Testimonio
03-12-2018
----- ---- ---- ----- ----
(Cenas del Señor No Aprobadas)

Amados, diciembre 3, 2018. En sueños yo fui llevada a un lugar de reunión donde se estaba haciendo los preparativos para la cena del Señor. Vi que todo se hacía a gran prisa y sin nada de dedicación. Mi acompañante me dijo: pasemos a la cocina. Entonces yo vi allí, en ella, una dama que estaba preparando la mezcla con muchas cosas que no eran representativas del cuerpo de Cristo, y cortó pedazos viejos de ropa y los incorporó en la masa. Entonces, en ese momento, fui donde ella y le dije que esto no puede ser así, que eso no simbolizaba el cuerpo de Cristo magullado por nosotros, y no puede tener esta composición; más ella no hizo caso, y lo llevó al horno. En ese momento, la masa, en el horno, olía muy mal, era como si en una hoguera estuvieran quemando desperdicios, así era el olor de aquella masa. {Daisy Escalante Testimonio: 03-12-2018, p1}

Entonces, en ese momento se me dijo: vamos. Fui llevada entonces a un lugar grande, una sala, y ahí vi los que estaban esperando para celebrar la cena del Señor. Estos que estaban allí, los vi con unas copas en sus manos, tomando un frasco con jugo de uva, y cuando les veía tomar ellos se reían, y luego se cogían su barriga y comenzaban a vomitar sangre, yo me asusté mucho y pregunté: ¿qué les pasa?. Entonces se me dijo: estos son culpables de sangre inocente. Entonces los vi otra vez, se me indicó que eran líderes, que por puestos y por remuneración no daban el toque certero, y los emblemas de la cena del Señor en ellos les condenaba cada vez más. En este momento que estaba aterrorizada por esto que estaba viendo, porque ellos seguían agarrando su barriga y vomitando sangre por la boca, salía sangre por su boca. {Daisy Escalante Testimonio: 03-12-2018, p2}

En ese momento mientras seguía contemplando esto. Fui llevada a otro lugar, allí vi cómo se preparaban para la cena del Señor. Estaban todos allí, las personas, preparándose para este momento, más ellos no veían la importancia del lavamiento de los pies. Yo vi como comenzaron con la repartición del pan y el vino, que era el jugo de uva sin fermentar, y no hicieron el rito de humildad, el lavamiento de los pies. Entonces yo dije: ¿qué es esto?. Y me dijo mi acompañante: estas prácticas no son las dadas por Dios, son abominación ante Él. Entonces en ese momento yo corrí a decirles que buscaran las vasijas para proceder al rito de humildad, pero se rieron de mis ruegos. Fui yo misma a buscarlos y los encontré, estaban desordenados, enfangados y escondidos en diferentes lugares, aún algunos de ellos hasta enterrados un poco en la tierra; así que las traje, las comencé a lavar, más yo no lograba lavarlas completamente, no lograba ponerlas totalmente limpias, entonces dije: ¡oh Señor, no las puedo limpiar! ¿cómo las usarán?. Entonces mi acompañante me dijo: ellos deben coger cada uno, una (vasija) y orar para que estas se limpien. Entonces yo corrí donde ellos, con las vasijas, y se las entregué uno por uno, más ellos riéndose las escupían y las tiraban tras ellos; fue terrible, amados, aquella escena. Yo les exhortaba, pero ellos no hacían caso, yo me sentía casi desmayar, más ellos no les importaba. Entonces en eso mi acompañante me dijo: una cena del Señor sin el rito de humildad es cultura romana, y esto es abominación ante un Dios tan santo. {Daisy Escalante Testimonio: 03-12-2018, p3}

En ese momento, hermanos, ahí desperté. Rogándole al Señor que cada uno de nosotros podamos seguir las instrucciones como Dios las ha dejado, y no nos customicemos o nos moldeemos a costumbres de hombres, a costumbres paganas. Que sea Dios el que nos dirija y el que nos guíe en todo momento. Que el Señor les bendiga. {Daisy Escalante Testimonio: 03-12-2018, p4}