Amados, diciembre 1, 2018. En sueños, el Señor me mostró dos consecuencias fatales que llegan sobre el ser humano, pero éstas no llegan sin un descuido previo. Vi muchas familias sufriendo por la desobediencia de sus hijos. Vi que donde había varones, la madre como siempre debería estar ahí para sus hijos, más si el padre descuidaba su real labor, en su hogar, éstos crecerían sin freno, ya que la madre, su vitalidad es muy débil para la crianza de los hijos varones. Se me dejó dicho, que si los padres hoy no redoblan su presencia en el hogar con sus hijos, y ellos mismos con ejemplo y precepto le enseñan el confiar en Dios, estos no podrán pasar la prueba final que ya se nos viene encima. Vi muchos padres sacrificar el alma de sus hijos por un cheque, y estos serán culpables de la perdición de sus hijos. El Señor amonesta a cada padre y madre a que saquen con urgencia a sus hijos de las ciudades, porque la destrucción de una u otra continuará y no parará. A estos, los padres, la orden es que vayan en ruego de oración y ayuno, retiraos solos con Dios, y que no desistáis de este ruego hasta que Dios os diga cómo obrad para el sustento de vuestras familias sin alejaros de vuestro hogar. Vi muchas casas con muchas cosas, nada faltaba en ellas, había muebles, ropa, alimentos, más la real vocación a Dios y la real vigilancia sobre el carácter de los hijos es descuidada. {Daisy Escalante Testimonio: 01-12-2018 #01, p1}
Mi acompañante me dijo: estamos en los umbrales de Canaán ¿y qué realmente debiéramos estar haciendo?, y el mismo contesto: estar absortos, con temor y temblor en vuestra salvación, el carácter vuestro y de vuestros hijos que están a vuestro cargo será vuestra tarea máxima, y nadie más debiera absorber vuestro tiempo y vuestra mente; haced sacrificios dignos de arrepentimiento, no de palabras, sino de acción en pro de la salvación de vuestras familias. En ese momento, amados, fui llevada a una casa grande que tenía varios cuartos. En este lugar, que se me hacía muy familiar, vi como todo estaba, como en abandono, aunque había personas allí. Había en los cuartos muchas hojas acumuladas, secas, y estantes de libros y camas estaban de igual forma. Miré el estante de libros y vi que los libros ahí abandonados eran los libros del espíritu de profecía. Yo los cogí en mis manos y los comencé a limpiar y organizar, y mientras los organizaba dije: Señor, ¿porqué han dejado tu palabra aquí abandonada?. Mi acompañante me dijo: no es de ahora, desde hace mucho la palabra de Dios ha sido olvidada, primero en pensamiento y luego en acción. Pero vamos me dijo. {Daisy Escalante Testimonio: 01-12-2018 #01, p2}
Entonces comencé a salir de aquel lugar, y veía muchos niños, desde edades muy tiernas que caminaban hasta adolescentes. Éstos caminaban fuera de aquella casa grande abandonada, iban en busca de algo, porque checaban cubos, bajo mesas y otras cosas. Yo los veía que buscaban algo, sus ojos eran de miedo y espanto, y no les gustaba que los miraran a su rostro directamente y éstos se los cubrían. Entonces yo salí tras uno de ellos, porque lo reconocí, y lo agarré por la mano, y al darle amor y apretarlo en mi pecho, este lloró amargamente y dijo: yo, yo estaba buscando algo, pero no lo encuentro. Entonces le dije: ¿dónde están tus padres?, y me dijo: mi madre y mi hermano están en la casa, más mi padre está muy poco. Le dije: ¿y qué haces aquí?, y me contestó: hay algo que me lleva a ser vagabundo, yo no quiero, más esto es más fuerte que yo, cuando sucede esto es cuando mi padre no está. Entonces yo le dije: ¿Cómo? ¿Cómo? no entiendo lo que me estás diciendo. Entonces me dice: es que esto, que es más fuerte que yo, que me lleva a ser vagabundo, es más fuerte cuando mi padre no está, pero cuando él está yo estoy tranquilo, yo duermo bien, más cuando él no está, este espíritu me induce a ser desobediente y a ser vagabundo. Entonces le dije: ¿tú conoces quién es ese espíritu?, y me dijo: sí, y no quiero, pero termino cediendo, necesito a mi padre conmigo, pero él no lo entiende. Entonces le dije: ven. Entonces oré con él, y lo encaminé a su casa y le dije: no te detengas hasta llegar a ella, ora y acuéstate. Entonces, así encaminé a este niño a su casa, para sacarlo del lugar abandonado donde estaba. {Daisy Escalante Testimonio: 01-12-2018 #01, p3}
Entonces pregunté a mi acompañante: ¿y qué harán las madres con hijos varones que están solas?. Entonces me contestó: Dios es muy misericordioso, y él envía ayuda especial a las madres que crían solas a sus hijos, más éstas no deben apartarse de un escrito está, y así solamente podrán salvar a sus hijos; más donde está el sacerdote, este es el encargado delante de Dios de cuidar, guiar y proteger a sus hijos en el temor del Señor; la madre debe proveer buena alimentación para que ellos tengan buena sangre, un hogar cálido en amor y bondad, y la educación de Dios para ellos; juntos así, en esta labor, salvarán a sus hijos. Ningún padre que descuide esto ahora podrá ayudar a salvar a sus hijos. Entonces dije: Señor ¿y cómo los padres sustentarán a sus familias?, y me contestó: ¿Cómo se sostuvo José y María en la crianza de Jesús?, hay lecciones valiosas en esta historia, y muchos deben con humillación y abnegación leer esta historia, y Dios les dará lo que necesitan. {Daisy Escalante Testimonio: 01-12-2018 #01, p4}
No hay secreto oculto ante Dios, ni plan que él no pueda revelar a aquellos que le aman y desean hacer estrictamente su voluntad. Cada familia desquebrajada es porque esa unión matrimonial no era la voluntad de Dios, más ellos se empeñaron en sus propios deseos, engañando así su propio corazón y acallando la voz del Espíritu Santo. Estas madres con hijos, y éstos aún padres con hijos, ellos se salvarán ayudando a salvar sus hijos, y aunque éstos, es para toda familia, estos los primeros, tendrán que esforzarse con mucho ahínco y empeño pues el enemigo ha salido redoblando esfuerzos porque su tiempo es cumplido. No temáis, más si sed vigilantes y no deis cabida a vuestro adversario en vuestras vidas, pues estáis en las fronteras de Canaán y la guerra será feroz, más el que confía a ciegas en Dios vencerá. {Daisy Escalante Testimonio: 01-12-2018 #01, p5}
Amados, en esos momentos desperté, meditando en todas estas cosas y pidiéndole al Señor de todo corazón, que cada sacerdote del hogar pida al Señor eso que tanto necesita, eso que tanto anhela su corazón para que el Señor pueda revelar lo que ellos deben hacer para cumplir con los requerimientos divinos. En ese momento amados hermanos yo quedé dormida nuevamente. {Daisy Escalante Testimonio: 01-12-2018 #01, p6}
En este segundo sueño, que tuve, se me mostraron catástrofes, una tras otra, más estás en continuidad intensa. Escenas terribles de grande sufrimiento y desgarrador dolor pasaban ante mí. Vi como muchas personas lloraban por el hambre recia que había sobre la tierra, y no había paz ni seguridad en ningún lugar. Vi entonces el pueblo de Dios esparcido en las montañas, su agua fresca llegaba por los manantiales, por la lluvia, por los ríos. Estas aguas eran seguras. Vi como preparaban, comían granos de cereales, leguminosas, y salían por hojas verdes y frutos en el campo. No estaban exentos éstos de sufrimiento, más su comida y la de sus hijos estaban seguros. Sus pequeñas cabañas eran palacios frente a la terrible desolación de las grandes estructuras que yacían en el suelo, en escombros o totalmente desoladas. Su preocupación única era estar aceptados por Dios y hacer su voluntad y recibir su protección. Yo les veía cantar, y ángeles excelsos venían y rodeaban sus cabañas trayendo protección y paz. Éstos cantaban y oraban día y noche, y la palabra de Dios, la biblia, el espíritu de profecía estaba siempre presente en aquel lugar. En ese momento, amados, se me indicó decir: salgan, salgan, salgan de las ciudades, vayan a las montañas. Muchos dicen no tener recursos, estos deben poner sus posesiones, todo lo que tengan, que tenga valor, que puedan vender, háganlo, para que puedan salir, pues la destrucción es inminente, y deben poner sus familias a salvo. {Daisy Escalante Testimonio: 01-12-2018 #01, p7}
En ese momento, amados, desperté, pidiéndole al Señor de todo corazón, que cada uno de los que escuche esto, pueda darse cuenta que hay un Dios de amor que está pendiente a sus hijos y que desea lo mejor para cada uno de nosotros. Quiera Dios que cada uno de nosotros no pongamos excusas, sino que podamos decir: Señor, tú me mandas a caminar, yo no sé cómo le voy a hacer, pero yo lo voy a hacer porque tú lo estás diciendo, tú encárgate de abrirme el camino, de abrirme la puerta, porque yo voy a caminar por fe y no por vista. Es mi oración y mi ruego para cada uno de ustedes. Que Señor me los bendiga. {Daisy Escalante Testimonio: 01-12-2018 #01, p8}