En sueños yo veía una mujer madura, que compartía con un matrimonio una cena en su casa. El matrimonio se veía contento, feliz de compartir con la mujer madura, más la mujer madura sólo pensaba en que nada estropeara la organización en su casa. Vi que ésta no disfrutó la cena, pues ella estaba no sólo ya pensando, sino también, expresando, que luego de la cena, todo estaría sucio y revolcado en la cocina. La cena estaba exquisita, (por lo que pude notar mientras el matrimonio comía); pero la mujer madura no lo disfrutó, pensando en la suciedad de la vajilla, y lo que vendría luego de la cena. {Daisy Escalante Testimonio: 03-02-2022 #01, p1}
La escena cambió, y vi un edificio de nueve pisos. Allí una mujer arrullaba a su niña para dormirla. La mujer no tenía apartamento, ésta sólo tenía un matre en el piso, en el pasillo de aquel noveno piso. Ella cuidaba y velaba su niña con gran interés, porque aquel noveno piso no tenía barandas, y el que se descuidaba, podía caer al vacío. Vi que la niña se durmió, y la mujer permaneció despierta a su lado. El sueño luchaba por vencerla, pero esto, no se daba ella, (aun en esto), por vencida. Pronto una puerta se escuchó abrirse, y una mujer salió. En su mano llevaba una moneda color oro, que brillaba con la luz del foco que alumbraba aquel pasillo. Ésta, felizmente decía: Es un momento, es una noche, ¡y una noche de gran fortuna! Y ponía la moneda frente a sus ojos, y la miraba, y reía sin parar. Ésta estaba tan maravillada y feliz por la moneda, que puso un pie fuera del pasillo de aquel noveno piso, y cayó al vacío. Al caer, su frente se rajó y por ella salieron sus sesos, y aunque corrieron a socorrerla, ésta falleció, y la moneda: fue para otros. {Daisy Escalante Testimonio: 03-02-2022 #01, p2}
La mujer que velaba el sueño de la niña, quedó muy afectada por esto, y decidió bajar al lugar donde había caído aquella mujer que admiraba su moneda. Llegó al lugar, y miró hacia arriba, y se percató del gran peligro de aquel lugar, donde había vivido tanto tiempo. Se disponía a regresar, cuando se percató que su hijita había despertado, y caminaba por el pasillo. Vi que su cara se llenó de horror, y le dijo a la niña: ¡Vuelve! ¡Vuelve a la cama! Pero la niña no obedeció. Pronto se tambaleó (por estar muy a la orilla del precipicio), y cayó. La madre cogió un cesto, un cesto grande de basura, y lo sostuvo lo mejor que pudo, para amortiguar el impacto de su hija, y lo logró. Más la niña quedó bastante lastimada. Así la madre, vi que curaba sus heridas, y la niña aún respiraba. {Daisy Escalante Testimonio: 03-02-2022 #01, p3}
La escena cambió, y vi que un hombre agricultor, estaba en una calle vendiendo sus productos. Él no sólo vendía, sino, que también explicaba: cómo él lograba tan hermosos frutos. Mucha gente estaba a su alrededor, escuchando atentamente sus instrucciones. Al acabar, cada uno de los oyentes compraron, unos más y otros menos, (según podían). Vi que una mujer compró bastante, y una pareja también compró muchos productos. El hombre que vendía, o sea, el agricultor, también vendía envases de cristal, para guardar o almacenar aquellos productos luego de elaborarlos, y enseñaba cómo hacerlo. Vi, que tanto la mujer, como el matrimonio, obtuvieron de estos envases de cristal. Terminaron sus compras, y se fueron camino a sus lugares. Por un largo trecho del camino, la pareja tuvo mucho problema con su carga, y vi cómo la mujer compró consigo un carrito (parecido a los de compra) para ellos, y les ayudó a alivianar su carga. Vi que éstos no agradecieron, y estaban un tanto recelosos. {Daisy Escalante Testimonio: 03-02-2022 #01, p4}
Pronto a lo lejos escuché un tumulto. La pareja, tanto como la mujer, miraron tras sí. Una turba enfurecida venía tras ellos, y les gritaba que les entregaran sus alimentos, pues tenían hambre. Vi pronto ponerse en marcha a la pareja, huyeron a toda prisa. La mujer, (con su carga), no podía avanzar mucho. Ésta clamó al cielo por ayuda, ya que no tenía a nadie, pues la pareja no le ayudó. Pronto, un carro de compra de supermercado apareció a su lado. Este carro brillaba, y se le indicó poner sus cosas en él. Ella avanzó lo más que pudo, y se puso en marcha, pero la turba, al pasar un minuto la alcanzó, y le hacían violencia para arrebatarle sus cosas. Pronto, vi que a la mujer le fueron concedidas fuerzas no naturales, y venció a aquellos que le hacían violencia, y pudo escapar con las provisiones, que eran para muchos que necesitaban en un lejano lugar de aquella ciudad. Vi los de la turba, que quedaron aturdidos ante la fuerza de aquella mujer, que con tocarlos: caían al piso; y con mirarlos: sus piernas tambaleaban. Así fue librada aquella mujer, y así pudo sustentar a quienes esperaban por ella. {Daisy Escalante Testimonio: 03-02-2022 #01, p5}
La escena cambió, y ante mí: una ciudad con muchos habitantes. El cielo que estaba justamente encima de ella, estaba gris oscuro, casi negro, y un fuerte viento se acercaba a ella. Entonces se me dijo: Habla. Abrí mi boca, y con todas mis fuerzas exclamé: ¡Salgan! ¡Corran por su vida! ¡No miren atrás! ¡Salgan! ¡Apúrense! ¡No dilaten, no hay mucho tiempo! {Daisy Escalante Testimonio: 03-02-2022 #01, p6}
Vi cómo una estampida de personas, comenzó la carrera de salir de aquella ciudad. En la carrera noté: {Daisy Escalante Testimonio: 03-02-2022 #01, p7}
- Que algunos: atropellaban a otros, sin misericordia. { p8.1 }
- Y otros: halaban a los que iban al frente de ellos, para dejarlos atrás, y ellos tomar su lugar. { p8.2 }
- Vi a otros: reñir entre ellos. { p8.3 }
- Y otros llegaron al punto: de insultos y golpes. { p8.4 }
- Más la mayoría avanzaba, ayudándose unos a los otros, y a su paso, nada les estorbaba. { p8.5 }
- Vi que los que eran violentos, se separaron del grupo de los que se ayudaban unos a los otros, y su separación fue de la anchura, casi, de una calle de ocho carriles. { p8.6 }
Pronto, un ruido terrible captó la atención de todos. Miré a la ciudad, y el viento, (como turbión), destrozaba todo a su paso. Tan alto que llegaba al cielo era aquel turbión, y tan ancho que cubría toda la ciudad y sus contornos. Vi entonces, que vientos más pequeños salían de aquel gran turbión, y corrieron a toda prisa y arroparon a todos los que se detuvieron por la violencia de unos a otros, y no les ví más. {Daisy Escalante Testimonio: 03-02-2022 #01, p9}
Entonces, escuché Una Voz que dijo: ¡Preparaos!, porque en un día vendrá su hora, y su justo castigo, porque dio a beber: unos a otros, y ella misma está embriagada, y no podrá escapar de la hora de destrucción. Muchos la ven y la alaban, más, ¿quién alabará a un muerto? {Daisy Escalante Testimonio: 03-02-2022 #01, p10}
- Todo aquel que oprime a su prójimo, y vive del esfuerzo ajeno: caerá irremisiblemente, porque su parte no está CONMIGO. { p11.1 }
- Todo el que es rebelde a Mi voz: caerá, y no se levantará, porque nadie desecha al SANTO DE ISRAEL, y prevalece. YO paso revisión por los campamentos, y veo esto, y no tengo por inocente al culpable. { p11.2 }
- El que es contra su hermano (que con bien le ha recibido): será estopa, y YO le raeré del Libro de La Vida, por cuanto Mi Verdad no está en él, y desecha Mis Ordenanzas. { p11.3 }
- Así también al que le abro puertas, y otros, (en avaricia), se las cierran, será culpable en El Día de Juicio, pues ninguno que se le abren puertas, y éste las cierra, (por sus condiciones), será preservado, porque Mía es La Tierra y su plenitud, y todo lo que en ella habita. Yo limpio la escoria, y saco la paja, y no tengo por inocente al culpable. { p11.4 }
Haced buen uso de Mis Talentos en tanto que YO vuelvo, porque corto es el tiempo, y amplios Los Talentos para salvación. Acaso, ¿si YO toco a la puerta, y ésta no se abre, entraré? De ninguna manera, contestó. {Daisy Escalante Testimonio: 03-02-2022 #01, p12}
Muchos perecerán porque ejercieron mal su libre albedrío, y su desconfianza y amor propio, les llevó a ellos, (y a los suyos), a la destrucción. {Daisy Escalante Testimonio: 03-02-2022 #01, p13}
- El que tiene: dé al que no tiene. { p14.1 }
- Y el que recibe: cuídese de no aprovecharse del que lo recibió. { p14.2 }
- Y el que dio: no tome por siervo a quien recibe, porque UNO ES SU PADRE: AQUEL QUE ESTÁ EN LOS CIELOS, Y NADA ESCAPA A SUS OJOS. Por eso, mía es la venganza, y YO pagaré a cada uno según sus obras. { p14.3 }
- Por tanto, mira en dónde has caído, y arrepiéntete, para que La Misericordia te sea concedida. { p14.4 }
- El día malo ruge cerca de vosotros, y el que no esté en MÍ y YO en él: perecerá. { p14.5 }
- Esforzaos y limpiad vuestros vestidos, pues sólo así seréis preservados. Y ¿cómo pues haréis esto? Morid pues vosotros, y YO viviré en vosotros. Éste es el mal que os haré perder. Más YO estoy a la puerta y llamo, si alguno oye Mi Voz: entraré a él, cenaré con él, y él CONMIGO, »y no tendrá hambre ni sed jamás; »y le irá bien en todos los días de su vida; »y por su fidelidad, (aún a costa de su vida), recibirá: La Corona de La Vida Eterna. { p14.6 }
- Apartaos de aquellos que os apartan del camino, con maestría de sutil engaño, pues el enemigo ha salido como león rugiente, buscando a quien devorar. { p14.7 }
- Escuchad Mis Palabras y viviréis. Desechadme, y moriréis. { p14.8 }
- Aprended de MÍ, que Soy Humilde y Manso, y os estaré con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. { p14.9 }
- ¡Vengo pronto! Retén lo que tienes, para que nadie tome tu corona. { p14.10 }
Palabras Fieles y Verdaderas que dejo del ETERNO, para cada uno de vosotros. Que EL SEÑOR nos bendiga. {Daisy Escalante Testimonio: 03-02-2022 #01, p15}