Testimonio
01-11-2021
Se me mostró una familia en sueños. Yo la veía cómoda, confiada en sus posesiones y en [el] estado financiero. En el sueño, escuché una voz que dijo: es hora de terminar de reparar el puente", más, los que escucharon, hicieron caso omiso. Vino, luego, un hombre que no era parte de aquella familia y comenzó a reparar el puente. Se vio sólo y con ardua tarea frente a él. Éste, clamó al Eterno y llegó otro hombre, más éste con equipo pesado. Y con esta maquinaria avanzaban a todo vapor. Pronto, el puente quedó listo, grandes piedras fueron removidas y éste quedó despejado para cruzar por él a paso seguro. Vi, luego que todo estuvo listo, que la familia indolente se regocijaba de que todo estuviera listo, sin ellos hacer el más mínimo de esfuerzo. Los hombres que trabajaron arduamente se sentían felices de haber culminado el trabajo. Entonces, se escuchó decir: "¡bien han hecho! Caminad por él", así les vi hacer y llegar al otro lado. Cuando la familia indolente vio que ellos pasaron seguros, se levantaron de sus asientos para ellos, también, pasar. Comenzaron a caminar por aquel puente y, cuando iban por la mitad de éste, un recio viento los arremetió y cayeron al vacío, perdiendo así sus vidas. Entonces se me dejó saber que todo el que en esta hora esté esperando que todo esté listo para avanzar, perecerá irremediablemente.
Muchos obstáculos de carácter, según el hombre, 'importantes', e incluso 'de emergencia' se pondrán frente a ellos. Aquellos que dudan de las palabras de Dios… Pues, no es saber lo que nos salvará, sino poner por obra lo que se ha aprendido. Muchos gozan de gran fe mientras todo está bien y su comodidad no es afectada. Más cuando ésta falla, la incredulidad sumergida en su ser emerge y se hace notar.
Se me ha dejado saber que muchos claman por liberación para que la puerta se abra frente a ellos, más, cuando ésta se abre tiran de ella con fuerza para volverla a cerrar. Estos, sólo están convencidos en pensamiento, pero no en hechos.
Otros, se me dejó saber, tiemblan ante los cambios, pero avanzan poco a poco y al mínimo percance se vuelven corriendo a su estado confortable.
Otros, se me dejó saber, se están dejando llevar por el sentimentalismo, una de las siete formas de caída.
Otros, desean que otros avancen con ellos por la fuerza creando, así, gran aflicción entre ellos porque no pueden estar dos juntos si no estuvieren de acuerdo.
Otros, se me dejó saber, no se percatan [de], o no desean ver, la premura de la preparación. Muchos aclaman que lo más importante es estar espiritualmente preparados y lo demás es, si se puede.
Otros, llenan sus bocas diciendo: "¿para qué irnos a las montañas si no hay dónde esconderse? Todo está vigilado por satélites; donde sea, nos ven". Más a todos éstos, se me ha dictado decir en esta hora: "acaso, ¿no sabía el Omnipotente que todo esto estaría ocurriendo y, aun así, nos dio instrucciones para salir de las ciudades? ¿No se dan cuenta que, con sus pobres razonamientos y acciones en contra de las Palabras y ordenanzas del Eterno niegan a Dios ante otros, ante el universo y ante ellos mismos? Muchos claman para que sus hijos salgan con ellos, y oran para que estos se decidan para salir todos juntos, más, ¿eso es lo que Dios pide? ¿Eso es lo que Está Escrito? ¿Salvó Lot su familia por estar en Sodoma con ellos? ¿Surgió algo bueno de esto? Abraham amaba a su sobrino Lot y a su familia; más no se apartó de la integridad [a] Dios por esto. Sólo clamaba por ellos, intercedía ante el Eterno por ellos, más no era partícipe de sus pasos".
"Grandes lecciones, pasadas por alto, están en las Sagradas Escrituras. Muchos las leen, pero no las aplican a sus vidas. Muchos han decidido que su vida les pertenece y harán de ésta lo que mejor les parezca, más no se dan cuenta que respiran, duermen [y] despiertan porque hay un Dios que les concede todo esto. Aman vivir entre quejas y no poner soluciones a ésta, y aman excusarlas, en vez de actuar. El Eterno está tomando revisión de todo esto, se me dejó saber, pues Él ha visto que el ser humano es más fiel entre sí que a Él. No se atreven a decir, como Daniel: "no me contaminaré". Él lo propuso en su corazón, y así vivió. Ni como Ester: "si perezco, que perezca, pero haré aquello que el Eterno ha mandado". ¡Cuántos claman por bendición, pero cierran las puertas a ella con sus pensamientos, decisiones y acciones! ¡Temen avanzar por lo que ven con su vista y no [avanzan] por su fe! [A] estos, se me ha dejado saber también, [que les diga] que estamos en revisión. ¿No sabéis, pues, que, aunque ruja la tempestad, si el Eterno nos sostiene no pereceremos? ¿Acaso no tenemos un enemigo en común, el cual, no importa dónde vayamos, sabe dónde estamos?"
"Si el Eterno nos abre paso a un lugar, confiemos totalmente en Él, pues Él sabe el porqué de todas las cosas. El pondrá frente a nosotros lo que, justamente, cada uno de nosotros necesitamos en esta hora. El Cielo se entristece al ver y saber lo que muy pronto acontecerá y [que] muchos, aún, están en dos pensares: con su boca dicen creer, pero sus acciones niegan a Cristo y su verdad. Pronto, no habrá más paz y sólo la total anarquía cubrirá todo lugar. Y, los que dilataron, lamentablemente, lamentarán su proceder".
"Otros, se me dejó, también, saber, salen por miedo o desean salir a lugar ya puesto, preparado. Estos, no están convencidos, sólo piensan en su bienestar y éstos serán sólo carga a aquellos que los acojan. Se me ha dejado saber que, muchos campamentos, viven en contienda por no seguir el plan de Dios trazado para ellos y por tergiversar sus palabras. Todo esto hace que el enemigo imponga bandera en dichos lugares y, no habrá sólo amargura sino [también], creará alejamiento de los caminos del Eterno. [Esto] lo podemos ver en la anarquía, en las opresiones del prójimo y todo aquello que vemos que no refleja el carácter de Dios".
¡Oh, amados hermanos! ¡quiera Dios que podamos entender lo que el Señor nos quiere dejar saber en ésta hora! Es importante, muy importante, que depongamos todos nuestros deseos por hacer la voluntad del Eterno; porque, solamente así, estaremos protegidos bajo sus alas. Quiera Dios que así sea. ¡Que el Señor nos bendiga!"