1 de agosto del 2021. En sueños yo veía un gran estacionamiento al lado de un espacioso local. En este local, muchas sillas y una tarima se preparaban con gran rapidez. Mientras veía el estacionamiento vi unos carros que llegaban y se disponían a estacionarse cuando se me dijo: delinea las líneas para que cada quien ocupe un lugar en orden. Se me dio una lata de pintura en las manos y se me dictó en donde iba a delinear las líneas. Vi que antes, allí, habían líneas; pero se me dictaba hacerlas fuera de esas líneas. Vi que deseaban que hiciera líneas, no sólo que fueran bien hechas y vistas por todos, sino que eran en diferente lugar; no donde ya previamente existían otras. Pregunté el porqué de esto, y se me dijo: todo lo que al hombre le parece de provecho es camino de perdición. Delineé entonces cómo se me ordenó: en el orden, espacio y anchura de la línea para mejor visibilidad. Al terminar estaba exhausta, más me preguntaba si no había omitido ningún detalle; repasé la tarea, repasé las instrucciones en mi mente, [las] que se me ordenaron. En ese momento se me dijo: bien has hecho. Yo estaba feliz de haber terminado bien la tarea, y agradecí a Dios por haberme ayudado a comprender para así poder hacer exactamente como se me pidió el trabajo. {Daisy Escalante Testimonio: 01-08-2021 #01, p1}
Vi que avanzó la tarde y comenzó a irse la luz del día. Vehículos comenzaron a llegar, pues la actividad o reunión del local estaba por empezar, pues todo estaba listo. El primer carro llegó y junto a otros hermanos le dimos la bienvenida. El estacionamiento era de asfalto, con las líneas recién hechas y una gran verja de fondo para que nadie pasara a terreno prohibido a estacionarse. Al conductor del vehículo se le asignó lugar y éste se comenzó a estacionar de reversa, y al estar ya bien ubicado se le orientó a parar, más éste prosiguió e impactó la verja. Fui hasta donde el carro y le dije: dele un poco hacia adelante, hasta donde está la marca de la línea. Y éste lo hizo así y logró estacionarse bien. {Daisy Escalante Testimonio: 01-08-2021 #01, p2}
Otro carro llegó y le orienté a estacionarse, le dije: ¿ve las líneas y cómo se estacionó el vehículo anterior? así debe hacer. El hombre que conducía se rió, me miró y me dijo: no te preocupes, de ésto yo sé más que tú. Procedió luego a parquearse (a estacionarse). Vi que el carro pisaba las líneas y no estaba dentro de ellas, y así restaba espacio a otros que venían a estacionarse. Le orienté a estacionarse mejor, y le dije: me voy a parar detrás de usted, alzaré mis manos y usted siga esa dirección y quedará derechamente estacionado. Un poco disgustado, el hombre, lo hizo; y fue dando reversa poco a poco. Otros hermanos que allí ayudaban se acercaron a ver que todo estuviera en orden. Cuando el vehículo quedó donde debía estar, le dije: ya está listo, pare. Pero aquel hombre no paró, sino que avanzó más y me impactó, y quedé apresada entre el carro y la verja. Pronto, los hermanos que me ayudaban, uno bajó al hombre del vehículo y le dio hacia el frente al carro, y otro corrió a donde mí y me socorrió. Quedé muy sorprendida y algo magullada, pero me podía mover y continuar con la labor. El hombre que me impactó volvió al vehículo, y asustado y un tanto enojado no se disculpó, sino que junto con los que le acompañaban se retiró y no le vi más. {Daisy Escalante Testimonio: 01-08-2021 #01, p3}
Otros vehículos llegaron y todo surgió bien, todos quedaron muy organizados entre las líneas de aquel gran estacionamiento; y la reunión se llevó a cabo en paz, orden y gratitud a Dios. Así pasaron allí toda la noche alabando a Dios por sus maravillas, por sus misericordias con cada uno de ellos. {Daisy Escalante Testimonio: 01-08-2021 #01, p4}
La escena cambió y me vi parada al lado de un camino, muy largo era este camino, de izquierda a derecha. Yo veía una ciudad hasta la cima de una montaña. Se me pidió recorrer el camino, era de día, se veía muy claro todo. El recorrido de izquierda a derecha, vi que habían huecos grandes, derrumbes a cada lado también de aquella calle. Caminaban animales feroces cerca del camino y serpientes, y veía personas como salidas de sí que también estaban cerca de aquel camino. Éstos por alguna razón sólo podían llegar hasta las orillas del camino, y se me orientó a no salir del camino; así llegué hasta la cima de la montaña. Allí llegó la noche y miré el camino por donde había transitado, y era una densa oscuridad. Vi un grupo de luces, al final de él (el camino), que avanzaban y exclamé: Oh Señor, no conocen los peligros, estarán en peligro. Se me dijo: toma esta lata y corre, y delinea el camino, y diles que no salgan a derecha ni a izquierda. Dije: Oh Señor, pero no veo ni en dónde pondré mis pies. Entonces de la lata de pintura salió una luz que me alumbraba el ancho del camino. Corrí, comencé a delinear las líneas, mi gran preocupación era hacerlo bien más con gran premura para que no estuvieran, los que transitaban ahí, en peligro. Me sentía agotada, me dolían los pies y las manos; pero mi mente no descansaba en pensar que si no avanzaba iba a haber peligro para los viajeros. Jadeante, a mitad de camino me paré a observar las líneas que ya había hecho, éstas tenían que quedar bien puestas donde se me indicó que iban. Miré y vi que estaban correctas. Seguí avanzando, y así llegué a donde [estaban] los que transitaban el camino. Les saludé y les dije: por favor no se salgan de en medio de estas líneas, hay mucho peligro, no saquen ni sus pies, manos o cabeza fuera de las líneas y llegarán seguros. Uno de ellos me respondió: gracias, con la poca luz que llevamos, ahora con las líneas que brillan veremos mejor el camino, muchas gracias. Le dije: no paren, por favor no paren hasta llegar a la cima de la montaña. Nos despedimos, y ellos y yo continuamos la respectiva actividad. {Daisy Escalante Testimonio: 01-08-2021 #01, p5}
Terminé de delinear las líneas y me regresé para encontrármelos. A lo lejos los divisé, y vi que uno de ellos sacaba las manos de las líneas. Le grité: por favor no haga eso. Voltearon a mirarme pero no me hizo caso. Siguió haciendo eso. Pronto otro se le unió a él y rápidamente cinco personas estaban osadamente saliéndose de las líneas. Corrí para acercarme, le daba voces de advertencia pero no me hacían caso. Casi llegando donde ellos, vi que animales llegaron cerca del camino; y éstos hombres salidos de sí arrastraron (los que originalmente estaban fuera del camino), a los que iban fuera del camino (los que estaban en ese momento saliéndose de las líneas), a las densa oscuridad y sólo escuchaba sus gritos pero no les veía. Los que quedaron se aterrorizaron y comenzaron a correr en medio de las líneas. Me quedé allí parada hasta que no escuché más, fue terrible el no poder hacer nada por ellos. {Daisy Escalante Testimonio: 01-08-2021 #01, p6}
Pronto otro grupo comenzó el camino, y corrí a donde ellos; yo les conté lo sucedido y estos muy impresionados caminaron entre las líneas conmigo hasta que llegamos a la cima de la montaña. Al amanecer yo corrí al camino para ver si veía algo referente a los que fueron atacados. Allí lejos del camino pero visiblemente se veían sus cuerpos desfragmentados, evidencia para otros de los peligros de salir de las líneas del camino. {Daisy Escalante Testimonio: 01-08-2021 #01, p7}
El panorama cambió y yo veía un bote en el mar, este bote tenía tres pisos. Oí una sirena y ésta al dejar de sonar se escuchó una voz, la voz se identificó y dijo: soy el capitán y me dirijo a ustedes para dejarles saber que hemos entrado en aguas peligrosas, todos deben ir a sus asientos y abrocharse hasta que se les indique que el peligro pasó. Todos corrieron a sus asientos y se abrocharon. El tiempo pasó, y aunque el bote se batía suave pero constante, vi que algunos pasado el tiempo comenzaron a desabrocharse y pararse de sus asientos. Desde mi asiento yo alcé la voz y les dije: por favor siéntense, amárrense, no se confíen; la instrucción fue que hasta que no se les ordenara pararse no lo hicieran. Me debatieron, me gritaban "miedosa" y se burlaban de mis palabras. Yo comencé a insistir pero uno de ellos se me acercó, me agarró las manos y me las amarró; otro paso tras de mí y me puso un paño en la boca para que no hablara. Otros se comenzaron a parar, y yo allí desesperada trataba de aún decir alguna palabra de advertencia. {Daisy Escalante Testimonio: 01-08-2021 #01, p8}
Pronto vi que el bote estaba en dirección a un iceberg, un gran témpano de hielo. Pronto el capitán habló nuevamente y dijo: alístense para el impacto. Vi que todos los que se habían salido de sus asientos comenzaron a correr hacia ellos, más por alguna razón ya muchos de éstos estaban ocupados y no encontraban donde sentarse. Ellos luchaban por buscar cómo amarrarse con algo, con lo que encontraban. Pronto mis amarras se cayeron de mí, y alcé la voz y dije: agárrense fuerte por favor. El bote impactó el témpano de hielo, todo se estremeció tan fuerte que sentía mis oídos rechinar. Vi el témpano de hielo partirse en dos, y el bote pasó en medio de ellos. Luego de ésto me acordé de los que corrían por todo el bote, no los vi más, no sé qué pasó con ellos más yo no les volví a ver. Allí alabamos a Dios y continuamos navegando en aguas tranquilas. {Daisy Escalante Testimonio: 01-08-2021 #01, p9}
El sueño volvió a cambiar y me vi mirando al cielo. Era de noche, pronto todo se oscureció con densas tinieblas y exclamé: Oh Eterno, ayúdame; no veo ni donde tengo mis pies, y si camino así me caeré. Pronto noté que [en] el cielo apareció una luz muy tenue, y se me olvidaron las tinieblas al ver esto. Yo mirando atentamente vi como en el cielo algo se abrió, y se vio un túnel de nubes con luz muy preciosa. Fui levantada de las densas tinieblas a la puerta de ese gran túnel de nubes con luz muy preciosa. Miré a través de él, era de kilómetros y kilómetros de largo, mi vista no lograba ver el fin. Pronto yo escuché una voz y la reconocí, pero no veía al que me hablaba, y me dijo: nunca mires hacia abajo y a tu alrededor, pues sólo verás densas tinieblas; alza tu rostro y mira solo hacia arriba. Vi entonces hacia abajo, todo era tan oscuro y tenebroso. Levanté inmediatamente nuevamente la vista, miré al gran túnel de nubes iluminado, ahí un ser que su rostro era como el sol me habló y me dijo: ve a los tuyos, y diles que voy muy pronto, solo deben mirar hacia arriba. Su voz era dulce pero retumbaba en todo aquel gran túnel. Me dio la espalda y caminó lejos de mí en el túnel. Y le dije: Oh Maestro, no te vayas, no me dejes; no quiero volver otra vez a ese oscuro mundo. Se paró y me dijo: solo falta poco, muy poco y estarás tú y los tuyos por siempre conmigo; solo persevera hasta el fin, tendrán mucha aflicción más confiad pues yo he vencido al mundo para que en mí puedan vencer. Así fui transportada otra vez a este oscuro mundo y ya no le vi más. {Daisy Escalante Testimonio: 01-08-2021 #01, p10}
Oh amados hermanos, quiera Dios que podamos mantener nuestra vista arriba a pesar de todas las cosas; para que así podamos llegar, en Cristo Jesús, a puerto seguro. Que el Eterno nos bendiga. {Daisy Escalante Testimonio: 01-08-2021 #01, p11}