Amados, el 5 de junio 2018. En sueños yo estaba parada en una llanura y veía una loma ante mí, el espectáculo era hermosísimo en ese momento, y escuché una voz que me dijo: mira tras ti. Entonces yo volteé a ver y vi una rama seca con espinas gruesas y grandes. En ese momento otra vez escuché la voz y me dijo: mira nuevamente donde mirabas al principio. Entonces miré y vi otra rama de igual manera con espinas gruesas y largas. Entonces me dijo: tempestad y gran lucha sobrecogen al mundo, pues del norte y del sur vendrá grande aflicción que abarcará todo punto cardinal de la tierra. Estar aprestos y humillados y obedeced en todo a Dios para que puedan ser librados. Orad y ayunar con ruego y súplica pues la lucha será recia ¿y quién por sí mismo podrá sostenerse en pie?, -dijo-. Y continuó diciendo: preparaos, preparaos, preparaos, ya casi es cumplido el tiempo. Y en ese momento ahí amados, desperté. Quiera Dios que cada uno de nosotros nos estemos preparando para estas situaciones bien difíciles: físico, mental, pero sobre todo espiritual; que es la preparación más importante. Que el Señor me los bendiga.