(Canaán está cerca)
"La elección hace ir por un camino, o por el otro. Mis ovejas oyen mi voz y me siguen, ¡y hay en ellos contentamiento! Más, los otros, quedarán rezagados, no porque Yo así lo quise, sino porque ellos lo quisieron. Cada uno dictará sentencia a su vida de acuerdo a la elección que elija. Cada uno es mayordomo de su cuerpo y [de] sus decisiones. Éstas [son] para perdición o para salvación".
"¡Canaán está cerca! ¡muy cerca! Pero, cruzar el Jordán será para hombres y mujeres que no se vendan ni se compren, sino que, como Josué, serán fieles al mandato divino y a sus deberes. Si aún os sentís débiles, ¡buscadme! Y si os sentís fuertes, ¡buscadme! Porque, de cierto os digo que: el valiente correrá y el fuerte desfallecerá si no ancla sus raíces en Mí".
"Muchos tienen ojos y no ven. Otros, no desean ver. Y, ¿qué haré con los tales? ¿acaso incumpliré la profecía por sus caprichos? ¿Acaso cambiaré, como el hombre, mi pensar? Sedientos en sus deseos y extasiados en sus pensares, se dirigen como el barco a la tempestad. Su luz apagada los ha dejado en la oscuridad, ¡y no hay para ellos escapatoria! ¡Se burlan de mis dichos, declinan mis Palabras, y creen en sus mentiras! Adulan al perverso y censuran al recto. Todo tiene su momento y su hora. Más, todo tiene su término".
"Escuchad ahora, pueblo mío: medita en mis dichos. Habla conmigo y deléitate en mis Palabras. ¡Y Yo estaré contigo y te sustentaré con la diestra de mi justicia! Porque al malo aborrece mi alma, más al justo —éste—, ¡por su fe vivirá!"
Palabras fieles y verdaderas que dejo del Eterno para cada uno de vosotros. Que el Señor nos bendiga."