Amados, el 5 de abril 2018, a la 1:20 de la mañana estaba yo absorta pensando en aquel pueblo que conoce la verdad, más no quiere hacer caso a la verdad de Dios, quiere ser ciega a los eventos que están pasando y quieren vivir su vida como les complace sin tener en cuenta que todas las cosas que ya se nos están llegando encima, donde único vamos a tener protección es de arriba y no es de ningún otro lugar. Y mientras estaba absorta en estos pensamientos y orándole al Señor por su pueblo en la ancha faz de la tierra, recibí estas palabras del Señor:
Escucha oh ángel de la iglesia de Laodicea, por cuanto eres tibio te vomité de mi boca, pasa entre ella y tu ojo no perdone, anda pueblo mío, entra en tus aposentos, cierra tras ti tus puertas en tanto pasa la indignación. Yo reprendo y castigo a los que amo, se celoso y arrepiéntete, y yo te daré la corona de la vida. ¿En qué se gloria mi alma y dónde está mi deleite? en un corazón contrito y humillado, sabed pues que yo soy Dios y ninguno está sobre mí, y no cambio por amor al hombre mortal. No hay sabio en todo este mundo sino uno que se levantó de los muertos. Hacedme un santuario y yo habitaré en medio de ellos. Yo los llamé de las tinieblas a la luz admirable, y en mí no hay mancha, asimismo sed pues vosotros sin mancha, irreprensibles y amantes sólo a las cosas de Dios.
Es casi la hora esperada en la tierra por muchos siglos, todas las huestes se preparan para tal evento, en las alturas hay muchos preparativos listos, y cada corona lista está. Los santos de todas las edades las poseerán y cantarán alabanzas al hijo de David. Qué maravillosa reunión por siempre cuando justos y malos separados quedarán. Qué maravilloso saberles salvo y con herencia eternal. Mi corazón rebosa al saber que esto pronto pasará, por eso compra y retén lo que tienes para que ninguno tome tu corona. Sé un porta antorcha de la verdad, y nunca desmayes ante la adversidad, y serás heredero de Canaán, es decir, la celestial. Conságrate a tu Dios cada mañana y no te olvides de todos sus beneficios, porque Él es el que te sacó del hoyo cenagoso y el que te rescató tu vida. ¿a dónde escaparas sin mi protección y adonde encontrarás refugio? y Él mismo contestó: solo bajo la sombra del Altísimo. Escucha mi voz y no endurezcas tu corazón para que te vaya bien en la tierra que Jehová tu Dios te da.
Cuidad el templo de vuestra alma, y yo habitaré entre vosotros y hallaréis descanso. Cuidad vuestra casa porque vuestro adversario el diablo anda como león rugiente porque sabiendo que su tiempo es muy corto. Canten al Señor todos los mortales, y regocíjate Israel porque el día de tu visitación es casi cumplido y adorad a aquel que hizo la tierra, el mar y todas las fuentes de las aguas, y todo lo que en ella habitan. Temed a Dios y darle honra porque la hora de su juicio ha llegado, porque ha caído babilonia la madre de todas las rameras que le ha dado a beber vino a todas las naciones, y si alguno la adora a ella o a su imagen no tendrá herencia eterna porqué sublime santo es el Dios de Israel.
Cuidad de no recibir su marca, más bien sed diligentes en buscar el reino de Dios para que recibáis plena porción del Espíritu Santo. Éste, ahora mismo está activo, y llamando con gemidos indecibles para que ninguno perezca y todos procedan al arrepentimiento. Cuanto he deseado que llegue el día que vuelva a probar con vosotros nuevamente el fruto de la vid, y ya está muy cercano. Evento tras evento correrán, y mi palabra se cumplirá, y los que sean vencedores vivirán para siempre junto a los santos ahora muertos. Día sin igual donde el mal acabará y ya todos juntos podremos viajar de lugar en lugar para siempre jamás. Allí el león vivirá con el cordero, y en un mismo lugar reposarán, y el buey no será más difícil de domar, pues todo es perfecto por la palabra de mi boca.
Visitaréis otros mundos, y éstos os visitarán sin restricción, pues todos están de igual manera y a una cantarán en la santa ciudad. Porque será que de luna nueva en luna nueva y de sábado en sábado vendrá toda carne a adorar ante mí, y ya no habrá más llanto ni dolor pues todo lo viejo ya pasó. Maravíllate Oh Israel y canta de regocijo porque sale del tálamo la novia a encontrarse con su Dios. Mi amada estará deseosa de recibirme y esperanzada en su salvación y se aferrará a mí como el dedo al brazo, que no puede despegarse sin sentir dolor. Es casi tu hora amada mía, está apercibida y no desmayes pues a sus ángeles mandará cerca de ti que te guarden en todos tus caminos, y caerán a tu lado mil y diez mil a su diestra más a ti no llegará. Confía en tu Señor y vive solo para Él.
Estas fueron las palabras que recibí del Señor en esa hora amados y fielmente así se las pasó; preparémonos, que el Señor nos bendiga a todos porque pronto nos vamos a ver cara a cara con nuestro Dios, y ya sea que vayamos con Él o sea que no aceptemos su llamado de amor y nos quedemos; todos vamos a tener que estar frente a Él para dar cuentas. Quiera Dios que cada uno de nosotros estemos allí frente a Él, y que seamos aceptados en Él. Que el Señor me los bendiga.