7 de febrero del 2021. Se me ha dejado saber que todo aquel que en las noches es amordazado por el enemigo, no ha entregado su vida enteramente al SEÑOR, y esto da derecho al maligno de acercarse a su vida a tal punto. Se me dejó también saber que este mal está fuertemente propagado en aquel que dice ser el pueblo de Dios; este mal proveniente del maligno, si no es vencido por el príncipe Emmanuel, será nuestra derrota; ¿y cómo puede el príncipe Emmanuel vencerlo? sólo en una entrega total a Él, para que Él sea por nosotros. Este mal es generacional -se me indicó-, y cada individuo da permiso, sin saberlo, a este mal como a otros cuando tiene más características y acciones malas que buenas en su vida, o cuando vive dualidad de pensamiento.
¿Qué es el ser amordazado? cuando el individuo está en la cama entre dormido y despierto, y algo lo adormece causándole temor y desespero, y el individuo lucha por zafarse y despertar y no lo consigue. Otros, además de experimentar esto, sienten una sensación morbosa que está encima de ellos y no pueden zafarse de ésta; y [a] otros, ésto los toca, los eleva y los presiona. Todo esto se me dejó saber es la antesala de un permanente control satánico en la vida de la persona.
Otros, en nivel inferior más no muy lejos, le tocan las paredes, le abren las puertas y ventanas, le quitan las frazadas, le apagan y prenden la luz; estas manifestaciones, se me dejó saber, seguirán agudizándose más y más en todo lugar con aquellos que practican dualidad de acción o pensamiento.
Si bien es cierto que el enemigo persigue de diferentes formas a los que buscan al SEÑOR Dios, una entrega total al Eterno refrenará toda potestad maligna, y ángeles excelsos en gloria custodiarán los fieles hijos de Dios, y esto no prevalecerá más en ellos. Estad apercibidos porque la dualidad de acción y pensamiento mantienen al enemigo de las almas a vuestro lado, y eso será gran fatalidad en nuestras vidas. ¿Sabed el buen camino? andad pues por él, resistid al diablo y éste huirá de vosotros; no juguéis con vuestra salvación más bien ocupados en ella con temor y temblor y así seréis librado de las garras del enemigo y de la ira del Cordero en el día que pagará a cada uno según sus obras. Quiera Dios amados hermanos que así sea, este es mi ruego y esta es mi oración en esta hora. Que el SEÑOR nos bendiga.