Enero 4, 2020. Mientras meditaba en la palabra de Dios, su decálogo, en el cuarto mandamiento; me detuve allí, donde dice: no haciendo vuestros propios caminos. Me preguntaba: Señor, ¿cuáles son mis propios caminos? ¿Cuáles son los caminos que tú quieres que yo tenga, en este tu día santo del Señor? no como yo me lo imagino, no como yo lo he aprendido, no con el estándar o la norma que yo pueda poner, sino como tú deseas Padre santo; déjame saber, yo quiero hacer solamente lo que tú quieras, yo no te quiero deshonrar, este es tu día santo, tú lo apartaste, tú lo separaste, tú lo santificaste, tú lo bendijiste Señor, y tú lo hiciste como una señal entre tú y tu pueblo; por favor Señor, déjame saber como tú quieres que yo sepa. {Daisy Escalante Testimonio: 04-01-2020, p1}
En ese momento, el Señor no se hizo esperar y me dijo: todo lo que haces a diario en sentido de supervivencia o en placer sentimental, todo esto debe quedar a un lado; cada sábado debe ser totalmente diferente al diario común. Y me dijo: ¿Qué haces comúnmente además de buscarme, vestir, comer y dormir? todo lo que es más de esto, en tus propios planes, deshonra mis sábados; Id a mi naturaleza, buscadme en ella; escudriñad mi palabra, porque en ella están los tesoros escondidos que doy a mi pueblo, a todo aquel que me busca, maná fresco y aguas vivas; alabadme naciones, porque grande y poderoso es mi poder sobre todo dominio; he aquí vengo pronto y mi galardón conmigo, para pagar a cada uno según sus obras; alaben ¡oh cielos! y alabe ¡oh tierra!, porque el mal pronto no existirá jamás. {Daisy Escalante Testimonio: 04-01-2020, p2}
Amados, estas palabras me llenaron de tanto gozo, de saber exactamente qué es lo que el Señor quiere que yo haga, y que cada uno de sus hijos haga en este santo día del Señor. Estamos viviendo tiempos muy solemnes, tiempos donde el mismo Dios está tomando las riendas de la educación de su pueblo, y ciertamente Él nos está preparando con todo su amor, con todo su cuidado para que podamos llegar a ser coherederos con Él en la patria celestial. Quiera Dios que éste sea el mismo sentir de cada uno de vosotros, saber qué es lo que realmente Dios desea, en este tiempo, para cada uno de nosotros. Que el Señor les bendiga. {Daisy Escalante Testimonio: 04-01-2020, p3}