Testimonio
04-10-2019 #01
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(Textos Revelados, rv1602p)

Amados, octubre 4 del 2019. A las 7:53 de la noche, mientras estábamos haciendo el culto, el Señor dejó saber un versículo: Santiago 4. Mientras estábamos leyendo esto, comencé a pensar que el Señor está llamando la atención a este asunto porque él nos ama y desea nuestra salvación; hay que prestarle mucha atención a esto, también se me dejó saber que debemos poner mucha atención a Jacob, a su vida y la vida de sus hijos, porque este relato bíblico revela en sus entrañas, en su interior, algo muy valioso para nuestra salvación. También se me dejaron otros textos saber: Efesios 4:9, Colosenses 4:9, Isaías 3:9, Miqueas 3, Proverbios 3, Isaías 2:8-12, Esther 4, Job 12, Job 35, Job 38, Job 42 y Santiago 5. {Daisy Escalante Testimonio: 04-10-2019 #01, p1}

Dejo con ustedes esto hoy amados hermanos para que meditemos en las palabras que el Señor quiere darnos a cada uno de nosotros, y que podamos seguirnos preparando ante el día de expiación que tenemos frente a nosotros, para que Dios pueda revelarnos a cada uno de nosotros qué es lo que realmente necesitamos entregarle, para que así a toda conciencia podamos pedir perdón por nuestros pecados, y podamos ser aceptados en Él. Que el Señor me los bendiga. {Daisy Escalante Testimonio: 04-10-2019 #01, p2}

"1¿De dónde vienen las guerras y los pleitos entre vosotros? ¿No es de vuestras concupiscencias, las cuales combaten en vuestros miembros? 2Codiciáis, y no tenéis; matáis y ardéis de envidia, y no podéis alcanzar, combatís y guerreáis, y no tenéis porque no pedís. 3Pedís, y no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites. 4Adúlteros y adúlteras, ¿no sabéis que la amistad del mundo es enemistad contra Dios? Cualquiera, pues, que quisiere ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios. 5¿Pensáis que la Escritura dice en vano: El espíritu que mora en nosotros, codicia para envidia? 6Mas Él da mayor gracia. Por esto dice: Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes. 7Someteos, pues, a Dios. Resistid al diablo, y huirá de vosotros. 8Acercaos a Dios, y Él se acercará a vosotros. Pecadores, limpiad vuestras manos; y vosotros de doble ánimo, purificad vuestros corazones. 9Afligíos, y lamentad, y llorad. Vuestra risa se convierta en lloro, y [vuestro] gozo en tristeza. 10Humillaos delante del Señor, y Él os exaltará. 11Hermanos, no habléis mal los unos de los otros. El que habla mal de su hermano, y juzga a su hermano, este tal habla mal de la ley, y juzga la ley; pero si tú juzgas a la ley, no eres hacedor de la ley, sino juez. 12Uno es el dador de la ley, que puede salvar y perder, ¿quién eres tú que juzgas a otro? 13¡Vamos ahora! Los que decís: Hoy o mañana iremos a tal ciudad, y estaremos allá un año, compraremos y venderemos, y ganaremos; 14cuando no sabéis lo que [será] mañana. Porque, ¿qué [es] vuestra vida? Ciertamente es un vapor que aparece por un poco de tiempo, y luego se desvanece. 15En lugar de lo cual [deberíais] decir: Si el Señor quisiere, y si viviéremos, haremos esto o aquello. 16Mas ahora os jactáis en vuestras soberbias. Toda jactancia semejante es mala. 17Así que, al que sabe hacer lo bueno, y no [lo] hace, [le] es pecado." {Santiago 4}

"9(Ahora, que Él subió, ¿qué es, sino que también había descendido primero a las partes más bajas de la tierra?" {Efesios 4:9}

"9con Onésimo, fiel y amado hermano, el cual es de vosotros. Todo lo que acá acontece, os lo harán saber." {Colosenses 4:9}

"9La apariencia de sus rostros testifica contra ellos; como Sodoma publican su pecado, no lo disimulan. ¡Ay del alma de ellos! porque allegaron mal para sí." {Isaías 3:9}

"1Y dije: Oíd ahora, príncipes de Jacob, y cabezas de la casa de Israel: ¿No pertenece a vosotros saber el derecho? 2A vosotros que aborrecéis lo bueno y amáis lo malo, que les arrancáis su piel y su carne de sobre sus huesos; 3que coméis asimismo la carne de mi pueblo, y les desolláis su piel de sobre ellos y les quebráis sus huesos, y los hacéis pedazos como para la olla, y como carne en caldero. 4Entonces clamarán a Jehová y no les responderá; antes esconderá de ellos su rostro en aquel tiempo, por cuanto hicieron malvadas obras. 5Así dice Jehová acerca de los profetas que hacen errar a mi pueblo, que muerden con sus dientes, y claman: Paz, y contra el que no les da de comer, declaran guerra. 6Por tanto, noche será para vosotros, no tendréis visión; os será oscuridad, de manera que no adivinéis, y sobre los profetas se pondrá el sol, y el día se oscurecerá sobre ellos. 7Y serán avergonzados los profetas, y se confundirán los adivinos; y ellos todos cubrirán su labio, porque no [hay] respuesta de Dios. 8Mas yo estoy lleno de poder del Espíritu de Jehová, y de juicio, y de fortaleza, para denunciar a Jacob su rebelión, y a Israel su pecado. 9Oíd ahora esto, cabezas de la casa de Jacob, y capitanes de la casa de Israel, que abomináis el juicio, y pervertís todo el derecho; 10Que edificáis a Sión con sangre, y a Jerusalén con injusticia; 11Sus cabezas juzgan por cohecho, y sus sacerdotes enseñan por precio, y sus profetas adivinan por dinero; y se apoyan en Jehová diciendo: ¿No [está] Jehová entre nosotros? No vendrá mal sobre nosotros. 12Por tanto, a causa de vosotros Sión será arada [como] un campo, y Jerusalén vendrá a ser un montón de ruinas, y el monte de la casa como las cumbres del bosque." {Miqueas 3}

"1Hijo mío, no te olvides de mi ley, y tu corazón guarde mis mandamientos; 2Porque largura de días, y años de vida y paz te añadirán. 3Misericordia y verdad no se aparten de ti; átalas a tu cuello, escríbelas en la tabla de tu corazón; 4y hallarás gracia y buena opinión ante los ojos de Dios y de los hombres. 5Fíate de Jehová de todo tu corazón, y no estribes en tu propia prudencia. 6Reconócelo en todos tus caminos, y Él enderezará tus veredas. 7No seas sabio en tu propia opinión: Teme a Jehová, y apártate del mal; 8Porque será medicina a tu ombligo, y tuétano a tus huesos. 9Honra a Jehová con tu sustancia, y con las primicias de todos tus frutos; 10y serán llenos tus graneros con abundancia, y tus lagares rebosarán de mosto. 11No deseches, hijo mío, el castigo de Jehová; ni te fatigues de su corrección; 12porque Jehová al que ama castiga, como el padre al hijo a quien quiere. 13Bienaventurado el hombre que halla la sabiduría, y que obtiene la inteligencia; 14porque su mercadería [es] mejor que la mercadería de la plata, y sus frutos más que el oro fino. 15Más preciosa es que las piedras preciosas; y todo lo que puedes desear, no se puede comparar a ella. 16Largura de días está en su mano derecha; en su izquierda riquezas y honra. 17Sus caminos son caminos deleitosos, y todas sus veredas paz. 18Ella [es] árbol de vida a los que la abrazan, y bienaventurados son los que la retienen. 19Jehová con sabiduría fundó la tierra; afirmó los cielos con inteligencia. 20Por su inteligencia los abismos fueron divididos, y los cielos destilan rocío. 21Hijo mío, no se aparten estas cosas de tus ojos; guarda la sabiduría y el consejo; 22Y serán vida a tu alma, y gracia a tu cuello. 23Entonces andarás por tu camino confiadamente, y tu pie no tropezará. 24Cuando te acuestes, no tendrás temor; sino que te acostarás, y será dulce tu sueño. 25No tendrás temor de pavor repentino, ni de la ruina de los impíos cuando viniere: 26Porque Jehová será tu confianza, y Él preservará tu pie de ser preso. 27No detengas el bien de aquél a quien es debido, cuando tuvieres poder para hacerlo. 28No digas a tu prójimo: Ve, y vuelve, y mañana te daré; cuando tienes contigo qué darle. 29No intentes mal contra tu prójimo, estando él confiado de ti. 30No pleitees con alguno sin razón, si él no te ha hecho agravio. 31No envidies al hombre injusto, ni escojas ninguno de sus caminos. 32Porque el perverso es abominación a Jehová; mas su comunión íntima es con los rectos. 33La maldición de Jehová [está] en la casa del impío; mas Él bendice el hogar del justo. 34Ciertamente Él escarnece a los escarnecedores, y a los humildes da gracia. 35Los sabios heredarán honra; mas los necios llevarán ignominia." {Proverbios 3}

"8Además está su tierra llena de ídolos, y a la obra de sus manos se han arrodillado, a lo que fabricaron sus dedos. 9Y el hombre vil se ha inclinado, y el hombre altivo se ha humillado; por tanto no los perdones. 10Métete en la piedra, escóndete en el polvo, por la presencia temible de Jehová, y por el esplendor de su majestad. 11La altivez de los ojos del hombre será abatida, y la soberbia de los hombres será humillada; y sólo Jehová será exaltado en aquel día. 12Porque día de Jehová de los ejércitos [vendrá] sobre todo soberbio y altivo, y sobre todo enaltecido; y será abatido;" {Isaías 2:8-12}

"1Luego que supo Mardoqueo todo lo que se había hecho, rasgó sus vestiduras, y se vistió de cilicio y de ceniza, y se fue por medio de la ciudad clamando con grande y amargo clamor. 2Y vino hasta delante de la puerta del rey; porque no era lícito pasar adentro de la puerta del rey vestido de cilicio. 3Y en cada provincia y lugar donde el mandamiento del rey y su decreto llegaba, [tenían] los judíos gran duelo, y ayuno, y lloro, y lamentación; cilicio y ceniza era la cama de muchos. 4Y vinieron las doncellas de Esther y sus eunucos, y se lo dijeron; y la reina tuvo gran dolor, y envió vestiduras para hacer vestir a Mardoqueo, y hacerle quitar el cilicio de sobre él; mas él no las recibió. 5Entonces Esther llamó a Atac, [uno] de los eunucos del rey, que él había hecho estar delante de ella, y lo mandó a Mardoqueo, con orden de saber qué era aquello, y por qué. 6Salió, pues, Atac a Mardoqueo, a la plaza de la ciudad que [estaba] delante de la puerta del rey. 7Y Mardoqueo le declaró todo lo que le había acontecido, y de la suma de la plata que Amán había prometido que pagaría a los tesoros del rey por la destrucción de los judíos. 8También le dio la copia de la escritura del decreto que había sido dado en Susán para que fuesen destruidos, a fin de que la mostrara a Esther y se lo declarase, y le encargara que fuese al rey a suplicarle, y a pedir delante de él por su pueblo. 9Y vino Atac, y contó a Esther las palabras de Mardoqueo. 10Entonces Esther dijo a Atac, y le mandó decir a Mardoqueo: 11Todos los siervos del rey, y el pueblo de las provincias del rey saben, que cualquier hombre o mujer que entra al rey al patio de adentro sin ser llamado, [hay] una sola ley para él: Debe morir; salvo aquel a quien el rey extendiere el cetro de oro, el cual vivirá; y yo no he sido llamada para entrar al rey estos treinta días. 12Y dijeron a Mardoqueo las palabras de Esther. 13Entonces dijo Mardoqueo que respondiesen a Esther: No pienses en tu alma, que escaparás en la casa del rey más que todos los judíos. 14Porque si callas absolutamente en este tiempo, respiro y liberación se levantará para los judíos de otro lugar; mas tú y la casa de tu padre pereceréis. ¿Y quién sabe si has llegado al reino, para un tiempo como éste? 15Y Esther dijo que respondiesen a Mardoqueo: 16Ve, y junta a todos los judíos que se hallan en Susán, y ayunad por mí, y no comáis ni bebáis en tres días, noche y día; yo también con mis doncellas ayunaré igualmente, y así entraré al rey, aunque no sea conforme a la ley; y si perezco, que perezca. 17Entonces se fue Mardoqueo, e hizo conforme a todo lo que le mandó Esther." {Ester 4}

"1Y respondió Job, y dijo: 2Ciertamente vosotros [sois] el pueblo; y con vosotros morirá la sabiduría. 3También tengo yo entendimiento como vosotros; no [soy] yo menos que vosotros: ¿Y quién habrá que no pueda decir otro tanto? 4Yo soy uno de quien su amigo se mofa, que invoca a Dios, y Él le responde; con todo, el justo y perfecto [es] escarnecido. 5Aquel [cuyos] pies van a resbalar, [es como] una lámpara despreciada de aquel que está a sus anchas. 6Prosperan las tiendas de los ladrones, y los que provocan a Dios viven seguros; en cuyas manos Él ha puesto cuanto tienen. 7Y en efecto, pregunta ahora a las bestias, y ellas te enseñarán; y a las aves de los cielos, y ellas te lo mostrarán; 8o habla a la tierra, y ella te enseñará; los peces del mar también te [lo] declararán. 9¿Qué cosa de todas éstas no entiende que la mano de Jehová la hizo? 10En su mano [está] el alma de todo viviente, y el hálito de todo ser humano. 11¿No distingue el oído las palabras, y el paladar prueba la comida? 12En los ancianos [está] la sabiduría, y en la largura de días la inteligencia. 13Con Dios [está] la sabiduría y la fortaleza; suyo es el consejo y la inteligencia. 14He aquí, Él derriba, y no será reedificado; Encierra al hombre, y no habrá quien le abra. 15He aquí, Él detiene las aguas, y [todo] se seca; Las envía, y destruyen la tierra. 16Con Él [está] la fortaleza y la sabiduría; Suyo [es] el que yerra, y el que hace errar. 17Él hace andar despojados de consejo a los consejeros, y entontece a los jueces. 18Él suelta las ataduras de los reyes, y les ata un cinto a sus lomos. 19Él lleva despojados a los príncipes, y trastorna a los poderosos. 20Él priva del habla al que dice verdad, y quita a los ancianos el consejo. 21Él derrama menosprecio sobre los príncipes, y debilita la fuerza de los poderosos. 22Él descubre las profundidades de las tinieblas, y saca a luz la sombra de muerte. 23Él multiplica las naciones, y Él las destruye: Él esparce a las naciones, y las [vuelve] a reunir. 24Él quita el entendimiento de los jefes del pueblo de la tierra, y les hace vagar por desierto [donde] no [hay] camino: 25Van a tientas, como en tinieblas y sin luz, y los hace errar como borrachos." {Job 12}

"1Y procediendo Eliú en su razonamiento, dijo: 2¿Piensas que es correcto esto [que] dijiste: Más justo [soy] yo que Dios? 3Porque dijiste: ¿Qué ventaja sacarás tú de ello? ¿O qué provecho tendré de [no haber] pecado? 4Yo te responderé razones, y a tus compañeros contigo. 5Mira a los cielos, y ve, y considera [que] las nubes son más altas que tú. 6Si pecares, ¿qué habrás hecho contra Él? Y [si] tus transgresiones se multiplicaren, ¿qué le harás tú? 7Si fueres justo, ¿qué le darás a Él? ¿O qué recibirá de tu mano? 8Al hombre como tú [dañará] tu impiedad, y al hijo del hombre [aprovechará] tu justicia. 9A causa de la multitud de las violencias clamarán, y se lamentarán por el poderío de los grandes. 10Y ninguno dice: ¿Dónde [está] Dios mi Hacedor, que da canciones en la noche, 11que nos enseña más que a las bestias de la tierra, y nos hace sabios más que las aves del cielo? 12Allí clamarán, pero Él no oirá, por la soberbia de los malos. 13Ciertamente Dios no oirá la vanidad, ni la mirará el Omnipotente. 14Aunque digas: No lo mirará; el juicio [está] delante de Él, espera pues, en Él. 15Mas ahora, porque en su ira no visita, ni considera con rigor, 16por eso Job abre su boca vanamente, y multiplica palabras sin sabiduría." {Job 35}

"1Y respondió Jehová a Job desde un torbellino, y dijo: 2¿Quién [es] ése que oscurece el consejo con palabras sin sabiduría? 3Ciñe ahora como varón tus lomos; yo te preguntaré, y respóndeme tú. 4¿Dónde estabas cuando yo fundé la tierra? Házmelo saber, si tienes conocimiento. 5¿Quién ordenó sus medidas, si lo sabes? ¿O quién extendió sobre ella cordel? 6¿Sobre qué están fundadas sus bases? ¿O quién puso su piedra angular, 7cuando las estrellas del alba juntas alababan, y todos los hijos de Dios daban gritos de gozo? 8¿[Quién] encerró con puertas el mar, cuando se derramaba [como] saliendo del vientre; 9cuando puse yo nubes por vestidura suya, y por su faja oscuridad; 10y establecí sobre él mi decreto, y le puse puertas y cerrojo, 11y dije: Hasta aquí llegarás, y no pasarás adelante, y aquí parará la soberbia de tus olas? 12¿Has mandado tú a la mañana en tus días? ¿Has mostrado al alba su lugar, 13para que ocupe los fines de la tierra, y que sean sacudidos de ella los impíos? 14Ella muda como barro bajo el sello, y viene a estar como con vestidura: 15Mas la luz de los impíos es quitada de ellos, y el brazo enaltecido es quebrantado. 16¿Has entrado tú hasta las fuentes del mar, y has andado escudriñando el abismo? 17¿Te han sido descubiertas las puertas de la muerte, y has visto las puertas de la sombra de muerte? 18¿Has considerado tú la anchura de la tierra? Declara si sabes todo esto. 19¿Por dónde [está] el camino a donde mora la luz, y dónde [está] el lugar de las tinieblas, 20para que las lleves a sus términos, y entiendas las sendas de su casa? 21¿[Lo] sabes tú, porque entonces ya habías nacido, o [porque es] grande el número de tus días? 22¿Has entrado tú en los tesoros de la nieve, o has visto los tesoros del granizo, 23lo cual tengo reservado para el tiempo de angustia, para el día de la guerra y de la batalla? 24¿Por qué camino se reparte la luz, y se esparce el viento solano sobre la tierra? 25¿Quién repartió conducto al turbión, y camino a los relámpagos y truenos, 26haciendo llover sobre la tierra deshabitada, sobre el desierto, donde no [hay] hombre, 27para saciar la [tierra] desierta e inculta, y para hacer brotar la tierna hierba? 28¿Tiene la lluvia padre? ¿O quién engendró las gotas del rocío? 29¿De qué vientre salió el hielo? Y la escarcha del cielo, ¿quién la engendró? 30Las aguas se endurecen a manera de piedra, y se congela la faz del abismo. 31¿Podrás tú atar las delicias de las Pléyades, o desatarás las ligaduras del Orión? 32¿Sacarás tú a su tiempo las constelaciones de los cielos, o guiarás a la Osa Mayor con sus hijos? 33¿Supiste tú las ordenanzas de los cielos? ¿Dispondrás tú de su potestad en la tierra? 34¿Alzarás tú a las nubes tu voz, para que te cubra muchedumbre de aguas? 35¿Enviarás tú los relámpagos, para que ellos vayan? ¿Y te dirán ellos: Henos aquí? 36¿Quién puso la sabiduría en el corazón? ¿O quién dio a la mente la inteligencia? 37¿Quién puso por cuenta los cielos con sabiduría? Y los odres de los cielos, ¿quién los hace parar, 38cuando el polvo se ha convertido en dureza, y los terrones se han pegado unos con otros? 39¿Cazarás tú la presa para el león? ¿Y saciarás el hambre de los leoncillos, 40cuando están echados en [sus] cuevas, [o] se están en sus guaridas para acechar? 41¿Quién prepara al cuervo su alimento, cuando sus polluelos claman a Dios, bullendo de un lado a otro por falta de comida?" {Job 38}

"1Y respondió Job a Jehová, y dijo: 2Yo sé que todo lo puedes, y que no hay pensamiento que se esconda de ti. 3¿Quién [es] el que oscurece el consejo sin conocimiento? Por tanto yo hablaba lo que no entendía; cosas muy maravillosas para mí, que yo no sabía. 4Oye te ruego, y hablaré; te preguntaré, y tú me enseñarás. 5De oídas te había oído; mas ahora mis ojos te ven. 6Por tanto me aborrezco, y me arrepiento en polvo y en ceniza. 7Y aconteció que después que habló Jehová estas palabras a Job, Jehová dijo a Elifaz temanita: Mi ira se encendió contra ti y tus dos compañeros; porque no habéis hablado de mí [lo] recto, como mi siervo Job. 8Ahora pues, tomaos siete becerros y siete carneros, e id a mi siervo Job, y ofreced holocausto por vosotros, y mi siervo Job orará por vosotros; porque de cierto a él atenderé para no trataros con afrenta, por cuanto no habéis hablado de mí con rectitud, como mi siervo Job. 9Fueron, pues, Elifaz temanita, y Bildad suhita, y Zofar naamatita, e hicieron como Jehová les dijo: y Jehová atendió a Job. 10Y mudó Jehová la aflicción de Job, orando él por sus amigos; y aumentó al doble todas las cosas que habían sido de Job. 11Y vinieron a él todos sus hermanos, y todas sus hermanas, y todos los que antes le habían conocido, y comieron con él pan en su casa, y se condolieron de él, y le consolaron de todo aquel mal que Jehová había traído sobre él; y cada uno de ellos le dio una pieza de dinero, y un zarcillo de oro. 12Y bendijo Jehová la postrimería de Job más que su principio; porque tuvo catorce mil ovejas, y seis mil camellos, y mil yuntas de bueyes, y mil asnas. 13Y tuvo siete hijos y tres hijas. 14Y llamó el nombre de la primera, Jemima, y el nombre de la segunda, Cesia, y el nombre de la tercera, Keren-hapuc. 15Y en toda la tierra no había mujeres tan hermosas como las hijas de Job; y les dio su padre herencia entre sus hermanos. 16Y después de esto vivió Job ciento cuarenta años, y vio a sus hijos, y a los hijos de sus hijos, [hasta] la cuarta generación. 17Y murió Job, viejo y lleno de días." {Job 42}

"1¡Vamos ahora, ricos! Llorad y aullad por vuestras miserias que os vendrán. 2Vuestras riquezas están podridas; y vuestras ropas están comidas de polilla. 3Vuestro oro y plata están corroídos, y su óxido testificará contra vosotros, y comerá vuestra carne como fuego. Habéis acumulado tesoro para los días postreros. 4He aquí, clama el jornal de los obreros que han segado vuestros campos, el cual por engaño no les ha sido pagado de vosotros; y los clamores de los que habían segado, han entrado en los oídos del Señor de los ejércitos. 5Habéis vivido en placeres sobre la tierra, y habéis sido disolutos; habéis engrosado vuestros corazones como en día de matanza. 6Habéis condenado y dado muerte al justo; y él no os resiste. 7Por tanto, hermanos, tened paciencia hasta la venida del Señor. Mirad cómo el labrador espera el precioso fruto de la tierra, aguardando con paciencia, hasta que reciba la lluvia temprana y tardía. 8Tened paciencia también vosotros; afirmad vuestros corazones; porque la venida del Señor se acerca. 9Hermanos, no os quejéis unos contra otros, para que no seáis condenados; he aquí el Juez está a la puerta. 10Hermanos míos, tomad por ejemplo de aflicción y de paciencia a los profetas que han hablado en el nombre del Señor. 11He aquí, tenemos por bienaventurados a los que sufren. Habéis oído de la paciencia de Job, y habéis visto el fin del Señor; que el Señor es muy misericordioso y compasivo. 12Mas por sobre todas las cosas, mis hermanos; no juréis, ni por el cielo, ni por la tierra, ni por ningún otro juramento; sino que vuestro sí sea sí, y vuestro no, sea no; para que no caigáis en condenación. 13¿Está alguno afligido entre vosotros? Haga oración. ¿Está alguno alegre? Cante salmos. 14¿Está alguno enfermo entre vosotros? Llame a los ancianos de la iglesia, y oren por él, ungiéndole con aceite en el nombre del Señor. 15Y la oración de fe salvará al enfermo, y el Señor lo levantará; y si hubiere cometido pecados, le serán perdonados. 16Confesaos vuestras faltas unos a otros, y rogad los unos por los otros, para que seáis sanados. La oración eficaz del justo, puede mucho. 17Elías era un hombre sujeto a pasiones semejantes a las nuestras, y oró fervientemente que no lloviese, y no llovió sobre la tierra por tres años y seis meses. 18Y otra vez oró, y el cielo dio lluvia, y la tierra produjo su fruto. 19Hermanos, si alguno de vosotros errare de la verdad, y alguno le convirtiere, 20sepa que el que haga volver al pecador del error de su camino, salvará de muerte un alma, y cubrirá multitud de pecados." {Santiago 5}