Cuando suene la trompeta
en el día del Señor,
su esplendor y eterna
claridad veré;
cuando lleguen los salvados
ante el magno Redentor,
y se pase lista, yo responderé.
Cuando allá se pase lista,
cuando allá se pase lista,
cuando allá se pase lista
y mi nombre llamen, yo responderé.
Resucitarán gloriosos los
que duermen en Jesús,
las delicias celestiales
a gozar;
y triunfantes entrarán en
las mansiones de la luz;
para mí también habrá un dulce hogar.
Cuando allá se pase lista,
cuando allá se pase lista,
cuando allá se pase lista
y mi nombre llamen, yo responderé.
Trabajemos, pues, por
Cristo, pregonando su amor,
mientras dure nuestra
vida terrenal;
y al fin de la jornada,
con los santos del Señor
entraremos en la patria celestial.
Cuando allá se pase lista,
cuando allá se pase lista,
cuando allá se pase lista
y mi nombre llamen, yo responderé.