Testimonio
03-08-2019
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(Salid a las Montañas - Los Ministros Silenciosos)

03 de agosto del 2019. En sueños fui llevada frente a unos grandes edificios, estos edificios se veían muy altos, tan altos que era imposible para mí ver su fin, pues las nubes los cubrían. Yo miraba a ellos cuando una pregunta saltó mi mente: ¿qué hago yo aquí?. En ese momento miré a mi alrededor y vi muchas personas en las calles que caminaban de aquí para allá sin ninguna preocupación, más noté que algunos no caminaban enérgicamente y mi vista los seguía; entonces escuché una explosión en el cielo, como un trueno pero con luz; como un rayo atravesó el cielo encima de aquellos rascacielos, y vi como aquellos que caminaban lentamente antes, cayeron agonizantes al suelo. Seguí el estruendo en los cielos y veía luces como la aurora boreal, con sus esplendorosos colores circundar el cielo. Nuevamente miré a las personas, cada una de las que caminaba enérgicamente iba perdiendo poco a poco velocidad hasta que caían al suelo. Entonces pregunté: ¿qué sucede? ¿qué es esto?. Entonces dijo mi acompañante: ondas electromagnéticas, asesinas del sistema cerebral nervioso, atacan y la maquinaria viviente sucumbe ante ellas; es hora, salgamos de aquí. Me dijo: corre por las calles y grita a voz en cuello "salid, salid para que no perezcáis". Dije: oh Señor, os lo he dicho antes y no creen. Entonces me contestó: los entendidos entenderán. Entonces en ese momento, amados, corrí; hice como se me dijo, no miraba hacia atrás, sólo corría y gritaba las palabras que me dictaron; mis piernas me dejaban y el cansancio y mi voz languidecía, y en ese momento una oscuridad arropó aquel lugar, casi que no veía mis pies. Clamé: Señor ayúdanos. En ese momento dije: ¿por qué dije ayúdanos si sólo soy yo? pero al decir esto miré hacia atrás mío, y vi a muchos, no pude contarlos, pero no estaba sola, y dije: Señor aquí está tu rebaño, sálvanos, guíanos. En ese momento una luz apareció frente a nosotros, pudimos marchar a paso seguro viendo el camino entre las densas tinieblas, caminamos un largo tramo hasta que salimos del pavimento, llegamos a camino de tierra y luego a camino de hierba, y el camino no era plano, sino que se tornó subiendo cuesta arriba. La luz seguía iluminando a nuestro camino y nos internamos en medio de densos árboles, ahí entre ellos, la luz paró y reposamos un poco. Miré hacia atrás desde la montaña, hacia la llanura, y veía en el cielo, encima de la ciudad, aquellas luces que había visto antes cuando estaba en ella. Entonces miré nuestro cielo arriba de nosotros, todo era paz y estaba cuajado de estrellas, en ese momento escuché: Salmo 2. {Daisy Escalante Testimonio: 03-08-2019, p1}

La escena cambió amados, y ahora estábamos en las montañas, en casas pequeñas con mínimas, mínimas cosas. Vi como cada mañana salíamos al huerto a cuidar de las plantas, preparar más tierra para sembrar y recoger alimentos. Vi como algunas tierras eran fáciles y otras más difíciles, pero cada una cumplía su misión en la vida de cada uno de los que la trabajaban. Se me dejó saber que mientras más rudo es nuestro carácter, aún más trabajo tendríamos que pasar, y que cada prueba no pasada, no se apartará de nosotros hasta que la pasemos porque es necesario para el fortalecimiento de nuestro carácter. Mientras oía y veía esto, vi un grupo de personas entre los árboles cantando, orando y alabando a Dios por sus maravillas. Veía los frutos crecer, no por sus obras, sino el poder de un gran Dios que lo sustentaba con su poder. {Daisy Escalante Testimonio: 03-08-2019, p2}

Entonces vi un hombre sembrando, su rostro era rudo y de hablar áspero, este hombre lloraba y gemía por su mal carácter, y con gran ahínco y arduo trabajo labraba la tierra; lo vi comenzar un surco tras otro, luego le vi buscar la semilla y comenzó a sembrar, cuidaba su siembra día a día sin descansar; vi entonces que una oruga llegó a su plantación y comenzó a comer su siembra, éste al darse cuenta gruñó y se desesperó, luego mirando al cielo exclamó: Señor, no tengo nada, solo esto, ayúdame por favor. Le vi ir planta por planta buscando a la intrusa oruga hasta que la encontró, y libró su plantación de aquella intrusa; día tras día, con amante cuidado y abnegación cuidaba su pequeño huerto, así yo lo veía. Le volví a ver al fin de la siembra, era el momento de la cosecha y pregunté: ¿quién es él?. Se me contestó: el mismo que la sembró. Y dije: no, aquel era un hombre rudo, áspero y de mal hablar, y este es otro. Así es, se me dijo: los ministros silenciosos son usados por nuestro grande y poderoso Dios, y sin darse cuenta el ser humano al hacer esto, cae bajo la influencia de su espíritu, y éste es cambiado imperceptiblemente; el enemigo lo sabe y por eso odia y persigue a todos aquellos que desean ir a las montañas. Todo acérrimo enemigo de la verdad, desdeña (trata con indiferencia) este paso tan importante y preparatorio para la transformación del carácter, tan vital para la salvación. Recordad me dijo, ¿dónde estaba Eliseo cuando Elías lo encontró?, apresúrate a decir y no calles me dijo, porque aquí el aquilón viene por su presa ¿y qué será del que aún no esté listo?; sed sumisos y aprended de aquel que es manso y humilde de corazón, que siendo también Dios se sometió a su Padre en todo hasta la muerte de cruz para que el mortal pueda llegar a vivir eternamente; no os engañéis, porque el día vendrá, y es ahora, en que toda carne será juzgada por aquel que pesa los motivos y conoce el corazón, el cual dará a cada uno según sus obras. {Daisy Escalante Testimonio: 03-08-2019, p3}

Hizo una pausa amados y continuó: os lo he dicho antes ¿qué hace que el cristiano esté siempre lozano? -preguntó-; recordar al árbol de hojas perennes, procurar ornamento de un espíritu humilde y tranquilo, esto a la vista de Dios es de gran precio, cuidad como tesoro el regalo del amor, la paz, la paciencia, la benignidad, la bondad, la fe, la mansedumbre, la templanza, todos estos frutos del árbol cristiano; éste plantado junto a corrientes de agua, su fruto a su tiempo siempre será; no se turbe vuestro corazón ni tenga miedo, el que ha de venir vendrá y no tardará, alistaos pues en Él. {Daisy Escalante Testimonio: 03-08-2019, p4}

Que el Señor me los bendiga, y oro por que cada uno de nosotros seamos más que vencedores en Cristo Jesús. Bendiciones. {Daisy Escalante Testimonio: 03-08-2019, p5}

"1¿Por qué se amotinan las gentes, y los pueblos piensan vanidad? 2Se levantan los reyes de la tierra, y los príncipes consultan unidos contra Jehová y contra su ungido, diciendo: 3Rompamos sus coyundas, y echemos de nosotros sus cuerdas. 4El que mora en los cielos se reirá; el Señor se burlará de ellos. 5Entonces hablará a ellos en su furor, y los turbará con su ira. 6Pero yo he puesto a mi Rey sobre Sión, mi santo monte. 7Yo publicaré el decreto: Jehová me ha dicho: Mi Hijo [eres] tú; yo te engendré hoy. 8Pídeme, y te daré por heredad las naciones, y [por] posesión tuya los confines de la tierra. 9Los quebrantarás con vara de hierro; como vaso de alfarero los desmenuzarás. 10Y ahora, reyes, entended: Admitid corrección, jueces de la tierra. 11Servid a Jehová con temor, y alegraos con temblor. 12Besad al Hijo, para que no se enoje, y perezcáis en el camino, cuando se encendiere un poco su furor. Bienaventurados todos los que en Él confían." {Salmos 2}