Testimonio
01-06-2021
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(Si te Vas y Vuelves, Nunca más Saldrás)

Junio 1, 2021. En sueños yo veía que una ciudad había sido desfragmentada; y una crisis económica, muy fuerte, estaba. Mientras unos lloraban por hambre, otros se movían de un lado a otro en sitios muy lejanos con algo según ellos de valor en sus manos para tratar de conseguir alimento. Vi una familia, en un carro con lo último de gasolina que les quedaba, llegar a un lugar donde vendían ropa. Allí un hijo de esta familia sacó dinero para comprar una camisa, a lo que la madre le dijo: ¿y ese dinero?. A lo que él contestó: lo tenía reservado. La madre le dijo: no, no lo gastes en eso, vamos por comida. Más él le contestó: no, esto no es para comida, es para comprar lo que yo quiero. Allí la situación se puso más tensa. {Daisy Escalante Testimonio: 01-06-2021, p1}

La escena cambió, y vi otra familia en un coche y ésta llegó una casa donde decía se venden dulces típicos. Allí esta familia, contando los centavos que tenían, la madre de éstos fue a conseguir algo aunque sea para engañar el estómago, pues la hambre arreciaba. Les vi comprar unos heladitos muy pequeños y unas galletitas. Otra familia llegó y vi que ésta familia estaba compuesta de dos hermanos y tres jóvenes, la que manejaba se bajó del vehículo y entró en el lugar que decía que vendían dulces típicos, y consiguió unas raspaduras y unas galletas para todos. Vi que la hermana de ésta, que quedó en el carro, vivía solo para sí. Ella solo pedía a su hermana y no se movía; pidió ropa, zapatos y todo lo que necesitaba ante la crisis que estaba; más solo una camisa pudo obtener, estaba furiosa, se quejaba ante el infortunio y su hermana tranquila y apacible volvía al lugar de venta a ver qué más podía conseguir para ella. Allí notó un libro y la mujer que vendía le dijo: ¿te gusta?. Y ella contestó: sí, ¿en cuánto lo vende?. A lo que ella le dijo, cuando lo puso en sus manos: veo que este es un libro adventista. Y la Señora que lo vendía le contestó que así era, le dijo: ya no me sirve de nada, ya nada importa, todo lo estoy vendiendo ya que no sirvió de nada saber pues la crisis llegó y me he quedado aquí atrapada sola en la ciudad. La compradora le dijo: nosotros también somos adventistas y vamos de salida ¿quiere venir con nosotros?. La vendedora no quería irse y puso muchas excusas, una de ellas era que debía vender todo pues si se iba lo perdería. A lo que la compradora le dijo: no hay tiempo, vámonos. Más ella dijo: la próxima semana saldré. La compradora fue a su carro y no vio a los jóvenes y preguntó su hermana que había acontecido, a lo que ésta contestó: no lo sé, ellos nomás se fueron. La que conducía, desesperada comenzó a buscarlos, pero estos nunca aparecieron; y así desconsolada prosiguió su viaje fuera de la ciudad. {Daisy Escalante Testimonio: 01-06-2021, p2}

En el camino su hermana la perezosa le dio hambre y clamaba por alimento, más ya no había forma de conseguirlo. Le vi gritar de desesperación y tomó el volante del carro para tratar de que su hermana parara para ella bajarse por alimento. Ante esta violencia, su hermana paró el coche, y ésta corrió y corrió y sin rumbo siguió corriendo hasta que cayó al suelo agonizante y allí le vi morir. Su hermana siguió manejando y vi que pasó un control de salida de aquella ciudad donde había un letrero que decía: si te vas y vuelves, nunca más saldrás. {Daisy Escalante Testimonio: 01-06-2021, p3}

Vi la mujer avanzar y salir, iba desconsolada porque su hermana e hijos quedaron atrás. Su hermana por caprichosa y sus hijos por la dilación de ella, fue muy triste esta escena, más ella avanzó y no detuvo la marcha. Llegó al lugar seguro en las montañas y allí asentó su pie. La escena cambió, y vi a sus hijos muy malogrados, sus rostros con gran sufrimiento y dolor, éstos iban hasta descalzos y se dirigían al letrero que estaba en el control de salida de aquella ciudad. Allí los maltrataron y los atropellaron, se burlaron de ellos, los empujaron fuera y les advirtieron no regresar. Estos caminaban hambrientos y sedientos, y su refugio fue cerca de un río donde habían hierbas que de niños habían aprendido a comer y esto les salvó de morir. Allí pidieron perdón de rodillas al Eterno, y la próxima escena que se me mostró fue que estaban con su madre esperando la venida del Señor. {Daisy Escalante Testimonio: 01-06-2021, p4}

En ese momento ahí desperté. Oh amados, cuando pienso en esto veo tantos posibles casos así, más si confiamos implícitamente en Dios y somos leales a Él sin importar lo que dejemos atrás aunque nos duela, Él luchará por los nuestros. Oro al Eterno para que confiemos plenamente en Él. Que así sea, que El Eterno nos bendiga. {Daisy Escalante Testimonio: 01-06-2021, p5}