillas llenas: una de guineo, otra de raíces, y una de palos de yuca. Vi un grupo rodeado allí, que estaban viendo también lo que ellos hacían. Pero, también, venían rodando un cilindro y unos tubos. Le dijeron: "esto es vendido. Solo cuando acabes, nos ayudarás en unos trabajos y ya es tuyo. Con eso lo pagas". Así fue que le ayudaron a poner una cañería y una cisterna. Otros, llegaron allí con láminas, que las ubicaron en el techo de madera de su cabaña. {Daisy Escalante Testimonio: 08-01-2023, p12}
Aquella cabaña tenía techo de madera y paja y ya ésta no se mojaba [en lo] interno. Y allí colectaban el agua de lluvia. La dama aprendió todo [lo] referente a la agricultura que aquellas damas ―que aprendieron en este lugar― le enseñaron. Las lugareñas eran las que sembraban, luego de que los varones preparaban aquella tierra. Todo lo apuntaban. Y así fueron aprendiendo qué sembrar en cada estación, cómo hacerlo, cuidados y cosecha; todo un laboratorio de gran valor de vida. Ninguna lo había hecho antes, les oí decir, más con estudio, observación, empeño y ―sobre todo― buscando la dirección y bendición de DIOS, lo lograron. Así vi que, al terminar los dos meses, ya todo estaba listo en su lugar, todo sembrado, [re]colección de agua, cabaña, muebles de la casa. Todo hecho con madera, menos un colchón que les regalaron, unas dos ollas y unos cubiertos, y dos platos y dos vasos. Las damas, cada una donó dos piezas completas de cambios de ropa a la dama; y los caballeros, de igual manera, al hombre. Así, todo estaba completo en sus vidas, en sus necesidades básicas. Ellos eran ahorrativos, caminaban dos veces al día, y bebían abundante agua. Su comida era sencilla: un cereal y una leguminosa, frutas y vegetales. Era todo lo que había en el lugar, pero estaban felices. Sus necesidades fisiológicas eran lejos del área, como los gatos cuando van al baño. Y, para bañarse, iban al río ―cuando hacía sol y no llovía―. Mientras, era en su casa, con agua caliente del fogón, el leño. Cada familia, mañana y tarde, adoraban al ETERNO y le alababan con cantos; y así, también, en los quehaceres del día. {Daisy Escalante Testimonio: 08-01-2023, p13}
Un día, al despertar, encontraron en la puerta una caja. Al abrirla, allí, ¡un hermoso libro! Al abrirlo: la Biblia. ¡Fue una alegría inmensa! ¡Ya no tendrían que pedir prestado el Libro Sagrado unos ratos en la semana para leerlo!, pues ya tenían uno. Ahora sí, allí ya se sentían completos. Esta Biblia, le vi de cerca, tenía el comentario de Elena G. de White y el Himnario Antiguo. Toda una joya. Les vi llorar de la felicidad y cerrar la puerta de su cabaña. Y, allí, no vi más. {Daisy Escalante Testimonio: 08-01-2023, p14}
Ahí desperté. Me quedé meditando en esto, y en la felicidad de aquella pareja esforzada que en tres meses ―por su laboriosidad― obtuvo, por gracia de DIOS, todo lo que realmente necesitaba. Ciertamente el Evangelio es predicado en silencio, por todos aquellos que son diligentes con las dádivas que EL ETERNO pone frente a ellos; y su testimonio viviente vale más que todo una retórica sin hechos. Entonces, mientras seguía meditando y orando, se me dijo: "los que no mueran a sí mismos y [a] sus deseos quedarán atrás y negarán la eficacia del Evangelio. Muchos deben desaprender y aprender lo que es realmente provechoso; más, sus deseos ―y mirar atrás― los estanca. El estar pensando en sí mismos les paraliza, y la virtud huye de ellos; pensando en lo que pudo ser y no fue, y en lo que otros son y ellos no, pasan sus días perdidos ante la preparación urgente [que se necesita] ante lo porvenir. Esto, que es lo más importante, de la preparación urgente pasa ante ellos, y los días se pierden total y absolutamente. Todos estos, si no despiertan, quedarán en el camino. El enemigo los saquea ―en su mente― y los vuelve inestables, inconformes e inútiles a su real cometido. Pero estos negligentes, allí será el llorar y el crujir de dientes para ellos. Pronto, a las claras se verán los que queden atrás. Y se burlarán y denigrarán el mensaje haciéndolo ver como un sueño imposible de realizar. Estad apercibidos, porque todo indolente pondrá la mano en el arado y no solo mirará atrás sino que virará para atrás. El maligno se terminará de apoderar de él y su suerte será echada. Más el que perseverare hasta el fin, ese será salvo". {Daisy Escalante Testimonio: 08-01-2023, p15}
Solamente me resta decir, amados hermanos, que sigo orando día y noche por la grey del ETERNO, porque ciertamente sé lo que llega, sé lo que viene y el que no esté apercibido ciertamente, ya no se encontrará más entre las filas del ETERNO. Es mi ruego y oración que todos se aferren a CRISTO JESÚS; no a ningún hombre, solamente a CRISTO JESÚS. Porque solo en Él es que encontraremos la victoria. Que EL SEÑOR nos bendiga. {Daisy Escalante Testimonio: 08-01-2023, p16}