Testimonio
05-09-2021
Muchos creen estar en el camino correcto estando en dos aguas: las turbulentas y las tranquilas. Esto les acarrea gran espanto y sufrimiento. No habrá seguridad para el que no esté en mi línea, porque gran tempestad se levanta donde ésta arreciará tan fuerte que todo árbol con raíz superficial caerá. También caerán aquellos árboles que no tienen sus raíces bebiendo de la fuente, y también caerán aquellos árboles que sus raíces no se anclaron sobre la roca. Muchos se han levantado en contra de mi mensaje, más no prevalecerán porque el que tal hace es homicida de su propia alma y de su prójimo. El tomar mi palabra y acreditarla a Belcebú, es, él mismo convertirse en Dios y juez, a éste no le alcanzará mi misericordia. La mujer que da a luz sola es mi iglesia que está apartada sola en los lugares que he destinado para ella; y su hija, los que se unirán a ella antes de mi venida. Insensatos, tardos en aprender y rápidos en hablar, en vez de justificarme se justifican a sí mismos caminando tras sus propios prejuicios, tras el velo de sus ideas preconcebidas se arrastran en sus pensares y arrastran a muchos tras ellos, más éstos que van tras ellos no son de los entendidos porque el que justifica su propio desobedecer ante mi voz es envuelto en las tinieblas, por esto muchos dirán: ''Señor, en tu nombre echamos fuera demonios e hicimos muchas cosas''. Y yo os diré: ''apartados de mí obradores de maldad''. Muchos levantan normas externas para que muchos los vean y los alaben, más como el fruto hermoso por fuera y podrido por dentro, llegan a ser sepulcros blanqueados. ¿seguid a hombres pues seguid, ¿seguidme a Mí" pues seguidme. Pronto el fruto del uno y del otro será visto claramente, y lo oculto será sacado a la luz. Aún en el antaño en mis discípulos hubo diferencias externas, caracteres deformados que se exteriorizaban entre ellos; más uno, que viéndose por fuera intachable, el mal de supremacía interna lo llevó a caer por creer saber cuál era el camino que yo debía recorrer; tanta era su convicción que me entregó, negando así, con sus hechos, mis palabras y mi plan de salvación. Apelé a su corazón hasta el último momento cuando comió conmigo en la mesa, más él no estuvo dispuesto a deponer su convicción basada en sus ideas erróneas, más su proceder fue su propia destrucción; todos flaquearon, más uno fue destruido; mis discípulos siguen mi voz por donde quiera que ésta va, creéis estar listos para el gran impacto y sucumbid ante alegaciones humanas. Todo humano que defiende su pensar ante mis palabras y evidencias está parado en terreno encantado. Todo aquel que preste su oído a esto, será parte de su misma condición. Si sucumbid ante vuestras ideas, aún que todavía estáis a pie ¿cómo será con los de a caballo". Mis palabras han estado entre vosotros y muchos han sido selectivos con ellas, ¿qué pues dirá el Señor de la viña al llegar a su viña y ver que sus instrucciones no fueron acatadas, sino que los trabajadores hicieron su parecer" el Señor dueño de la viña les hablará, apelará a su corazón, y éstos luego de escuchar le echarán y lo desterrarán de su heredad. Pasado el tiempo llega el día de la paga y llega el Señor de la viña con su séquito, y parado frente a los trabajadores dice: ''¿por qué habéis hecho esto que no se os mandó?''. Todos contestan: ''el capataz nos engañó''. Más del séquito, que fue con el dueño, salen algunos y dicen: ''nosotros también estuvimos entre ellos y el capataz nos dijo: *el señor dueño de la viña dice esto, más nosotros que somos los que estamos aquí haremos de esta otra forma, verá el señor del viñedo que nuestro proceder será el mejor*. Unos acataron más nosotros no por eso fuimos no sólo echados sino denigrados y vituperados, fuimos privados del sustento nosotros y nuestras familias''. Entonces el señor del viñedo alzando su mano dirá: incautos, se apoderaron de mi viñedo porque estaba lejos y desobedeciste mis instrucciones y han malogrado mi viñero; y no sólo esto, sino que desecharon [a] los que deseaban obedecer mi voz, ahora ustedes serán desechados y arrancados de mis tierras, y podaré yo mismo las ramas de toda esta viña y pondré [a] los desechados frente a ella, y con mis instrucciones al cabo del tiempo cada planta dará al cien por uno, y todos verán mi viña y dirán: *ciertamente nadie como el señor de ella para cuidarla y hacer que ésta prospere*. Por tanto tú que osas ir en contra de mis dichos, capataz infiel que osas decir que tu entendimiento va por encima de mis entendimientos, y tus palabras por encima de mis palabras, has atentado no contra mis siervos sino contra tu Señor y no prevalecerás; la soberbia nubla el pensamiento y la amargura carcome los huesos. Insensatos que sois prestos en cumplir el ritual menospreciando las palabras del que fundó el ritual. El sueño huye del que maquina el mal y del que dice en su corazón: ''mía es la victoria''. ¿acaso no sabe el mortal que es polvo y al polvo volverá". Mi luz seguirá en aumento hasta que el día esclarezca y los que me aman seguirán mis pisadas. Muchos quedarán en el camino porque prestaron oído a seducción de demonios. Está frente a vosotros mi fiesta de tabernáculos y muchos me buscarán más no me encontrarán, porque se han vuelto ciegos guiando ciegos. Muchos han desechado mis palabras, aventurándose, prestando oídos a espíritus de seducción, claman a mí por discernimiento más no la tendrán porque no se apartaron del camino que les hablé que se apartasen. Mejor sabe la lombriz de tierra lo que le conviene que éstos, unos por curiosidad, otros dejándose poner en el camino errado a sabiendas, osan creer que serán iluminados, tarde conocerán su grande error, ponen su mente en manos de mortales sintiéndose seguros; éstos teniendo dos amos aborrecerán a uno y amarán al otro y así su suerte será echada. Escucháis decir: no habléis mal de vuestro hermano, más yo os digo que vuestro hermano es todo aquel que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos; y el que niega las palabras de mi Padre a mí me niega, y éste no es vuestro hermano; porque a la verdad todos sois hermanos, más de dos simientes, la de Belcebú y la de Abraham. Los de Belcebú son como las víboras que no viven tranquilas en su terreno sino que aman enanchar su territorio subyugando a muerte todo lo que se atraviesa a su camino. Más la simiente de Abrahán esparce la semilla, y ruega a su Señor que de su lluvia a su tiempo. Así conoceréis quién es mi simiente y quien no lo es, el ladrón no entra por la puerta tocando a ésta sino que entra por la fuerza; más yo estoy a la puerta y llamo si alguno oye mi voz entraré a él, cenaré con él y él conmigo. Yo honro a los que me honran obedeciendo mis palabras. Pronto sabrá el mortal en carne propia que mi bendición vale más que cualquier cosa que creáis poseer de gran valor. Más ésta sólo está disponible a aquellos que me honran. Asegurad vuestra casa contra saqueadores y armaos con mi armadura y estaréis seguro, haced esto y viviréis.
Palabras fieles y verdaderas que dejo del Eterno para cada uno de vosotros en esta hora. Que el Señor nos bendiga."