Himno 251
Oh peregrino ignoto, ven.
1

Oh peregrino ignoto, ven.

Me aferro a Ti sin ver tu faz.

Mí compañía ya pasó,

mas

Tú conmigo quedarás.

Contigo yo me quedo aquí

luchando hasta el alba así.

2

Decir quién soy no es menester;

conoces toda mi maldad;

mi nombre lo sabías ya

desde antes que luchara aquí;

mas Tú, tu nombre, dímelo;

saber quién eres quiero yo.

3

En vano intentas escapar;

jamás te soltaré, Señor.

¿Serás Tú quien murió por mí?

Dime el secreto de tu amor,

pues sólo yo te soltaré

cuando tu bendición me des.