Amados, 2 de noviembre del 2019. En sueños, me vi parada al lado de un inmenso río, era tan grande que pensé que era un lago. Mientras observaba vi dos personas más que llegaban a orillas del inmenso río, donde yo estaba parada. Les escuché decir: crucemos el río, sólo así llegaremos a puerto seguro. Les vi avanzar dentro de las aguas, y mientras más avanzaban dentro del río, más caminaban en la superficie de éste en vez de hundirse. Y dije: oh Señor ¿estos son mensajeros o exploradores?. Me contestaron: son ambos, estos son mensajeros porque traen un mensaje de avance, y exploradores porque traen un mensaje de que no se puede pensar sólo en caminar por el camino que todos piensan, sino que hay otro camino aparentemente difícil pero seguro. Dije: oh Señor, la incredulidad crece a causa de la expectativa, y muchos vuelven atrás porque no entienden tus designios, entonces ¿qué hacer?. Me contestó: ¿no conozco yo los tiempos y los sucesos? no tardo como algunos creen, el hombre de pecado está listo y las masas dispuestas, más mi misericordia por amor a que ninguno perezca es malinterpretada, y mi amor lo toman por frialdad, y mi paciencia por incredulidad; más los entendidos florecerán y entenderán, miran a su alrededor, ven y entienden, están apercibidos, y se preparan y avanzan, éstos cierran sus oídos a la incredulidad, al rechazo, al desprecio, y prosiguen su camino limpiándose cada día más; más el injusto, su queja a mis oídos es infamia ¿no rijo yo el universo, ni los tiempos? más ellos se creen dueños de ellos, no es entendido éste y se vuelve burlador y desprecia lo que no conoce ¿será que éste se quedará sin retribución?; pruebo al hombre que está sobre la faz de la tierra, mi ojo observa y mis párpados examinan a los hijos de los hombres; y al malo que desprecia, destruye y saquea mis dichos mi alma aborrece, más el justo por su fe vivirá; el ciervo malo dice: mi Señor tarda en venir, más vivo yo que ninguno que obre así podrá ser contado entre los vivientes, porque su parte fue entre los espectadores y no entre los hacedores, y ahora cuando debéis estar más despiertos, se disputan entre sí y desisten con burlas del correcto caminar; más Jehová prueba el corazón humano, el quita y pone reyes, y no hay nada que se esconda a mi vista, porque ciertamente el día vendrá cuando no habrá para ellos escapatoria, porque no creyeron en mis dichos, antes en adivinación de espíritu reprocharon y burlaron mis palabras de amor y amonestación; ahora pues, espíritu de terror caerá sobre ellos porque no sólo cerraron su corazón, sino que insistieron a otros, y los instigaron a la rebelión; más mis ovejas escuchan y entienden, con diligencia escudriñan mis dichos y mis palabras, paso a paso, renglón tras renglón, escudriñan aquí, escudriñan allá, miran los tiempos y comprenden lo que acontece y lo que acontecerá; esforzaos, no os desaniméis, porque grande prueba está frente a vosotros, ¿y cómo pensáis estar en ella de pie, si ahora sucumbís? apartados de la incredulidad y obedecer mis palabras, atesorar mis dichos, puede ser que así sean librados de un mal tan grande. {Daisy Escalante Testimonio: 02-11-2019, p1}
En eso me dijo: ¿ves los dos que caminan sobre el agua?. Contesté: si. Me dijo: observa. Observé, y vi como el agua comenzó a agitarse grandemente, más los dos que caminaban sobre ella seguían su curso sin temor, vi como las aguas cada vez eran más impetuosas, más la tranquilidad de aquellos dos caminantes era hacia adelante y serena. Me dijo: no temas, esfuérzate y sé valiente; no temas a la incredulidad ni a la violencia, pues el que perseverare hasta el fin, ese será salvo; mi manada es pequeña pero ciertamente ninguno se perderá, sed pues como niños, creyentes a su Padre celestial, estudiad mi palabra, gustad y ved quién es Dios, y sólo así hallaréis descanso en mí y para vuestras almas; luchad la buena batalla de la fe, recordad la conquista de Josué y lo que le fue prometido, y lo que aconteció, esto será de aliciente a los entendidos; vivid redimiendo el tiempo, apuraos pues la hora es venida cuando nadie puede obrar. {Daisy Escalante Testimonio: 02-11-2019, p2}
En ese momento, amados, ahí desperté. Y dije: aleluya, bendito sea el nombre de nuestro Dios, porque a pesar de todas las situaciones en este mundo, él siempre está pendiente de sus hijos, para aliviarnos en el sufrimiento, en el caminar, para llevarnos a puerto seguro, para que tengamos una mente tranquila frente a tanta incredulidad. Sea el nombre de Dios bendito por los siglos de los siglos, amén. Que el Señor los bendiga. {Daisy Escalante Testimonio: 02-11-2019, p3}