Amados, 07 de marzo del 2020. En sueño, yo estaba en un enorme barco, parecía este enorme barco una gran ciudad, solo te dabas cuenta de que era un barco porque al ir a los extremos del mismo, veías que estabas en agua y flotaba. Vi toda clase de actividad en él; risas, diversiones, charlas, seminarios, clases, música, ventas, trabajo, descanso, todo tipo de actividad que uno ve en una ciudad. Pero algo llamó mi atención. Todos los que estaban allí eran cristianos, y todas las actividades aludían a algo de cristianos. Todos se veían alegres, tranquilos, pues todo les venía a la mano sin mucho esfuerzo. Caminaban por los corredores de aquel enorme barco, y veía yo todo esto, y cada vez que veía un tipo de actividad como la antes mencionada; se me dejaba saber la realidad de ésta, y por qué el Señor no la aprobaba. {Daisy Escalante Testimonio: 07-03-2020, p1}
Yo entré a una sala de seminarios donde hablaban de la conducta sexual cristiana. Escuchaba y veía, bajo el manto de la educación, que se desvelaban las más sucias acciones, descritas detalle por detalle, y éstas traían a la mente de los oyentes las más negras ideas, en pro de la enseñanza de prevención daban rienda suelta a las ideas imaginables de índole satánico. Vi como cada una de estas músicas, ventas, seminarios y talleres; se hacía en ellas lo mismo. En eso dijo mi acompañante: no es enseñando el mal que se aprende a hacer lo bueno, sino manteniéndose en el bien hacer se evita lo malo. {Daisy Escalante Testimonio: 07-03-2020, p2}
Fueron tremendas todas aquellas escenas. Pronto sentí un gran golpe y el barco se estremeció abruptamente. Salí a ver qué pasó, del porqué de aquel gran golpe y jamaqueó (sacudida brusca); y pude darme cuenta que había encallado [el barco], y la alarma sonaba, y las personas estaban grandemente alarmadas. El barco comenzó a coger agua, y todos despavoridos gritaban: ¿qué haremos ahora? ¿qué haremos?. El barco siguió cogiendo agua rápidamente, fui sacada de aquel lugar y desde las alturas podía ver como lo último del barco se terminaba de hundir. Muchos saltaron al agua, pedían ayuda sin recibirla, pronto todos cansados de nadar se hundieron y los perdí de vista. Dije: Señor, qué terrible, no quiero ver más. {Daisy Escalante Testimonio: 07-03-2020, p3}
Fue horrible todo aquello hermanos, muerte segura sin escapatoria. Quiera Dios que podamos enmendar antes de que sea demasiado tarde. Que el Señor les bendiga. {Daisy Escalante Testimonio: 07-03-2020, p4}