Marzo 3, 2021. En sueños vi a una madre que lloraba amargamente porque su hijo ansiaba ir a trabajar al sistema, luego de estar ya ubicados donde Dios quiere que estén sus hijos en las montañas. El hijo fue a trabajar, y yo veía que la madre sufría al ver como su hijo trabajaba arduamente sin ningún provecho. Un día la madre no aguantó más y salió a la ciudad a buscarlo. Le oí orar a Dios fervorosamente y escuché sus oraciones. Ella decía: Señor, por favor déjame ver a mi hijo aunque sea por última vez para poder despedirme de él, y hablarle del peligro inminente; permite Dios que al hablarle él pueda reaccionar y volver conmigo. {Daisy Escalante Testimonio: 03-03-2021, p1}
Le vi ir a buscar, a ver si lo veía; a lo lejos lo vio en el trabajo agotado y muy sufrido, su rostro reflejaba mucho cansancio y angustia. Cuando lo vio se alegró muchísimo y con deseos de abrazarlo, pero con algo de temor espero que su hijo pasara cerca de ella. Al éste llegar cerca, ella lo llamó y el hijo corrió a sus brazos, era como un niño cuando estaba perdido y luchaba por regresar a su destino pero no sabía cómo. La madre le dijo: hijo, ahora estás seguro en mis brazos. Y le oí preguntarle: ¿cómo te sientes?. Oí al hijo decir: mamá, siento que nada me podrá pasar ahora, gracias por venir a buscarme. {Daisy Escalante Testimonio: 03-03-2021, p2}
Le vi salir del lugar de trabajo, bajar unas escaleras e ir a un lugar que el hijo le refería a la madre que deseaba ir por última vez. Era un lugar donde se estaban preparando para juegos como día de feel-day para niños; allí habían jóvenes, adultos que se preparaban y llamaban a las familias a unirse a ellos en aquel lugar para disfrutar. Vio la mujer allí, que llegó con el joven, un señor mayor que lo conocía; lo saludó amablemente y éste le dijo: vengan, tomen asiento aquí cerca del lugar de juego con su hijo. Así vi la dama ubicarse allí, muchos entraban a este lugar, otros se demoraban y otras personas les urgían a llegar. Cuando todo estuvo listo, vi que dieron la bienvenida a todos y les escuché decir: no moveremos más estas cosas aquí, sino que iremos más hacia la llanura porque aquí estamos muy desequilibrados y tenemos que estar en la llanura para que nuestro gran día de juegos pueda estar tranquilo y normal. {Daisy Escalante Testimonio: 03-03-2021, p3}
Pronto un joven abrió, al lado de la mujer que entró con su hijo, una puerta y vi controles que habían allí. Escuché encender un motor y todo el lugar comenzó a moverse camino abajo como una gran plataforma sobre ruedas. Vi que cada minuto agarraba más y más velocidad; yo observé al principio que todo iba bien, la plataforma iba deslizándose bien en la calle y en las curvas, pero luego se veía inestable. Vi [a] la mujer decir al hijo: tenemos que saltar porque esto se va a estrellar en algún momento. {Daisy Escalante Testimonio: 03-03-2021, p4}
Mientras ella aún hablaba a su hijo y lo cogía por la mano para saltar del lugar, noté que este lugar enorme de juegos que traficaba montaña abajo sobre ruedas, llegó a la ciudad y allí se acercaba a toda velocidad a la línea de ferrocarril. Y escuché la bocina del ferrocarril y las alarmas de pare de tráfico, indicativos que se debía parar el tránsito ante el paso del ferrocarril. Noté que al joven que controlaba este campo de juego sobre ruedas, no le importaban las indicaciones y no paraba la marcha. Vi personas que mirando por las ventanas el panorama, se asustaron muchísimo al verse aproximarse a toda velocidad a la línea del ferrocarril, que su alarma alertaba que éste pasaría prontamente por aquel lugar. {Daisy Escalante Testimonio: 03-03-2021, p5}
Pronto vi el ferrocarril a lo lejos, y el joven del campo de juegos rodante se percató y exclamó: nosotros pasaremos primero que él, no se preocupen. Aceleró la marcha y vi como a toda prisa también venía el tren. El tren llegó frente al campo rodante y éste luchó por bajar la marcha, al bajarle un poco noté que la mujer y el hijo y otro joven saltaron al vacío y los perdí de vista. Inmediatamente el campo de juego rodante chocó con el tren y se comenzó a desintegrar de punta a punta como cuando una madera es entrada a un triturador y sólo queda aserrín. No hubo tiempo de que nadie gritara, todos los que allí quedaron fueron desfragmentados, se buscaron sus cuerpos y nadie los encontró. Mientras el tren no sufrió, sólo unos leves rasguños, pero nadie de él pereció y éste llegó a puerto seguro donde vi que los que se bajaron de él estaban tranquilos, pero sí con gran asombro a la vez de ver lo sucedido, éstos iban con muy poco equipaje y les vi introducirse con gran rapidez a las montañas. {Daisy Escalante Testimonio: 03-03-2021, p6}
Volví entonces al lugar del accidente y escuché a un joven decir a la dama y al hijo que saltaron, que les vi con vida: a ustedes se les encontró inconsciente[s] bajo un gran manto blanco en una orilla del camino, y estaban sin ningún rasguño; y al joven se [le] encontró tirado en una grama gruesa y espesa y no tenía ni un cristal incrustado de los que explotaron en el accidente; realmente algo los protegió. Le preguntó: ahora ¿qué harán?. La mujer dijo: nos vamos rápidamente a las montañas pues ya en la llanura nada es seguro. Le vi ponerse en marcha con su hijo rápidamente, y en el camino encontró al joven que había saltado a la vez con ellos; éste estaba muy golpeado y cojeaba. Yo vi a la mujer y al joven que le preguntaron: ¿cómo sobreviviste?. Y él les contó que al verlos a ellos saltar, él también salto pero demoró unos segundos en hacerlo, y eso fue casi fatal para su vida. Él siguió diciendo: si no hubiera sido por una manta que me tapó, una manta que él decía que no sabía de dónde salía pero lo cubrió cuando ya sentía que moría, y esta manta llegó en su auxilio y por eso vivió -dijo el joven. {Daisy Escalante Testimonio: 03-03-2021, p7}
Vi que los tres fueron camino a las montañas, alabando y glorificando a Dios por sus cuidados en salvarles la vida y darles otra oportunidad. En ese momento amados ahí desperté, estaba meditando en todo esto cuando se me dijo: toda demora en esta hora será fatal, no detengan la marcha. {Daisy Escalante Testimonio: 03-03-2021, p8}
Oh amados hermanos, quiera Dios que podamos entender y que podamos por misericordia de Dios, que aún sigue alertándonos de todas las cosas, que podamos hacer caso y podamos hacer lo que sea con tal de ubicarnos donde sabemos que debemos estar y que hagamos lo que sabemos que debemos hacer, que dejemos la dilación que es parte de las siete formas de caída, y que podamos en nombre del Señor avanzar para estar seguros, no por nuestras propias fuerzas, sino seguros porque si hacemos la voluntad del Eterno su bendición descansará sobre nosotros. Que el Señor nos bendiga. {Daisy Escalante Testimonio: 03-03-2021, p9}