Testimonio
05-05-2018
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(Las Facetas)

Amados, mayo 5, 2018. Yo nunca le pongo títulos a los sueños, ni nada, pero en este momento se me vino a la mente, cuando medité en este sueño, le puse las facetas. Porque vi varias facetas de la humanidad descritas en este sueño. Yo estaba en una casa enorme con muchos cuartos, y en ella había cuatro damas. Una de ellas era una bebé, una niña que aproximadamente tenía ocho años, una adolescente, y una mujer que ya podía dar a luz. Me fue mostrada la faceta de cada una en su desarrollo y cómo eran infestadas por el enemigo de las almas. {Daisy Escalante Testimonio: 05-05-2018, p1}

Vi como la bebé lloraba, esta bebé lloraba amargamente porque no podía caminar como la de ocho años, y en ese momento también vi como la niña de 8 años peleaba por imitar a la adolescente, y vi como la adolescente envidiaba a la mujer por ésta ser más autónoma y poder dar a luz. Había en ellas una rivalidad terrible y apenas podían salir de sus cuartos sin mostrar sus pleitos de rivalidad. Entonces en ese momento, estando viendo allí, vi que aquella casa era bien grande, pero en este momento entró un hombre alto, que se paseaba por dicha casa, y cada una de las féminas de allí, en sus diferentes facetas, luchaba por llamar su atención al hombre, pero éste se encerró en un cuarto solo y dijo: ninguna está lista para ser mi amada. En ese momento vi como todas esas féminas, en sus diferentes facetas, se enojaron tanto que planeaban echarle, más vi como aquel varón permanecía inamovible en su lugar. {Daisy Escalante Testimonio: 05-05-2018, p2}

En ese momento entró una quinta fémina, ésta era una joven, y al entrar en la sala de aquella casa lloraba y decía en voz alta pegándose en su pecho: miserable de mí, miserable de mí. Ella llevaba consigo un libro y comenzó a leer, y mientras lo leía sus lágrimas rodaban por sus mejillas y parecía no tener consuelo. Se me hizo saber las cualidades positivas de esta joven; era tierna como una bebé, era inocente como una niña, era pensante como deben ser los adolescentes, y era una joven que anhelaba saber la verdad en su entera pureza. Ella seguía leyendo el libro y mientras más leía, aún más lloraba y su angustia crecía. En esos momentos cruciales de angustia, vi cómo salió de su cuarto el hombre alto, y llegó a la sala donde estaba esta joven y le preguntó: ¿qué lees?. Entonces ella le contestó: leo el libro de los libros, y me acusa de maldad, pero no logro poder quitármela. A lo que el hombre le contestó: no te preocupes. Le extendió la mano y le dijo: ven conmigo. {Daisy Escalante Testimonio: 05-05-2018, p3}

Vi como la llevó cuarto por cuarto y le mostró las cualidades de las otras féminas. La bebé, le dijo, era engreída y posesiva, sólo deseaba su propio placer de salirse con lo que deseaba, y manipulaba con su llanto desenfrenado. Luego la llevó al cuarto de la niña, y le dijo: aparentaba amistad para poder llamar la atención y sentirse importante, más cuando no lo lograba era una fiera enfurecida. Luego la llevó al cuarto de la adolescente, y le dijo: su coquetería era su arma y la usaba para vivir a su antojo sin restricciones. Luego la llevó al cuarto de la mujer, y le dijo lo siguiente: su seducción era tal que no se podía ni mirar por mucho tiempo, su poder seductor, destructor y lisonjero. Dijo el hombre, no hay para ellas lugar en mi reino. {Daisy Escalante Testimonio: 05-05-2018, p4}

En ese momento, la joven cayó de rodillas al piso y exclamó: miserable de mí, miserable de mí. Pero en ese momento el caballero la levantó y la guió otra vez a la sala y le dijo: tres cosas; escudriña, internaliza, y vive de acuerdo a ella. En ese momento se retiró el caballero y fue a una esquina de la sala, allí había un zafacón, yo lo vi agacharse y de allí sacó un libro y lo limpió de la basura externa y lo entregó a la joven de la sala. Este le dijo: miserable del hombre que cree llevar su camino derecho más su fin es camino de muerte porque sin profecía el pueblo se desenfrena. Vi el libro, era un Conflicto de los Siglos y lo abrió en la página 572 donde está el capítulo 33, las asechanzas del enemigo. Entonces le dijo: escudriña y pon por obra y obtendrás la corona de la vida. {Daisy Escalante Testimonio: 05-05-2018, p5}

Entonces este hombre se retiró, y fue a un librero desorganizado que había en un rincón de aquella sala enorme, y de allí sacó un libro y lo trajo a la joven que no paraba de leer asombrosa el título de aquel capítulo. Le dijo: ¿quieres vivir en una atmósfera celestial? allí todo es canto de júbilo y alabanza por las eternas maravillas que los rodean. Entonces la joven cogió el libro, lo abrió y él le apuntó a una página, y mis ojos se escurrieron a dicha página y cuando miré le estaba apuntando el himno número 92; jamás podrá alguien separarnos. El cantó con ella, este hombre tenía una voz, amados, tan sublime, tan profunda. En esos momentos de profunda inspiración, la sala se llenó de excelsos ángeles, todos formando un armonioso cántico celestial, amados esto fue maravilloso, ver aquella hueste angelical que se gozaba con dicho himno. {Daisy Escalante Testimonio: 05-05-2018, p6}

Entonces al terminarlos, este himno tan maravilloso, cuando todos comenzaron a cantar que era tan precioso, eran tantas voces, pero todas en una armonía tan perfecta, cuando comenzaron a cantar aquello fue tremendo amados hermanos, pero cuando terminaron, todos ellos desaparecieron, y sólo quedó el hombre y la joven. {Daisy Escalante Testimonio: 05-05-2018, p7}

Entonces allí, este caballero le empezó a dar ordenanzas, y le dijo: lee la biblia y el espíritu de profecía, canta alabanzas del himnario que ya conoces que es el correcto. Ella preguntó: ¿cuál es?, y él le dijo: el himnario antiguo. También le dijo: trabaja arduo en el campo sin murmurar. Le dijo: ora siete veces al día de rodillas, ayuna con frecuencia, observa mis sábados, cada día más, se más celoso de mis sábados, estudia el santuario. También le dijo: no vivas pensando en el futuro pues tuyo es el ahora, has bien a todos aún al que te ultraja, ama a tu Dios sobre todo, y trata a tu prójimo como deseas ser tratada. {Daisy Escalante Testimonio: 05-05-2018, p8}

Entonces en esos momentos amados hizo una pausa, y con ternura comenzó a hablar, y le hizo una pregunta: ¿quién salva?. El mismo contestó: ¿acaso no soy yo el que murió en la cruz?. Amados hermanos, entonces le mostró sus manos, sus manos horadadas y sus agujeros en sus pies. En ese momento yo caí ante aquella escena, porque una luz radiante fulguró a través de sus manos y sus pies, y mis rodillas me dejaron, y vi como la joven también cayó a sus pies y le adoró. Él la levantó y le dijo: tu misión no es salvar a nadie, y nadie te podrá salvar, solo sé heraldo de verdad y tu vida servirá para atraer a otros al camino de la salvación. El tomó la biblia y la abrió y le leyó un texto, allí en aquel momento yo miré, era el salmo 6. {Daisy Escalante Testimonio: 05-05-2018, p9}

Entonces en eso mi acompañante me dijo: vamos. Salimos y en ese momento fui elevada encima del globo terráqueo, mi vista se agudizó como telescopio, y pude ver que aquella joven representaba lo que estaba pasando simultáneamente alrededor del mundo. Mi acompañante me dijo: y conoceréis la verdad, y esta os hará libres. En ese momento amados desperté, desperté con la certeza maravillosa amados hermanos, que si seguimos al pie de la letra las instrucciones de nuestro Dios, ninguna alma va a perecer, así que amados no nos damos el lujo de no escuchar las instrucciones, las ordenanzas de nuestro Dios, para que podamos ser salvos. Que el Señor me los bendiga. {Daisy Escalante Testimonio: 05-05-2018, p10}

"1«Al Músico principal: en Neginot sobre Seminit: Salmo de David» Oh Jehová, no me reprendas en tu furor, ni me castigues con tu ira. 2Ten misericordia de mí, oh Jehová, porque yo estoy debilitado; sáname, oh Jehová, porque mis huesos están conmovidos. 3Mi alma también está muy turbada; y tú, Jehová, ¿hasta cuándo? 4Vuélvete, oh Jehová, libra mi alma; sálvame por tu misericordia. 5Porque en la muerte no [hay] memoria de ti; en el sepulcro, ¿quién te alabará? 6Fatigado estoy de mi gemir; toda la noche hago nadar mi cama [con mis lágrimas], riego mi lecho con mi llanto. 7Mis ojos están consumidos de sufrir; se han envejecido a causa de todos mis angustiadores. 8Apartaos de mí, todos los obradores de iniquidad; porque Jehová ha oído la voz de mi lloro. 9Jehová ha oído mi ruego; ha recibido Jehová mi oración. 10Sean avergonzados y muy aterrados todos mis enemigos; que se vuelvan [y] súbitamente sean avergonzados." {Salmos 6}