Testimonio
01-06-2019
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(Lluvia Temprana y Lluvia Tardía)

Amados, 1 de junio 2019. No será entregada lluvia tardía a aquel que no haya recibido la lluvia temprana, vi que sin éstas el penitente no pasará a ser parte del residuo. Vi como muchas mujeres que hablaban del gran amor de Dios y lloraban por Él, estaban con uñas pintadas desde colores claros hasta oscuros vivos; dijo mi acompañante: anatema en el pueblo, sus actos hablan más que sus palabras. Vi luego jóvenes que se estaban preparando para un drama, y era una cantata también, no tenían tiempo para otra cosa sino éstos para sus ensayos, su mente era cautivada por esto, y dijo mi acompañante: anatema en el pueblo. Luego también me fue mostrada una dama preparando una clase para niños, donde pasó horas de su vida preparando muñecos, escritos y juegos. En este tiempo el Espíritu Santo apelaba a su corazón, más ésta no tenía tiempo para escucharle porque su trabajo era primero, dijo mi acompañante: anatema. {Daisy Escalante Testimonio: 01-06-2019, p1}

Vi entonces un pueblo que se me dejó saber está consciente de que todo va de mal en peor, pero en su mente está la siguiente aseveración: no me moveré hasta ver las evidencias contundentes, hasta que no esté pasando lo que se dice, no me moveré. Dijo a mi acompañante: ¿tendrán éstos aceites para la prueba final?, y el mismo contesto: no, de ninguna manera, estos no recibieron la lluvia temprana que los prepararía para la lluvia tardía. Vi a muchos a sus anchas en sus casas cómodas, y en sus trabajos muy bien, puntuales y eficientes, no había espacio en sus vidas, sólo para sus vacaciones programadas y los días paganos feriados, mientras su vida era robada por las faenas diarias, dijo mi acompañante: ¿podrá el que no siembra, cosechar?, de cierto digo: no, esto también es anatema. {Daisy Escalante Testimonio: 01-06-2019, p2}

Luego vi a unas mujeres que entraron en una casa, y esa casa era de una madre que había muerto, de una de ellas; ésta añoraba su casa, los lujos, cada cuarto, cada mueble, los recuerdos del pasado eran su único pensar. Dijo mi acompañante: ¿podrá el amor a este mundo y el amor a las cosas de Dios estar al mismo tiempo?, y el mismo contesto: no, de ninguna manera; solo a vosotros les es otorgado el presente inmediato, ese es el momento de decidir para salvación o para perdición, el pasado y el futuro, vivir en ellos es obra del maligno y crea la mayor distracción existente en este mundo, tan crucial, donde las cosas se están llevando para vida o para muerte; el anciano vive de los recuerdos del pasado, dijo, el joven vive pensando en el futuro, el que no venza ésto no podrá obtener la vida eterna, pues el tiempo de la lluvia temprana pasará delante de él y no echará a ver que su hora pasó, y sólo cuando la lluvia tardía llegue en toda su plenitud, entonces lo notará, pero negará la eficacia de ella porque desechó el tiempo de su preparación en los amores al mundo, entonces, esto también es anatema y Dios no puede ser burlado. {Daisy Escalante Testimonio: 01-06-2019, p3}

Vi luego como las leyes se apretaban, y el pueblo de Dios era obligado a buscar refugio entre las montañas; el enemigo instigador, padre de perdición, su plan era llevado a cabo por aquellos que sólo amaban sus anatemas; vi a éstos ser movilizados con furia y desdeñó sobre los que queríamos hacer la voluntad de Dios; vi al pueblo de Dios buscando, muy apresuradamente, refugio, porque las leyes les amenazaban. También vi que sus familias se resquebrajaban y aún querían quitarles la vida, ahí fueron purificados entre sollozos, llantos y ruego por el Dios altísimo, y Éste comisionaba a sus ángeles para impartir consuelo y dirección, estos se establecieron en lugares muy recónditos, y allí esperaban agradecidos, y su labor diaria mayor era encontrarse con Dios y ponerse a cuentas con Él. {Daisy Escalante Testimonio: 01-06-2019, p4}

Vi entonces como naciones se airaron con tal furia que la vida humana era incierta. Vi como un solo hombre, uno solo, era el que gobernaba el mundo y a éste todos les rendían pleitesía. Dijo mi acompañante: este es el hombre de pecado, el hijo de destrucción, el que se hace ser Dios haciéndose pasar por Dios. Vi entonces que en sus filas, las filas de su ejército eran encabezadas por aquellos que amaban los anatemas, eran muchísimos, y muchos adventistas estaban en esas filas preparados para el gran asalto final. {Daisy Escalante Testimonio: 01-06-2019, p5}

Mientras permanecían orando, rogando y suplicando a Dios, sus hijos leales, por protección día y noche, nos invistió un poder sobrenatural, el miedo desapareció y la verdad brillo tan pura y clara en nuestras mentes, que de nuestras bocas salían verdades puras y sencillas de gran impacto a la mente y el corazón humano; recibimos la orden y salimos, y una fuerza nos llevaba a todos los lugares, no experimentábamos cansancio en ese momento, y todo era muy rápido y con gran eficacia; muchos escuchaban y eran salidos de las filas del mal para recibir el mismo poder que nos movía, y se nos unían en la proclamación. Vi muchos, muchos, pero muchos, y nuestras filas engrosaban. Se veían demonios sobrevolando sobre nosotros, más no se ocupaban porque algo los mantenía en jaque. {Daisy Escalante Testimonio: 01-06-2019, p6}

Era la hora, la hora esperada amados, el mundo estaba envuelto en el último mensaje que el cielo concedía para el arrepentimiento final, y terminar la obra mediadora de este mundo. A una señal todo empezó, y asimismo terminó, y fuimos guiados a cuevas nunca antes vistas por ojo humano. Yo vi cada lugar en el globo terráqueo, que ya estaban listas estas cuevas, vi cuevas donde los escogidos de Dios compartían con leones, juntos en la misma guarida, y ángeles excelsos mantenían en jaque estas fieras con su poder para no hacer daño a los escogidos. La escena, amados, fue sublime, fue arrobadora, que solo exclamábamos: bendito Dios, gracias Señor, gracias por tu maravillosa protección. Dijo mi acompañante: observa. Y yo observé, y vi que ninguno de los que engrosaron nuestras filas eran adventistas del séptimo día, todos eran de los que no conocían la verdad pura. Pregunté: Señor, ¿porqué esto?. Me contestó: su tiempo terminó antes de esto, y este momento no era para ellos; laodicea, laodicea se creía tener todo, saber todo, más su fin es fin de muerte; allí, entre esas enormes cuevas, rodeadas de muchos animales, estaba nuestro maravilloso refugio, nuestras aguas provenían de la peña, donde ésta brotaba y los ángeles nos daban algo blanco muy sabroso, que nos sustentaba perfectamente; mientras gustaba esto, amados, en ese momento desperté, y exclamé: bendito Dios por sus maravillas. {Daisy Escalante Testimonio: 01-06-2019, p7}

El Señor desea darnos lo mejor, amados, viene una prueba final, una prueba muy aguda, muy fuerte, solamente aferrados a Dios, siguiendo sus instrucciones es que vamos a vencer. En esos momentos cuando desperté el Señor me dijo: Sofonías 3:9. Quiera Dios que cada uno de nosotros seamos de los que formemos parte en el ejército de Cristo Jesús. Que el Señor me los bendiga. {Daisy Escalante Testimonio: 01-06-2019, p8}

"9Entonces daré a los pueblos pureza de labios, para que todos invoquen el nombre de Jehová, para que de un consentimiento le sirvan." {Sofonías 3:9}