Amados, septiembre 7 del 2019. En sueños veía como un hombre había recibido su total transformación del carácter; fue hermoso ver aquella escena, sus rasgos físicos suavizados, su voz tranquila y dulce, y su tierna mirada atraía a muchos. Me acerqué a escucharle y mi asombro era sobremanera grande, mi felicidad era muy, muy grande, y exclamé: bendito Dios, por su grande y maravillosa obra. Yo quise quedarme ahí, porque este hombre me invitó a quedarme, más una voz me dijo: hay misión para ti en otro lugar, debes ir y al terminar volverás. Fui llevada a un lugar donde daban unas clases de salud, y me senté a escuchar; luego vi esas personas que sufrían porque otros querían saquear sus moradas, alcé mi voz ante tal injusticia, y escuché una voz que me dijo: cocina. Hice rápidamente una ensalada de tofu con otras cosas, y la di a los que sufrían, y le ofrecí a sus opresores; y así la ira de éstos se calmó, y no oprimieron más a los que sufrían. {Daisy Escalante Testimonio: 07-09-2019 #01, p1}
Luego se me dijo: ve a otro lugar. Llegué a ese otro lugar, un lugar que conocía desde niña, allí vi como parte del terreno era un gran río, porque una gran inundación había acabado con casas y siembras en aquel lugar; sólo escuché una persona en un cuartito de baño aseándose, ante la vicisitud de la gran desolación. Llegué a un camino, entre la gran inundación y una montaña, y por allí transitaban personas, las alerté a que tuvieran precaución, miré el grande río que se había formado y se veía el suelo, es decir, se veía llano; una persona de las que transitaba por el angosto camino quería poner un pie en el río pues se veía llano; le dije: no lo hagas, puede ser tierra que se mueva y se hunda, y yo no podré rescatarte si lo haces. Ella ya llevaba su pie al agua, cuando al escuchar mis palabras volvió a poner su pie en el camino angosto. Vi que me miró como asombrada, pero luego su rostro cambió a asustada, miró a donde estaban sus pies y el camino angosto donde estaba ella parada, el agua comenzó a bajar en grandes cantidades y el camino se desvanecía bajo sus pies. Le dije: ven, toma mi mano, no mires hacia abajo. Ella tomó mi mano y dio un salto con mucho, mucho esfuerzo hacia donde yo estaba, tan pronto sus pies dejaron de tocar la parte del camino donde ella estaba, el camino se desmoronó, se desapareció. Levanté la voz y dije a los demás: salgan de aquí, avancen. Unos hicieron caso y avanzaron, pero un hombre se paró en el agua porque vio llano el río porque tenía mucha tierra, y éste comenzó a hundirse y no podía sacar sus pies, quise ayudarle tirándole una rama de árbol, pero me dijeron: no lo hagas, avanza. En ese momento avancé, avancé y tras mío venía la mujer que el camino se le había desvanecido, al ella avanzar; y el hombre quiso agarrarse de ella, y tuve que halarla hacia mí para que él no la agarrara, así salimos de ahí y miramos a lo lejos como el hombre desaparecía en las aguas. En el camino advertimos a muchos sobre gran peligro, y la mayoría no hacía caso, y escuchábamos sus gritos de auxilio al caer en el agua del río. {Daisy Escalante Testimonio: 07-09-2019 #01, p2}
En ese momento, amados, ahí desperté, y me dijeron esta cita: 1 Tesalonicenses 5. Bendiciones para todos. {Daisy Escalante Testimonio: 07-09-2019 #01, p3}
"1Pero acerca de los tiempos y de los momentos, no tenéis necesidad, hermanos, de que yo os escriba. 2Porque vosotros sabéis perfectamente que el día del Señor vendrá como ladrón en la noche, 3que cuando digan: Paz y seguridad, entonces vendrá sobre ellos destrucción repentina, como los dolores a la mujer que da a luz; y no escaparán. 4Mas vosotros, hermanos, no estáis en tinieblas, para que aquel día os sorprenda como ladrón. 5Porque todos vosotros sois hijos de luz, e hijos del día; no somos de la noche, ni de las tinieblas. 6Por tanto, no durmamos como los demás; antes velemos y seamos sobrios. 7Porque los que duermen, de noche duermen; y los que se embriagan, de noche se embriagan. 8Pero nosotros, que somos del día, seamos sobrios, vestidos de la coraza de fe y amor, y de la esperanza de salvación, como un yelmo. 9Porque no nos ha puesto Dios para ira, sino para obtener salvación por nuestro Señor Jesucristo; 10quien murió por nosotros, para que ya sea que velemos, o que durmamos, vivamos juntamente con Él. 11Por lo cual, consolaos unos a otros, y edificaos unos a otros, así como lo hacéis. 12Y os rogamos, hermanos, que reconozcáis a los que trabajan entre vosotros, y os presiden en el Señor, y os amonestan; 13y que los tengáis en mucha estima y amor por causa de su obra. Tened paz entre vosotros. 14También os exhortamos, hermanos, que amonestéis a los que andan desordenadamente, que confortéis a los de poco ánimo, que soportéis a los débiles, que seáis pacientes para con todos. 15Mirad que ninguno pague a otro mal por mal; antes seguid lo bueno siempre unos para con otros, y para con todos. 16Estad siempre gozosos. 17Orad sin cesar. 18Dad gracias en todo; porque ésta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús. 19No apaguéis el Espíritu. 20No menospreciéis las profecías. 21Examinadlo todo; retened lo bueno. 22Absteneos de toda apariencia de mal. 23Y el mismo Dios de paz os santifique enteramente; y que todo vuestro espíritu y alma y cuerpo sean guardados irreprensibles para la venida de nuestro Señor Jesucristo. 24Fiel es el que os llama; el cual también lo hará. 25Hermanos, orad por nosotros. 26Saludad a todos los hermanos con ósculo santo. 27Os conjuro por el Señor, que esta carta sea leída a todos los santos hermanos. 28La gracia de nuestro Señor Jesucristo [sea] con vosotros. Amén. [La primera epístola a los tesalonicenses fue escrita de Atenas]." {1 Tesalonicenses 5}