Himno 496
Jerusalén, mi amado hogar
1

Jerusalén, mi amado hogar,

anhelo en ti morar;

tus calles de oro recorrer,

lucientes como el sol;

tu río cristalino ver,

hermoso sin igual;

y en sus verdes márgenes

tranquilo reposar.

Coro

¡Jerusalén! ¡Jerusalén!

¡Jerusalén, mi amado hogar!

¡Oh, cuándo te veré!

2

Jerusalén, mi amado hogar,

en ti no habrá dolor;

el llanto no existirá,

ni muerte, ni clamor;

allí no habrá enemistad,

pues reinará el amor,

y sólo habrá felicidad

con nuestro Redentor.

Coro

¡Jerusalén! ¡Jerusalén!

¡Jerusalén, mi amado hogar!

¡Oh, cuándo te veré!

3

Ansío pronto a ti llegar,

mi celestial hogar;

con mis amados que perdí,

hallarme otra vez,

y conocer a Abrahám,

a Eva y Adán;

y contemplar el rostro

de Jesús, mi Salvador.

Coro

¡Jerusalén! ¡Jerusalén!

¡Jerusalén, mi amado hogar!

¡Oh, cuándo te veré!