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Himno 108
¡Oh, cuán dulce es la promesa!
1

¡Oh, cuán dulce, es la promesa

del Señor Jesús: Mi Rey!

Al confiarle el ser me dice:

"Hijo no te dejaré".

Coro

¡Ya no temas! ¡Ya no temas

pues contigo siempre estaré!

¡Ya no temas! ¡Ya no temas,

porque nunca te dejaré!

2

Soy Tu Dios y para librarte,

de ti cerca estaré;

¡oh no temas! pues seguro,

por la mano te guiaré.

Coro

¡Ya no temas! ¡Ya no temas

pues contigo siempre estaré!

¡Ya no temas! ¡Ya no temas,

porque nunca te dejaré!

3

Por tu vida, di Mi Sangre.

Por tu nombre, te llamé.

Eres mío, mucho te amo, nunca

nunca, te dejaré.

Coro

¡Ya no temas! ¡Ya no temas

pues contigo siempre estaré!

¡Ya no temas! ¡Ya no temas,

porque nunca te dejaré!

4

Aunque eras muy rebelde,

con amor Yo te busqué,

y ahora, te prometo:

refugio siempre, te daré.

Coro

¡Ya no temas! ¡Ya no temas

pues contigo siempre estaré!

¡Ya no temas! ¡Ya no temas,

porque nunca te dejaré!

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