Himno 259
Que mi vida entera esté
1

Que mi vida entera

esté consagrada a Ti, Señor;

que a mis manos pueda guiar

el impulso de tu amor.

Coro

Lávame en la sangre del Señor,

límpiame de toda mi maldad;

ríndote mi vida; hazla pues,

Señor, tuya por la eternidad.

2

Que mis pies tan sólo en pos

de los santos puedan ir;

y que a Ti, Señor, mi voz

se complazca en bendecir.

Coro

Lávame en la sangre del Señor,

límpiame de toda mi maldad;

ríndote mi vida; hazla pues,

Señor, tuya por la eternidad.

3

Que mis labios, al hablar,

hablen sólo de tu amor;

que mis bienes ocultar

no los pueda a Ti, Señor.

Coro

Lávame en la sangre del Señor,

límpiame de toda mi maldad;

ríndote mi vida; hazla pues,

Señor, tuya por la eternidad.

4

Que mi tiempo todo esté

consagrado a tu loor,

y mi mente y su poder

pueda emplearlos en tu honor.

Coro

Lávame en la sangre del Señor,

límpiame de toda mi maldad;

ríndote mi vida; hazla pues,

Señor, tuya por la eternidad.

5

Toma, oh Dios, mi voluntad,

y hazla tuya, nada más,

y este pobre corazón;

y tu trono en él tendrás.

Coro

Lávame en la sangre del Señor,

límpiame de toda mi maldad;

ríndote mi vida; hazla pues,

Señor, tuya por la eternidad.