Más allá en la excelsa patria
del cristiano hay lugar,
donde El Salvador ha ido
mi mansión a preparar.
Más allá hay descanso,
más allá hay descanso,
más allá hay descanso,
libre del pesar;
do florece el bello Árbol
de La Vida Eterna,
en los valles celestiales,
voy a reposar.
Una casa me prepara
que por siempre durará;
mi tranquilidad perenne,
nadie la perturbará.
Más allá hay descanso,
más allá hay descanso,
más allá hay descanso,
libre del pesar;
do florece el bello Árbol
de La Vida Eterna,
en los valles celestiales,
voy a reposar.
Nunca sentiré las penas
que sufría tanto aquí;
terminadas mis faenas,
me aguarda el premio allí.
Más allá hay descanso,
más allá hay descanso,
más allá hay descanso,
libre del pesar;
do florece el bello Árbol
de La Vida Eterna,
en los valles celestiales,
voy a reposar.
Herederos de la gloria,
vuestro triunfo pregonad;
entraréis por los portales
en la célica ciudad.
Más allá hay descanso,
más allá hay descanso,
más allá hay descanso,
libre del pesar;
do florece el bello Árbol
de La Vida Eterna,
en los valles celestiales,
voy a reposar.