Testimonio
07-10-2018
(Preparándome Para El Congreso)
Amados, 7 de octubre de 2018. Preparándome para comenzar el congreso titulado por el mismo Dios “Frente a la línea de fuego”, comencé a preguntarle al Señor: Señor, ¿qué tú quieres para tu pueblo?, y el Señor me comenzó a dictar cosas que quiero compartir con ustedes. Me dio Mateo 5, Mateo 6, Mateo 7 y me dijo: haced esto y viviréis; el sermón del monte. Me dijo: este sermón fue dado para que todo aquel que le preste atención y atesore sus dichos, no perezca, más pueda ser salvo; encauza todos los regalos en un solo sermón o predica para que los entendidos entiendan y brillen como la luz a perpetua eternidad; nadie que no cumpla estos requerimientos podrá ser salvo, ninguno que no viva una norma elevada podrá alcanzar la salvación; toda vanidad, toda vulgaridad y liviandad no será aceptada y descalificará el ser humano para ser purificado y poder subsistir en la línea de prueba. Todos estamos alistados, me dijo, hoy en las filas de un ejército espiritual; ya sea en la de Dios o la del enemigo, y aún hoy hay tiempo para hacer el cambio de bando si es que militamos en las filas del enemigo, para decidir militar en las filas de Dios. ¿Cuáles deben ser las características para ser enlistado en las filas de Dios? Me habló acerca del mensaje de Elías, por eso es uno de los temas que hemos tocado en este congreso. También me habló acerca de apartarse de la apostasía y de los anatemas, que tanto que tengamos dentro como fuera debemos sacar. Otra de las cosas que el Señor me habló fue: ¿Cómo escuchar la voz de Dios ante la línea de fuego?, y me dijo: para sobrevivir frente a la línea de fuego mi espíritu trabaja en conjunto con el del Espíritu Santo, el cual ha sido revelado así a los hombres. Más como Job, luego exclamaron: De oídas te había oído, más ahora mis ojos te han visto. El trabaja en la mente y corazón de aquellos que como Miqueas son; estos escuchan y obedecen, escuchan y no rechazan, escuchan y lo ejecutan, asimismo mi voz será escuchada para siempre y por siempre en sus vidas. Más cuando esta voz es mitigada, rechazada y no ejecutada; el silencio reina imperial y la dirección del alma es nula. Me siguió diciendo: mis ovejas escuchan mi voz y me siguen y no miran ni a derecha ni a izquierda, estos se gozan en mis dichos y me buscan de todo corazón, ellos me buscan en la soledad y yo salgo a su encuentro, y les enseñaré mis palabras y éstos las atesorarán en su corazón. Quienes no escuchan la voz de Dios hoy es porque éste les habló en el pasado y ellos no obedecieron este mandato, me dijo; se dejaron llevar por sus propios deseos y su prevaricación los apartó de su Señor y la iniquidad los cubrió. Más el Espíritu Santo sigue trabajando aún hoy, y sólo desea que tengamos la disposición de abrir nuestro corazón y dar permiso para poder ayudarnos. Para poder escuchar continuamente la voz de Dios, me dijo, hay que estar dispuesto a obedecer cada mandato y orden recibida. Estamos alistándonos para una batalla y no podemos darnos la oportunidad de obviar ninguna orden recibida por Aquel que no ha perdido ninguna batalla; salid de ella pueblo mío para que no seas partícipe de sus plagas, es el mandato y como soldados que queremos subsistir debemos obedecer al pie de la letra las órdenes establecidas. Amados, también el Señor me habló acerca de la apostasía, esta apostasía grande y fuerte que tenemos ante una línea de fuego. Me dijo: Mi pueblo pereció por falta de conocimiento, pues éste es rechazado; no hay ningún anhelo de buscar la verdad, pues la verdad y la justicia se distanciaron y fueron por oprobio entre el que decía ser mi pueblo; la unión con el mundo ya no está solo marcada sino plasmada en el que decía que Yo era su único Dios; más su lengua mentirosa y sus pies sigilosos para el mal los hicieron abominables ante Mi presencia y así mi luz se apagó de dentro de ellos. Me siguió diciendo: mi pueblo no me deseó, más fue tras los baales y en medio de ellos comenzó a haber ídolos los cuales yo no puedo aceptar; la tolerancia es sinónima del pecado, pues por amor a vosotros el Señor no puede tolerar el pecado, pero sí amó al pecador; oración contemplativa y formación espiritual son vehículos como Satanás se apodera de la mente humana y entretejen en estas el fuego de la destrucción; este toma control de las mentes y las somete a su voluntad apartándolas de Mí, cualquiera que participe de esto con conciencia y lo acepte por gusto será quitado de las filas de mi pueblo y jamás volverá, como el becerro de oro en el campamento de Israel y la destrucción del mismo y la muerte de muchos en el pueblo así de pecaminoso es esto. Sal de ella pueblo mío, decía, y no toquéis lo inmundo para que te vaya bien y puedas heredar la patria mejor. Me dijo: habla, exhorta, instruye, pues nuestro adversario está rugiente buscando a quien devorar, se pues celoso y arrepiéntete. Bendito Dios por sus palabras de amor para con su pueblo, meditando en todas estas cosas el Señor no calló y siguió hablando, y me dio otro título para este congreso: “El tiempo es cumplido frente a la línea de fuego”, y me siguió diciendo: conocéis el verano y el invierno y la naturaleza, pues ella atestigua de mi gran poder, más oh generación sorda y ciega, ¿acaso no sabéis que vuestra retribución está cerca? ¿será que la mujer cuando le toca dar a luz no conoce ni entiende que llegó la hora de su alumbramiento? vivo Yo, que aunque no lo entiendan ni lo quieran ver, el que ha de venir vendrá y no tardará, dichoso el que en mi confía, limpia tus ropas con mi justicia, ¿cómo pues diréis seré espectador sin contaminarme? ¿acaso estar cerca del fuego y no oler a humo es posible? más vivo Yo que cualquiera que no porte olor grato ante mí será desechado, más cualquiera que se posicione bajo mi bandera recibirá la vida eterna porque el olor grato llegará al trono de la gracia. Entonces hizo una pregunta y pregunto: ¿qué es olor grato a Jehová? y él mismo contestó: andar en la luz presente, y volvía a preguntar: ¿qué es la luz presente? y el mismo contestó: vivir en toda la plenitud de lo que sabemos hasta ese momento; cada uno tiene ahora una medida de verdad en su vida, más yo os digo que los vencedores tendrán toda la misma medida porque se dejaron llenar por Mí, ¿acaso se podrá llenar un vaso que ya está lleno? ¿o podréis vaciar un vaso que está sellado? misericordia quiero y no sacrificio, cansado estoy de rituales y de címbalos que retiñen, más el pueblo que conoce a su Dios se esforzará y actuará, al que venciere en Mi Nombre le daré y será partícipe de todo lo que Dios me ha otorgado, quitad toda vuestra suficiencia propia, ¿acaso podéis cambiar un pelo de vuestro cabello? ¿acaso podéis mudar vuestra piel de color? vivo Yo, que este es el momento de procurar cada uno de ser vasijas limpias y vacías ante mí, pues así el Espíritu Santo podrá descansar sobre vosotros, el tiempo es cumplido, la maldad ha dado su medida, más mi pueblo aún vacila; no os conforméis a este siglo, pues este pronto, muy pronto pasará, más el que en Mi confía y es lleno del Espíritu Santo será heraldo de su salvación y de la de otros, dichoso el que en mí confía. Amados, meditando en todas estas cosas el Señor me dio otro título y otras palabras para este congreso, y para todos aquellos que quieran escuchar la palabra de Dios, el título que me dio fue: “La verdad en blanco y negro para poder luchar ante la línea de fuego”, y comenzó diciendo: ¿acaso no os he dejado ejemplo de cómo debéis hacer? ¿acaso no hay preparativos que hacer ni vestidura que vestir? la batalla es y será recia y sólo los valientes la alcanzarán, pues aún lo que pretendéis tener, te será quitado; toda mancha de impiedad, toda palabra ociosa, toda malignidad de espíritu, toda altivez de ojo, debe ser hoy entregada a Dios; no debe haber lascivia ni masturbación, no debe haber relaciones sexuales ilícitas dentro del matrimonio, que todo aquel que levante manos ante Dios lo haga con manos limpias y santas; la mentira pensada, dicha, o ejecutada debe ser desechada para poder ser purificado; el adulterio consumado o deseado debe dejar de existir; la codicia de este mundo ya no debo más desear, pues galardón grande hay para los que en Mi confían y sean vencedores; quitad los anatemas, siguió diciendo, con prontitud de vuestras vidas, pues estos serán elementos de destrucción; decís “no asesino a nadie” ¿más no sabéis que con vuestras pocas palabras podéis matar el alma de tu prójimo y el tuyo mismo?, trabajad en la viña que os he dado y no procuréis la ociosidad, todo aquel que tiene tiempo de matar con su lengua a su prójimo es porque su vida se está pasando vacía de deberes y llena de ociosidad, someteos, pues, a Dios y a sus designios y seréis limpios y guiados en toda buena dádiva, cualquiera que hoy abra las puertas y esté tocando en ellas y camina en ellas, el camino se les será abierto, más aquellos que la puerta se les abre y van andando y caminan por ella en desencanto y ociosidad, no es digno de ella, más ésta pronto se les cerrará y su lugar el laborioso tomará; salid de las ciudades y no toquéis lo inmundo, salid de babilonia pues es confusión, adormece los sentidos, salid de la apostasía, pues cualquiera que conoce la verdad pura y la mancilla no heredará la patria celestial; buscad mi rostro con ruego y sencillez de espíritu y quedaréis dispuestos para el refrigerio, ¿qué pues requiero para vuestro sello? y me refirió Miqueas 6:8; humillados de todo corazón, orad sin cesar, levantar manos limpias delante de mí, sed agradecidos al recibir la puerta abierta pues la murmuración, el descontento y la crítica es del maligno, y el que la práctica es de él; ahora bien, en mi espíritu, declarar el mal proceder y el alma que rescatares, esa vivirá. Amados hermanos, cuando estaba meditando en todas estas cosas, que son cosas que todos debemos dejar y pedirle al Señor que purifique nuestras vidas de muchas de estas cosas que son, pues, pecados que atañen a todos los hijos de Dios en la ancha faz de la tierra. Mientras meditaba en todo esto y cuán amplio y grande es todo esto que el Señor está diciendo, el Señor me dio otro título “Cuando callamos el Espíritu Santo, vacilamos ante la línea de fuego”, y el siguió diciendo: ¿acaso el soldado es entrenado para vacilar en la línea de fuego? y él mismo contestó: no, de ninguna manera; si hacemos esto habremos fracasado en el mismo terreno donde muchos triunfaron y muchos triunfarán; vivís engañados toda una vida, vuestros placeres acariciados, vuestro trabajo venerado y vuestras posesiones nos ensalzan el espíritu; Mi reino es más que esto y os eleva más, pero en pureza y santidad; salid al campo, labrar un huerto, aprended de ella lecciones que os darán la real vida; no vaciléis en el entrenamiento final y mandatorio para poder estar capacitados para el combate final, allí el Espíritu Santo trabajará sin que nadie lo note y cambiará los corazones de piedra por corazones de carne, allí vuestro carácter defectuoso será refinado y allí la autosuficiencia caerá y allí la fe crecerá; si la guerra en la cual os llegare es recia, ¿es tiempo de estar vacilando ahora en estas cosas? os digo que vuestros sentidos deben concentrarse en la preparación del desenlace final, pues nadie que así haga podrá subsistir y esto debe ser voluntariamente pues ningún forzado podrá vencer; sed, pues, decididos y pedir convencimiento al Espíritu Santo para poder ser llevados libres al lugar de la transformación espiritual; cada alma es una piedra escabrosa y deformada, más en mi taller yo soy el buen alfarero, al llegar será doloroso pues yo os romperé sobre una roca fuerte y allí recogeré esos pedazos, los moleré y les echaré agua de vida y los pondré en la rueca, con mis propias manos yo los voy a moldear y quitaré toda escabrosidad y así seréis hechos en mi carácter, y yo podré salvarlos y a su vez ustedes podrán salvar a otros; ¿cómo, pues, no oiréis mis palabras? ¿cómo decís: él no habla? mis criaturas oyen mi voz y 'todos a una' declaran mis designios, más el hombre amador de sí mismo escucha sólo lo que el deseo de su corazón le dice; desde el principio yo hablo a todas mis criaturas, más llegando el momento de decisión, éstas deciden ejerciendo el regalo que les di, el libre albedrío; si pues al oír, obrad de acuerdo a lo que han oído, recibiréis más y más, y si no, hacéis vuestra cosa, así vuestra casa también será dejada desierta, y el enemigo ocupará el lugar creando deseos, deseos que están acariciados en vuestro impío corazón. Y preguntó: ¿queréis escuchar la voz de Dios hoy?, y El contestó: buscad cuando oíd por última vez su voz y preguntad ¿qué hacer?, llamad y se os abrirá, y pedid y recibiréis, rogad por el don celestial, humillaos y no toquéis lo inmundo, y decidid estar apartado de ello y buscar mi rostro de todo corazón. Quiera Dios, amados hermanos, que esto sea el deseo de cada uno de nosotros y que todos podamos muy pronto, muy pronto, decidir de todo corazón dejar que sea Dios el que trabaje en nuestras vidas para la transformación de nuestro carácter que es lo único que vamos a llevar al cielo. Que el Señor me los bendiga.

"1Y viendo las multitudes, subió al monte; y sentándose, sus discípulos vinieron a Él. 2Y abriendo su boca, les enseñaba, diciendo: 3Bienaventurados los pobres en espíritu; porque de ellos es el reino de los cielos. 4Bienaventurados los que lloran; porque ellos serán consolados. 5Bienaventurados los mansos; porque ellos heredarán la tierra. 6Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia; porque ellos serán saciados. 7Bienaventurados los misericordiosos; porque ellos alcanzarán misericordia. 8Bienaventurados los de limpio corazón; porque ellos verán a Dios. 9Bienaventurados los pacificadores; porque ellos serán llamados hijos de Dios. 10Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia; porque de ellos es el reino de los cielos. 11Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo. 12Regocijaos y alegraos; porque vuestro galardón es grande en el cielo; porque así persiguieron a los profetas que fueron antes de vosotros. 13Vosotros sois la sal de la tierra; pero si la sal pierde su sabor, ¿con qué será salada? No sirve más para nada, sino para ser echada fuera y ser hollada por los hombres. 14Vosotros sois la luz del mundo. Una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder. 15Ni se enciende un candil y se pone debajo del almud, sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en casa. 16Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en el cielo. 17No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas; no he venido para abrogar, sino para cumplir. 18Porque de cierto os digo [que] hasta que pasen el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde pasará de la ley, hasta que todo sea cumplido. 19De manera que cualquiera que quebrantare uno de estos mandamientos muy pequeños, y así enseñare a los hombres, muy pequeño será llamado en el reino de los cielos; mas cualquiera que [los] hiciere y enseñare, éste será llamado grande en el reino de los cielos. 20Porque os digo que si vuestra justicia no fuere mayor que la de los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos. 21Oísteis que fue dicho por los antiguos: No matarás; y cualquiera que matare estará expuesto a juicio. 22Mas yo os digo que cualquiera que sin razón se enojare contra su hermano, estará en peligro del juicio; y cualquiera que dijere a su hermano: Raca, estará en peligro del concilio; y cualquiera que le dijere: Fatuo, estará expuesto al infierno de fuego. 23Por tanto, si trajeres tu ofrenda al altar, y allí te acordares que tu hermano tiene algo contra ti; 24deja allí tu ofrenda delante del altar, y ve, reconcíliate primero con tu hermano, y entonces ven y presenta tu ofrenda. 25Ponte de acuerdo pronto con tu adversario, mientras estás con él en el camino, no sea que el adversario te entregue al juez, y el juez te entregue al alguacil, y seas echado en la cárcel. 26De cierto te digo que no saldrás de allí, hasta que pagues el último cuadrante. 27Oísteis que fue dicho por los antiguos: No cometerás adulterio. 28Pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón. 29Por tanto, si tu ojo derecho te es ocasión de caer, sácalo, y échalo de ti; pues mejor te es que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea lanzado al infierno. 30Y si tu mano derecha te es ocasión de caer, córtala, y échala de ti; pues mejor te es que uno de tus miembros se pierda, y no que todo tu cuerpo sea lanzado al infierno. 31También fue dicho: Cualquiera que repudiare a su esposa, déle carta de divorcio. 32Pero yo os digo que cualquiera que repudiare a su esposa, salvo por causa de fornicación, hace que ella adultere; y el que se casa con la divorciada, comete adulterio. 33Además, oísteis que fue dicho por los antiguos: No perjurarás; mas cumplirás al Señor tus juramentos. 34Pero yo os digo: No juréis en ninguna manera; ni por el cielo, porque es el trono de Dios; 35ni por la tierra, porque es el estrado de sus pies; ni por Jerusalén, porque es la ciudad del gran Rey. 36Ni por tu cabeza jurarás, porque no puedes hacer blanco o negro un solo cabello. 37Mas sea vuestro hablar: Sí, sí: No, no; porque lo que es más de esto, de mal procede. 38Oísteis que fue dicho: Ojo por ojo, y diente por diente. 39Pero yo os digo: No resistáis el mal; antes a cualquiera que te hiera en la mejilla derecha, vuélvele también la otra; 40y a cualquiera que te demande ante la ley y tome tu túnica, déjale tomar también la capa; 41y cualquiera que te obligue a ir una milla, ve con él dos. 42Al que te pida, dale; y al que quiera tomar de ti prestado, no le rehúses. 43Oísteis que fue dicho: Amarás a tu prójimo, y aborrecerás a tu enemigo. 44Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen; 45para que seáis hijos de vuestro Padre que está en el cielo; porque Él hace que su sol salga sobre malos y buenos; y envía lluvia sobre justos e injustos. 46Porque si amáis a los que os aman, ¿qué recompensa tendréis? ¿No hacen también así los publicanos? 47Y si saludáis solamente a vuestros hermanos, ¿qué hacéis de más? ¿No hacen también así los publicanos? 48Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en el cielo es perfecto." {Mateo 5}

"1Mirad que no hagáis vuestras limosnas delante de los hombres, para ser vistos de ellos; de otra manera no tenéis recompensa de vuestro Padre que está en el cielo. 2Cuando, pues, des limosna, no hagas tocar trompeta delante de ti, como hacen los hipócritas en las sinagogas y en las calles, para ser alabados de los hombres; de cierto os digo: [Ya] tienen su recompensa. 3Mas cuando tú des limosna, no sepa tu mano izquierda lo que hace tu mano derecha. 4Que tu limosna sea en secreto, y tu Padre que ve en lo secreto, Él te recompensará en público. 5Y cuando ores, no seas como los hipócritas; porque ellos aman el orar en pie en las sinagogas y en las esquinas de las calles, para ser vistos de los hombres. De cierto os digo: [Ya] tienen su recompensa. 6Mas tú, cuando ores, entra en tu alcoba, y cerrada tu puerta ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto, te recompensará en público. 7Y cuando ores, no uses vanas repeticiones, como hacen los gentiles, que piensan que por su palabrería serán oídos. 8No seáis, pues, semejantes a ellos; porque vuestro Padre sabe de qué cosas tenéis necesidad, antes que vosotros le pidáis. 9Vosotros, pues, oraréis así: Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu nombre. 10Venga tu reino. Hágase tu voluntad, [así] en la tierra como en el cielo. 11El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy. 12Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores. 13Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal; porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por siempre. Amén. 14Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, vuestro Padre celestial también os perdonará a vosotros. 15Mas si no perdonáis a los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas. 16Y cuando ayunéis, no seáis austeros, como los hipócritas; porque ellos demudan sus rostros para parecer a los hombres que ayunan. De cierto os digo que [ya] tienen su recompensa. 17Pero tú, cuando ayunes, unge tu cabeza y lava tu rostro; 18para no parecer a los hombres que ayunas, sino a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto, te recompensará en público. 19No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan. 20Mas haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla, ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan. 21Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón. 22La lámpara del cuerpo es el ojo; así que, si tu ojo fuere sincero, todo tu cuerpo estará lleno de luz. 23Mas si tu ojo fuere maligno, todo tu cuerpo estará en oscuridad. Así que, si la luz que hay en ti es tinieblas, ¿cuánto más lo [serán] las mismas tinieblas? 24Ninguno puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno, y amará al otro; o apreciará al uno, y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas. 25Por tanto os digo: No os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer, o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir. ¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo [más] que el vestido? 26Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No sois vosotros mucho mejores que ellas? 27¿Y quién de vosotros podrá, por mucho que se afane, añadir a su estatura un codo? 28Y por el vestido, ¿por qué os afanáis? Considerad los lirios del campo, cómo crecen; no trabajan ni hilan; 29pero os digo, que ni aun Salomón con toda su gloria se vistió como uno de ellos. 30Y si a la hierba del campo que hoy es, y mañana es echada en el horno, Dios la viste así, ¿no [hará] mucho más por vosotros, hombres de poca fe? 31Por tanto, no os afanéis, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos? 32Porque los gentiles buscan todas estas cosas; mas vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas. 33Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas. 34Así que, no os afanéis por el mañana, que el mañana traerá su afán. Bástele al día su propio mal." {Mateo 6}

"1No juzguéis, para que no seáis juzgados. 2Porque con el juicio con que juzgáis, seréis juzgados, y con la medida con que medís, os volverán a medir. 3¿Y por qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano, pero no consideras la viga que está en tu propio ojo? 4¿O cómo dirás a tu hermano: Déjame sacar la paja de tu ojo, y he aquí [hay] una viga en tu propio ojo? 5¡Hipócrita! saca primero la viga de tu propio ojo, entonces mirarás claramente para sacar la paja del ojo de tu hermano. 6No deis lo santo a los perros; ni echéis vuestras perlas delante de los puercos, no sea que las pisoteen, y se vuelvan y os despedacen. 7Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. 8Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá. 9¿Y qué hombre hay de vosotros, a quien si su hijo le pide pan, le dará una piedra? 10¿O si le pide un pez, le dará una serpiente? 11Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en el cielo dará buenas cosas a los que le pidan? 12Así que, todas las cosas que queráis que los hombres os hagan, así también haced vosotros a ellos; porque esto es la ley y los profetas. 13Entrad por la puerta estrecha; porque ancha [es] la puerta, y espacioso el camino que lleva a perdición y muchos son los que entran por ella. 14Porque estrecha [es] la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan. 15Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces. 16Por sus frutos los conoceréis. ¿Se recogen uvas de los espinos, o higos de los abrojos? 17Así todo buen árbol da buenos frutos, mas el árbol malo da malos frutos. 18El árbol bueno no puede dar frutos malos, ni el árbol malo dar frutos buenos. 19Todo árbol que no da buen fruto es cortado y echado en el fuego. 20Así que, por sus frutos los conoceréis. 21No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en el cielo. 22Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? 23Y entonces les protestaré: Nunca os conocí; apartaos de mí, obradores de maldad. 24Cualquiera, pues, que oye estas mis palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca. 25Y descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y golpearon contra aquella casa; y no cayó, porque estaba fundada sobre la roca. 26Y todo el que oye estas mis palabras y no las hace, será comparado al hombre insensato, que edificó su casa sobre la arena; 27y descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y dieron con ímpetu contra aquella casa; y cayó; y fue grande su ruina. 28Y fue que, cuando Jesús hubo acabado estas palabras, la gente se maravillaba de su doctrina; 29porque les enseñaba como quien tiene autoridad, y no como los escribas." {Mateo 7}

"8Oh hombre, Él te ha declarado lo que [es] bueno, y ¿qué pide Jehová de ti? Solamente hacer justicia, y amar misericordia, y caminar humildemente con tu Dios." {Miqueas 6:8}