Diciembre 6 del 2019. El Señor me dio estos textos, para que en su día santo podamos leerlos, y aprender lo que Él quiere decirnos a cada uno de nosotros. {Daisy Escalante Testimonio: 06-12-2019, p1}
1 Tesalonicenses 4:9, Oseas 2:8, Habacuc 2:3, Santiago 4:8, Cantares 4:6-8, Mateo 4, Jeremías 4:5, Zacarías 4:8-10, Ezequiel 11, Eclesiastés 5, Proverbios 28 y Joel 2. Quiera Dios que podamos en este su santo día, sábado del Señor, aprender, escudriñar, y asimilar, y entender con el poder del Espíritu Santo lo que el Señor quiere decirnos a cada uno de nosotros. Que el Señor les bendiga. {Daisy Escalante Testimonio: 06-12-2019, p2}
"9Pero acerca del amor fraternal no tenéis necesidad de que os escriba; porque vosotros mismos habéis aprendido de Dios que os améis unos a otros;" {1 Tesalonicenses 4:9}
"8Y ella no reconoció que yo le daba el trigo, el vino y el aceite, y que les multipliqué la plata y el oro que ofrecían a Baal." {Oseas 2:8}
"3Aunque la visión tardará aún por tiempo, mas al fin hablará, y no mentirá; aunque se tardare, espéralo, que sin duda vendrá; no tardará." {Habacuc 2:3}
"8Acercaos a Dios, y Él se acercará a vosotros. Pecadores, limpiad vuestras manos; y vosotros de doble ánimo, purificad vuestros corazones." {Santiago 4:8}
"6Hasta que apunte el día y huyan las sombras, me iré al monte de la mirra, y al collado del incienso. 7Toda tú [eres] hermosa, amada mía y en ti no [hay] mancha. 8Ven conmigo del Líbano, oh esposa [mía], ven conmigo del Líbano: Mira desde la cumbre de Amana, desde la cumbre de Senir y de Hermón, desde las guaridas de los leones, desde los montes de los leopardos." {Cantares 4:6-8}
"1Entonces Jesús fue llevado por el Espíritu al desierto, para ser tentado por el diablo. 2Y después que hubo ayunado cuarenta días y cuarenta noches, tuvo hambre. 3Y vino a Él el tentador, y le dijo: Si eres el Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en pan. 4Pero Él respondió y dijo: Escrito está: No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios. 5Entonces el diablo lo llevó a la santa ciudad, y lo puso sobre el pináculo del templo, 6y le dijo: Si eres el Hijo de Dios, échate abajo; porque escrito está: A sus ángeles mandará acerca de ti, y en [sus] manos te sostendrán para que no tropieces con tu pie en piedra. 7Jesús le dijo: Escrito está también: No tentarás al Señor tu Dios. 8Otra vez el diablo lo llevó a un monte muy alto, y le mostró todos los reinos del mundo, y la gloria de ellos, 9y le dijo: Todo esto te daré, si postrado me adorares. 10Entonces Jesús le dijo: Vete, Satanás, porque escrito está: Al Señor tu Dios adorarás, y a Él sólo servirás. 11Entonces el diablo le dejó, y he aquí, ángeles vinieron y le servían. 12Y cuando Jesús oyó que Juan había sido encarcelado, se fue a Galilea; 13y dejando Nazaret, vino y habitó en Capernaúm, ciudad marítima, en los confines de Zabulón y Neftalí; 14para que se cumpliese lo dicho por el profeta Isaías, que dijo: 15Tierra de Zabulón y tierra de Neftalí, camino del mar, al otro lado del Jordán, Galilea de los gentiles; 16El pueblo asentado en tinieblas vio gran luz: Y a los asentados en región y sombra de muerte, luz les resplandeció. 17Desde entonces comenzó Jesús a predicar, y a decir: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado. 18Y andando Jesús junto al mar de Galilea, vio a dos hermanos, Simón, llamado Pedro, y Andrés su hermano, que echaban la red en el mar; porque eran pescadores. 19Y les dijo: Venid en pos de mí, y yo os haré pescadores de hombres. 20Ellos entonces, dejando luego las redes, le siguieron. 21Y pasando de allí, vio a otros dos hermanos, Jacobo [hijo] de Zebedeo, y Juan su hermano, en la barca con Zebedeo su padre, que remendaban sus redes; y los llamó. 22Y ellos, dejando luego la barca y a su padre, le siguieron. 23Y recorría Jesús toda Galilea, enseñando en las sinagogas de ellos, y predicando el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo. 24Y corrió su fama por toda Siria. Y le traían a todos los enfermos que eran tomados de diversas enfermedades y tormentos; los endemoniados, los lunáticos y los paralíticos; y los sanaba. 25Y le seguían grandes multitudes de Galilea, [de] Decápolis, [de] Jerusalén, [de] Judea y [del] otro lado del Jordán." {Mateo 4}
"5Anunciad en Judá, y publicad en Jerusalén, y decid: Tocad trompeta en la tierra. Pregonad, juntaos, y decid: Reuníos, y entremos en las ciudades fortificadas." {Jeremías 4:5}
"8Entonces la palabra de Jehová vino a mí, diciendo: 9Las manos de Zorobabel echarán el fundamento a esta casa, y sus manos la acabarán; y conocerás que Jehová de los ejércitos me envió a vosotros. 10Porque, ¿quién ha menospreciado el día de las pequeñeces? Pues se alegrarán, y verán la plomada en la mano de Zorobabel. Estos siete [son] los ojos de Jehová que recorren por toda la tierra." {Zacarías 4:8-10}
"1Y el Espíritu me elevó, y me metió por la puerta oriental de la casa de Jehová, la cual mira hacia el oriente: y he aquí a la entrada de la puerta veinticinco varones, entre los cuales vi a Jaazanías hijo de Azur, y a Pelatías hijo de Benaía, príncipes del pueblo. 2Y me dijo: Hijo de hombre, éstos [son] los hombres que maquinan perversidad, y dan mal consejo en esta ciudad. 3Los cuales dicen: No [será] tan pronto; edifiquemos casas; ésta será la caldera, y nosotros la carne. 4Por tanto, profetiza contra ellos, profetiza, hijo de hombre. 5Y el Espíritu de Jehová descendió sobre mí, y me dijo: Di: Así dice Jehová: Así habéis hablado, oh casa de Israel, y las cosas que suben a vuestro espíritu, yo las he entendido. 6Habéis multiplicado vuestros muertos en esta ciudad, y habéis llenado de muertos sus calles. 7Por tanto, así dice Jehová el Señor: Vuestros muertos que habéis puesto en medio de ella, ellos [son] la carne, y ella es la caldera; mas yo os sacaré a vosotros de en medio de ella. 8Espada habéis temido, y espada traeré sobre vosotros, dice Jehová el Señor. 9Y os sacaré de en medio de ella, y os entregaré en manos de extraños, y yo haré juicios entre vosotros. 10A espada caeréis; en el término de Israel os juzgaré, y sabréis que yo soy Jehová. 11Esta [ciudad] no os será por caldera, ni vosotros seréis en medio de ella la carne; en el término de Israel os juzgaré. 12Y sabréis que yo soy Jehová: porque no habéis andado en mis estatutos, ni habéis obedecido mis juicios, sino según las costumbres de las gentes que [están] en vuestros alrededores habéis hecho. 13Y aconteció que mientras yo profetizaba, Pelatías hijo de Benaía murió. Entonces caí sobre mi rostro, y clamé con grande voz, y dije: ¡Ah, Señor Jehová! ¿Habrás de exterminar al remanente de Israel? 14Y vino a mí palabra de Jehová, diciendo: 15Hijo de hombre, tus hermanos, tus hermanos, los hombres de tu parentesco y toda la casa de Israel, toda ella [son] aquellos a quienes dijeron los moradores de Jerusalén: Alejaos de Jehová; a nosotros es dada la tierra en posesión. 16Por tanto, di: Así dice Jehová el Señor: Aunque los he echado lejos entre las naciones, y los he esparcido por las tierras, con todo eso les seré por un pequeño santuario en las tierras a donde llegaren. 17Por tanto, di: Así dice Jehová el Señor: Yo os recogeré de los pueblos, y os congregaré de las tierras en las cuales estáis esparcidos, y os daré la tierra de Israel. 18Y vendrán allá, y quitarán de ella todas las cosas detestables, y todas sus abominaciones. 19Y les daré un solo corazón; y pondré un espíritu nuevo dentro de ellos, y quitaré de su carne el corazón de piedra, y les daré un corazón de carne; 20para que anden en mis ordenanzas, y guarden mis juicios y los cumplan, y ellos serán mi pueblo, y yo seré su Dios. 21Mas [a aquellos] cuyo corazón anda tras el deseo de sus cosas detestables y de sus abominaciones, yo haré que recaiga su camino sobre sus cabezas, dice el Señor Jehová. 22Después alzaron los querubines sus alas, y las ruedas en pos de ellos; y la gloria del Dios de Israel [estaba] encima sobre ellos. 23Y la gloria de Jehová se fue de en medio de la ciudad, y se puso sobre el monte que [está] al oriente de la ciudad. 24Luego me levantó el Espíritu, y me volvió a llevar en visión del Espíritu de Dios a la tierra de los caldeos, a los cautivos. Y se fue de mí la visión que había visto. 25Y hablé a los cautivos todas las cosas que Jehová me había mostrado." {Ezequiel 11}
"1Cuando fueres a la casa de Dios, guarda tu pie; y acércate más para oír que para dar el sacrificio de los necios, porque no saben que hacen mal. 2No te des prisa con tu boca, ni tu corazón se apresure a proferir palabra delante de Dios; porque Dios [está] en el cielo, y tú en la tierra; por tanto, sean pocas tus palabras. 3Porque de la mucha ocupación viene el sueño, y de la multitud de las palabras la voz del necio. 4Cuando a Dios hicieres promesa, no tardes en cumplirla; porque [Él] no se agrada de los insensatos. Cumple lo que prometes. 5Mejor [es] que no prometas, a que prometas y no cumplas. 6No sueltes tu boca para hacer pecar a tu carne; ni digas delante del ángel, que [fue] ignorancia. ¿Por qué harás que Dios se enoje a causa de tu voz, y que destruya la obra de tus manos? 7Donde los sueños son en multitud, también lo [son] las vanidades y las muchas palabras; mas tú, teme a Dios. 8Si opresión de pobres, y extorsión de derecho y de justicia vieres en la provincia, no te maravilles de ello; porque sobre el alto está mirando otro más alto, y uno más alto está sobre ellos. 9Además el provecho de la tierra es para todos; el rey [mismo] está sujeto a los campos. 10El que ama el dinero, no se saciará de dinero; y el que ama el mucho tener, no sacará fruto. También esto es vanidad. 11Cuando los bienes aumentan, también aumentan los que los consumen. ¿Qué bien, pues, tendrá su dueño, sino verlos con sus ojos? 12Dulce [es] el sueño del trabajador, ya sea que coma mucho o poco; mas al rico no le deja dormir la abundancia. 13Hay un grave mal que he visto debajo del sol; las riquezas guardadas por sus dueños para su propio mal; 14Las cuales se pierden en malas ocupaciones, y a los hijos que engendraron nada les queda en la mano. 15Como salió del vientre de su madre, desnudo, así volverá, yéndose tal como vino; y nada tomará de su trabajo para llevar en su mano. 16Éste también [es] un grave mal, que como vino, así haya de volver. ¿Y de qué le aprovechó trabajar al viento? 17Además de esto, todos los días de su vida comerá en tinieblas, con mucho enojo y dolor y miseria. 18He aquí, pues, el bien que yo he visto: Que [es] bueno comer y beber, y gozarse [uno] del bien de todo su trabajo con que se afana debajo del sol, todos los días de su vida que Dios le da; porque ésta [es] su porción. 19Igualmente, a todo hombre a quien Dios le da riquezas y bienes, y le da también facultad para que coma de ellos y tome su porción y goce de su trabajo. Esto [es] don de Dios. 20Porque no se acordará mucho de los días de su vida; pues Dios le responderá con alegría de su corazón." {Eclesiastés 5}
"1Huye el impío sin que nadie lo persiga: Mas el justo está confiado como un león. 2Por la rebelión de la tierra sus príncipes [son] muchos: Mas por el hombre entendido y sabio permanecerá estable. 3El hombre pobre que oprime al pobre, [es como] lluvia torrencial que no deja pan. 4Los que abandonan la ley, alaban a los impíos; mas los que la guardan, contenderán con ellos. 5Los hombres malos no entienden el juicio; mas los que buscan a Jehová, entienden todas las cosas. 6Mejor [es] el pobre que camina en su integridad, que el de perversos caminos, y rico. 7El que guarda la ley [es] hijo prudente; mas el que es compañero de glotones, avergüenza a su padre. 8El que aumenta sus riquezas con usura y crecido interés, para el que se compadece de los pobres las aumenta. 9El que aparta su oído para no oír la ley, su oración también [es] abominable. 10El que hace errar a los rectos por el mal camino, él caerá en su misma fosa; mas los íntegros heredarán el bien. 11El hombre rico [es] sabio en su propia opinión; mas el pobre entendido lo examinará. 12Cuando los justos se alegran, grande [es] la gloria; mas cuando los impíos se levantan, los hombres se esconden. 13El que encubre sus pecados, no prosperará: Mas el que los confiesa y se aparta alcanzará misericordia. 14Bienaventurado el hombre que siempre teme; mas el que endurece su corazón, caerá en mal. 15León rugiente y oso hambriento, [es] el príncipe impío sobre el pueblo pobre. 16El príncipe falto de entendimiento multiplicará los agravios; [mas] el que aborrece la avaricia, prolongará sus días. 17El hombre que hace violencia con sangre de persona, huirá hasta la fosa, y nadie le detendrá. 18El que en integridad camina, será salvo; mas el de perversos caminos caerá en alguno. 19El que labra su tierra, se saciará de pan; mas el que sigue a los ociosos, se hartará de pobreza. 20El hombre de verdad tendrá muchas bendiciones; mas el que se apresura a enriquecerse, no será sin culpa. 21Hacer acepción de personas, no [es] bueno. Hasta por un bocado de pan prevaricará el hombre. 22El hombre de mal ojo se apresura a ser rico; y no sabe que le ha de venir pobreza. 23El que reprende al hombre, hallará después mayor gracia que el que lisonjea con la lengua. 24El que roba a su padre o a su madre, y dice que no es maldad, compañero [es] del hombre destruidor. 25El altivo de ánimo suscita contiendas; mas el que confía en Jehová, será prosperado. 26El que confía en su propio corazón es necio; mas el que camina en sabiduría, será librado. 27El que da al pobre, no tendrá pobreza; mas el que aparta sus ojos, tendrá muchas maldiciones. 28Cuando los impíos se levantan, se esconde el hombre; mas cuando perecen, los justos se multiplican." {Proverbios 28}
"1Tocad trompeta en Sión, y pregonad en mi santo monte: tiemblen todos los moradores de la tierra; porque viene el día de Jehová, porque [está] cercano. 2Día de tinieblas y de oscuridad, día de nube y de sombra, que sobre los montes se extiende como el alba; un pueblo grande y fuerte; nunca desde el siglo fue semejante, ni después de él será jamás en años de generación en generación. 3Delante de él consumirá fuego, tras de él abrasará llama; como el huerto del Edén será la tierra delante de él, y detrás de él como desierto asolado; ni tampoco habrá quien de él escape. 4Su parecer, como parecer de caballos; y como gente de a caballo correrán. 5Como estruendo de carros saltarán sobre las cumbres de los montes; como sonido de llama de fuego que consume hojarascas, como pueblo fuerte dispuesto para la batalla. 6Delante de él temerán los pueblos, se pondrán mustios todos los semblantes. 7Como valientes correrán, como hombres de guerra subirán la muralla; y cada cual irá en sus caminos, y no torcerán sus sendas. 8Ninguno oprimirá a su compañero, cada uno irá por su sendero; y aun cayendo sobre la espada no se herirán. 9Irán por la ciudad, correrán por el muro, subirán por las casas, entrarán por las ventanas a manera de ladrones. 10Delante de él temblará la tierra, se estremecerán los cielos; el sol y la luna se oscurecerán, y las estrellas retraerán su resplandor. 11Y Jehová dará su voz delante de su ejército; porque muy grande [es] su campamento, fuerte [es] el que ejecuta su palabra; porque grande es el día de Jehová, y muy terrible; ¿y quién podrá soportarlo? 12Por eso pues, ahora, dice Jehová: Convertíos a mí con todo vuestro corazón, con ayuno y lloro y lamento. 13Rasgad vuestro corazón, y no vuestras vestiduras; y convertíos a Jehová vuestro Dios; porque Él [es] misericordioso y clemente, tardo para la ira, y grande en misericordia, y que se arrepiente del castigo. 14¿Quién sabe si volverá y se apiadará y dejará bendición tras sí, [es decir], ofrenda y libación para Jehová Dios vuestro? 15Tocad trompeta en Sión, pregonad ayuno, llamad a congregación. 16Reunid el pueblo, santificad la reunión, juntad a los ancianos, congregad a los niños y a los que maman; salga de su cámara el novio, y de su tálamo la novia. 17Entre la entrada y el altar, lloren los sacerdotes, ministros de Jehová, y digan: Perdona, oh Jehová, a tu pueblo, y no pongas en oprobio tu heredad, para que las gentes se enseñoreen de ella. ¿Por qué han de decir entre los pueblos: Dónde [está] su Dios? 18Entonces Jehová celará su tierra, y perdonará a su pueblo. 19Y responderá Jehová, y dirá a su pueblo: He aquí yo os enviaré trigo, mosto y aceite, y seréis saciados de ellos; y nunca más os pondré en oprobio entre las gentes. 20Y haré alejar de vosotros al [ejército] del norte, y lo echaré en la tierra seca y desierta: su faz será hacia el mar oriental, y su fin al mar occidental, y exhalará su hedor; y subirá su pudrición, porque hizo grandes cosas. 21Tierra, no temas; alégrate y gózate: porque Jehová ha de hacer grandes cosas. 22Animales del campo, no temáis; porque los pastos del desierto reverdecerán, porque los árboles llevarán su fruto, la higuera y la vid darán sus frutos. 23Vosotros también, hijos de Sión, alegraos y gozaos en Jehová vuestro Dios; porque os ha dado la primera lluvia moderadamente, y hará descender sobre vosotros lluvia temprana y tardía como al principio. 24Y las eras se llenarán de trigo, y los lagares rebosarán de vino y aceite. 25Y os restituiré los años que comió la oruga, la langosta, el pulgón, y el revoltón; mi grande ejército que envié contra vosotros. 26Y comeréis hasta saciaros, y alabaréis el nombre de Jehová vuestro Dios, el cual hizo maravillas con vosotros; y mi pueblo nunca más será avergonzado. 27Y conoceréis que en medio de Israel estoy yo, y que yo [soy] Jehová vuestro Dios, y no hay otro: y mi pueblo nunca más será avergonzado. 28Y será que después de esto, derramaré mi Espíritu sobre toda carne, y profetizarán vuestros hijos y vuestras hijas; vuestros viejos soñarán sueños, y vuestros jóvenes verán visiones. 29Y también sobre los siervos y sobre las siervas derramaré mi Espíritu en aquellos días. 30Y daré prodigios en el cielo y en la tierra, sangre, y fuego, y columnas de humo. 31El sol se tornará en tinieblas, y la luna en sangre, antes que venga el día grande y espantoso de Jehová. 32Y será que cualquiera que invocare el nombre de Jehová, será salvo; porque en el monte de Sión y en Jerusalén habrá salvación, como Jehová ha dicho, y en los que quedaren, a los cuales Jehová habrá llamado." {Joel 2}